***Presentación***
- Hola soy Brittany, pero podéis llamarme Brit,tengo 23 años. Desde el día de la gran nube roja mi vida y la de cualquier humano a cambiado. ¿Qué por qué? - apoya su arco violeta en el suelo -Porque los zombies son la nueva raza dominante y quiero que me acompañéis en mi viaje en busca de la nación Escarlata.
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Brittany huía de una horda de zombies, su media melena castaña bailaba en el aire mientras sus ojos marrones buscaban un lugar donde ocultarse de esos horribles bichos. Diviso unas calles más adelante una tienda de deportes y una sonrisa apareció en su rostro.
Uno de esos monstruos se le estaba acercando y ella respondió clavándole en la pierna un extremo de su arco haciéndole perder el equilibrio y arrastrara al suelo a dos cónyuges suyos. Brittany seguía corriendo hacia la tienda notando como le empezaban a arder los pulmones del esfuerzo, ya quedaba poco, sólo 5 metros más y quedaría fuera del alcance de esos asquerosos bichos.
Saco de su bolsillo un a mando distancia y presionando el único botón que tenía la verja de la puerta de la tienda comenzó a elevarse despacio, a un metro de distancia volvió a presionar el botón para que la puerta comenzase a cerrarse y pasó rodando por el hueco que aún quedaba chocando la verja contra el suelo a pocos centímetros de ella. Corrió al fondo de la tienda cogiendo por el camino una bolsa y subió unas escaleras hasta la azotea de la tienda, extrajo una flecha de la bolsa y se dispuso a acabar con todos los zombies uno a uno antes de que sus gruñidos atrajerán alguno capaz de echar la verja a bajo.
No eran muchos y no le llevó más de 30 minutos acabar con todos. Decidió bajar y recoger las flechas de los cadáveres, no eran algo que se encontraba a la vuelta de la esquina. Además hacía días que había decidido cambiar su base de lugar, no era bueno permanecer mucho tiempo en el mismo sitio y las necesitaría.
Al siguiente amanecer Brit ya estaba preparada para partir. Colgó su arco de un hombro y su mochila del otro, reviso que llevaba su cuchillo de caza y comprobó que su M 18 estuviera cargada, acto seguido se dispuso a salir de la tienda en busca de su nueva base a poder ser la tan conocida nación escarlata.
Salió de la tienda no sin antes comprobar que no hubiera ningún zombie merodeando, camino rápido hacia una camioneta blanca que de la mugre que tenía parecía gris pero en la que aún se veía en sus costados el logotipo de la tienda. La verdad tuvo mucha suerte de encontrar las llaves en el almacén y además algo de gasolina. Monto y se alejó de aquella ciudad en busca de su destino y nuevo hogar.
Iba tranquilamente conduciendo cuando un extraño ruido la sacó de sus pensamientos, de repente la camioneta fue reduciendo la velocidad hasta pararse sacando humo por el capo.
-No, no, no -golpea el volante con rabia, sale fuera y levanta el capó haciendo que salga una gran cantidad de humo provocándole un leve ataque de tos.
-Mierda se re calentó, ahora que voy hacer- se giró mirando a su alrededor.
Estaba en medio de la nada a excepción de una granja en ruinas que divisaba a unos kilómetros adelante. No le hacía mucha gracia la idea pero tendría que pasar ahí esa noche si no quería dormir al intemperie.
Llegó a la granja a media tarde, la observó detenidamente desde unos metros de distancia. Era la típica granja de ganadería salvo que se encontraba en un estado desastroso, parecía que si soplaba el viento fuerte la tiraría. Un poco apartado se encontraba un granero en las mismas condiciones.
Decidió comprobar que no hubiera ningún peligro antes de acomodarse. Se acercó a la puerta con su cuchillo en mano, no quería llevarse ninguna mala sorpresa. Intentó abrirla con tan mala suerte de que algo debía estar atrancandola desde dentro.
-Tkc, ¿Será posible que nada me va ir hoy bien?- suspirando miró a su alrededor y decidió comprobar a través de una ventana. No consiguió ver mucho por lo oscuro que estaba dentro, aunque consiguió divisar un movimiento dentro así que ya sabia que habia regalito dentro.
Rodeo la casa con cuidado para no llamar la atención de lo que hubiera dentro, se quedó mirando la puerta trasera y decidió intentarlo como con la principal. Tuvo suerte esta también se encontraba atrancada pero se deslizó un poco, lo suficiente como para entrar, aunque tuvo que dejar fuera su arco y la mochila para pasar lo cual no le agrado demasiado.
Una vez dentro extrajo su cuchillo ya que lo mejor era hacer el mínimo ruido posible. Observo su alrededor con la poca luz que entraba por las ventanas, se encontraba en una cocina vieja y sucia, aunque hoy día era complicado encontrar algo de lo que no se hubiera apoderado el polvo.
Camino por la cocina sigilosamente observando bien todo y mirando por los armarios, quién sabe alomejor tenia algo de suerte y encontraba algo de comida, pero no cayó esa breva, todo estaba vacío. Resopló y miró hacia la puerta que supuso llevaría a la habitación que vio desde la ventana, lo pensó dos veces pero decidió entrar con todos sus sentidos alerta.
Detestaba la oscuridad la hacía sentir vulnerable cosa que odiaba, pero no tenía más remedio que agudizar el oído y ser precavida. No se equivoco estaba en la habitación que había visto antes en la que percibió moverse algo la cual resultó ser el salón. Caminaba despacio observando cada rincón y objeto a su alrededor, se quedó parada mirando una silueta enfrente de ella, no sabía si era una persona, un zombie o su imaginación la estaba engañando, lo que si logro divisar fue que le sonreía justo un segundo antes de notar un fuerte dolor en la nuca y perder el conocimiento.
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Brittany
HorrorHistoria para concurso Z el señor de los zombies Los seres no vivos en esta historia no son creación mia. Son del autor de la historia Z el señor de los zombies ---> FakkuCaivano Me divertí bastante al escribir esta historia, la falta de tiempo c...
