Hay infinitas formas de ser rechazada por otra persona, pero para mi, que rechacen mis historias es lo peor que alguien puede hacerme.
¿La conoces? Esa enorme emoción al pensar en querer compartir esa historia que acabas de terminar, o que acabas de releer despues de haberla escrito mucho tiempo antes, con alguien especial; y desear con todo el corazon que vea lo que te hizo querer compartirsela, que la disfrute tanto como tu disfrutarias sabiendo que le gustó, que se cree ese lazo especial que solo escritor y lector pueden tener.
¿Pero que pasa cuando alguien muy especial para ti rechaza ese regalo?, ¿ese fragmento de ti mismo que has querido entregarle?
Solo queda la decepcion. El dolor y la no comprensión
