Nunca vivieron ese sentimiento de libertad, en el cual no cruza nada por sus cabezas, no hay nada en que pensar, ni en que preocuparse y aunque suene arrogante sentís que el mundo gira alrededor tuyo.
Sin necesidad de recordar lo que hicimos ayer o pensar en lo que haremos mañana.
Libertad en todos los sentidos.
Ese sentimiento cruzaba por mi mente en todo momento y no se alejaba.
-Jane...
Podía escuchar como me llamaban, pero ni en un millón de años hubiese identificado quien era, nada cruzaba por mi mente.
-Señora, debe dejar que duerma. Ella no podrá recordar quién es usted.
A que se refería con eso de que no recordaría quien era ella.
Logré captar un sollozo por la desconocida, quien me tomaba de la mano como si fuera a desaparecer.
Decidí abrir mis ojos para comprender la escena, y me sorprendí al ver que me encontraba en un hospital. Esto tiene que ser mentira, estoy sujeta por miles de cables en mi cuerpo, y tapada por una sucia bata.
-Oh!...creo que debería dejarme a solas con la paciente-dijo un chico muy joven, el que al parecer es el doctor, aunque no tenga pinta ni de telefonista.
-Qué paciente ni que paciente, yo estoy perfectamente bien-respondí, un poco seca.
La señora pareció sorprendida,aunque no se la causa.
-Señora, por favor, necesito que me dejé hablar con Jane- me pareció raro que supiera mi nombre, pero de aseguró tendría mi información.
-Yo no me iré a ningún lado, yo me quedó aquí con mi hija.
Me quedé estupefacta- Que... que...yo no soy su hija, y quiero algunas explicaciones-dije, señalandó mi cuerpo.
-Señora, si no salé en este segundo, tendré que llamar a seguridad y no podrá visistar a la paciente, por una semana-para ser tan joven, el "doctor" , sabía manejar situaciones un tanto complicadas.
-Lo haré, pero vuelvo pronto-dijo la señora, que ahora que la miraba detenidamente, tenía un gran porte, como si fuera una mujer de revista.
El "doctor" se acercó a mí, pero al instante bajo la mirada, como si no quisiera estar parado frente a mí.
-Señorita Jane , le explicaré su situación y el porqué de su estadía en el hospital. Pero debe prometer que mantendrá la calma, mientras lo haga.
Yo asentí secamente, pero los nervios no dejaban de esparcirse en mi cuerpo.
YOU ARE READING
Más allá de mis recuerdos
Teen FictionJane, de 16 años, perdió su memoria en un grave accidente automovilístico junto a sus padres y hermano. No puede recordar nada de lo que a hecho en los últimos 16 años. Pero, ¿una visita podría hacer que ella recuerde todo?
