Prólogo

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Los vidrios estallan por la intensidad del calor, veo las llamas consumir cada centímetro de lo que alguna vez llame "hogar". Todo se aleja, no sé a qué aferrarme para evitar caer en ese abismo que se cierne sobre mí, pareciera que la muerte ha decidido danzar elegantemente ante mis ojos llevándose todo lo que conocía, la inclemente lluvia cae sobre mi rostro confundiéndose con las lágrimas que recién la adornaban, me da el ligero cobijo de una amiga, la misma que es capaz de cubrir de manera invisible la debilidad que uno puede vivir cuando llega este tipo de desolación.

No logro soportar el hecho de deshacerme, eh perdido cada uno de mis anhelos, mis sueños decidieron alejarse de la sequía que ronda a  mi corazón, aguardo infantilmente a la llegada de un ángel para salvarme, sin embargo con cada momento que se esfuma pronto los días se han convertido en semanas y las semanas en meses, desencadenando que la vaga ilusión desaparezca. Pretendo alejarme de este hermoso pero cruel mundo, siendo en mi mente un infierno que me asfixia a cada oportunidad.

Me sostengo únicamente de mis miedos, los cuales empezaron siendo demonios a los cuales temía, y ahora no son más que una parte que conforman el bizarro retrato de lo que soy. El recuerdo de mi familia lo aborrezco, ya no genera la sensación de necesidad sino de odio por haberme abandonado en este inhumano orfanato, que más bien pareciera un criadero de cuervos donde aguardan un pequeño descuido para saltar sobre ti y arrancarte los ojos. Sin embargo los detesto especialmente por hacer que mi pequeño hermano tenga que sufrir las consecuencias de ese accidente, ¿será vivir, el estar sumido en un profundo sueño? ¿Acaso el perderse de varios hechos importantes te hacen dar la imagen de guardar recuerdos que amenizan tu vida? ¿El tener los ojos cerrados y no saber que todos los que querías y te rodeaban han desaparecido es signo de ver la realidad?

Grito, todos voltean a verme y en sus rostros está escrito el estúpido sentimiento de pena,  ya no quiero seguir viéndolo, así que simplemente me dirijo a las calles donde sorteando entre la gente busco perderme en esa inmensidad y nunca regresar, pero comprendo que a pesar de desearlo, nunca lo haré realmente, porque la pequeña gota de esperanza que me recuerda la posibilidad del pronto despertar de mi hermano mantiene viva la poca esencia pura de quien solía ser, evitando de esa manera mi completa transformación en un demonio, como los que habitan mi interior, obligándome a luchar hasta el último instante, justo cuando todo culmine.

Miles de personas creen vivir en la realidad, pero en sí, solo están ocultos en un pequeño espacio conocido dejando de lado lo que ocurre al resto. No importa cuánto intentes cambiar o conocer lo que sucede en el exterior, las ilusiones buscarán cubrirte para evitar que veas, no quieren que conozcas, pretenden llevarte a las sombras, a la soledad. En la vida todo se resume a lo que te importa porque lo quieres o bien lo que te importa porque afecta tú mundo, pero dime ¿te aventurarías a conocer otro mundo? Uno en el cual la locura y los demonios habitan. Si es así... Bienvenido a Mí Mundo

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⏰ Última actualización: Feb 22, 2016 ⏰

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