Después de todo lo que tuvieron que pasar por fin Keisuke y Mei están juntos. Todo parece que irá bien ¿Podrán ser felices? ¿O habrá algo que los impida estar juntos? Todo podría tornarse negro y convertirse en algo peligroso.
***
¡Hola personitas h...
El mar está tan calmado hoy, hace un poco de calor.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Nuestro compromiso había sido cancelado, pero se sentía como si ahora era más cercana a Keisuke que nunca. Ahora que lo pienso, mi relación con Keisuke empezó aquí. Cuando mamá se casó de nuevo, no pude aceptarlo todo tan rápido. Cuando vine aquí, me senté abrazando mis rodillas y Keisuke vino por mí...
Desde ese momento nos convertimos en hermanos. Ha pasado mucho tiempo desde ese entonces... pero aunque hayan pasado muchas cosas, el mar no ha cambiado.
Mirando al mar en silencio, sentía como si todo lo que había pasado era una mentira. Nosotros nos hicimos hermanos aquí, y nuevamente amantes aquí también.
-Mei, te vas a enfermar -dice Keisuke en tono de reproche.
-¿No tienes que prepararte para mañana?
-No, ya terminé todo para mañana. Ahora estoy esperando que mañana llegue nada más.
-Ya veo...
Mañana Keisuke será nombrado el presidente ejecutivo de las empresas Sonobe.
-Te ves tan soñoliento. Tu cara también está muy pálida -le digo.
-Porque no dormí mucho ayer, y estaba trabajando hasta ahorita mismo.
Dijo eso mientras trataba de esconder un bostezo.
-Se que estás ocupado, pero trabajar tanto te va a hacer daño -le aconsejo.
-Gracias por preocuparte por mí. Pero lo otro que me dio más trabajo fue lo otro que tendremos que cubrir en la ceremonia.
Mañana Keisuke iba a presentar una cosa muy importante. Era una decisión muy amarga, así que ni siquiera Keisuke quería presentarlo.
-Yo no puedo hacer nada... -murmuro.
-¿Mei? -dice Keisuke confundido.
-Pero si hubiera podido ayudarte en algo, no tendrías tanto trabajo.
-Tonta -dice poniendo los ojos en blanco.
Keisuke puso su mano sobre mi cabeza, y me habló como si estuviera sorprendido.
-A lo mejor no te has dado cuenta, pero tu me has ayudado mucho -dice serio.
-¿Cómo? ¡Pero si yo no he hecho nada!
-Si lo has hecho. Has estado a mi lado todo este tiempo, ¿No es así?
-Keisuke...
-Tu estás ahí para mí
-Pero, ¿Acaso eso te ayuda en algo? -digo confundida.
Dudo mucho que el hecho de que yo esté ahí para él lo ayude mucho.
-No lo digas como si no es nada. Cuando regresaste a la mansión, tu sonrisa hizo todo mejor. Así que no digas que tu sonrisa no me ayuda en nada -dice un poco enfadado.