Historia uno: Atrápame
Recuerdo cuando te ví por primera vez.
Hice algo estúpido lo sé, porque yo solo atiné a correr cuando me sonreíste y agitaste tu mano saludándome; no me culpes, en ese momento actúe de una forma irracional.
Mi cerebro solo dio la orden de que debía correr. Y yo hice caso.
La segunda vez hice lo mismo. Me saludaste y yo corrí, pero para esconderme. Ya no podía echarle la culpa a la irracionalidad.
Debes saber que tu presencia me eclipsaba.
La tercera vez también hice lo mismo. Solo que esta vez decidiste hacer algo diferente.
Me seguíste.
No lo comprendía, sabes.
Porque es extraño que una persona te siga solo para detenerte y hablar contigo. Sin embargo no te importó eso.
Me seguíste a pesar que ya te estabas cansando de correr. Mientras que en mi mente solo había una palabra.
Atrápame.
No te rendiste y te admiro por eso. Porque si yo hubiera sido tú, habría desistido antes de intentarlo.
Lograste alcanzarme luego de unos metros más. Aunque debo admitir que me habría sentido fatal si me atrapabas tan fácilmente, porque estaría pensando que salir a correr todos los días no valía nada.
Sujetaste mi muñeca y me hiciste girar hacia tu dirección. Enfrentándote cara a cara conmigo.
Luego de tranquilizar tu respiración y de esperar que yo calmara la mía, solo preguntaste:
-¿Puedo saber por qué huyes de mí?
En ningún momento soltaste mi muñeca, más bien hiciste que nuestros dedos se entrelazaran.
Lo hiciste apropósito, ahora puedo verlo ¿Acaso temías que volviera a correr?
No sabía que decirte en ese entonces, si antes me ecplisabas estando a unos metros alejada de ti, ahora estando tan cerca me derretía.
-No estoy huyendo -logré responderte.
Me miraste dándome a entender que no creías lo que acababa de decirte. Pero lo dejaste pasar aun sabiendo que te estaba mintiendo.
De un momento a otro soltaste una pequeña risa y terminó siendo una carcajada. No entendí el porqué de tu risa; en ese instante te taché de loco, porque reírse de la nada, ¡No es normal! ¿O sí?
Llegué a pensar que te reías de mí, según yo por mi apariencia. Era más bajita que tú, tenía pecas pequeñas adornando mi nariz, el cabello color rosa y para terminar estaba vestida de gitana.
Me sonrojé totalmente y comencé a maquinar diferentes pensamientos que tenias sobre mi. Pero interrumpiste esos pensamientos con una abrupta declaración.
Nunca imaginé que podrías sentir todo eso por mi, escuchar muchas palabras expresando un solo sentimiento como es el amor, fue tan magnífico. No voy a negar que me encantaron tus palabras pero solo rescate una frase.
Estoy enamorado de ti.
Una frase con solo cuatro palabras fueron suficientes para hacerme sentir que volaba sin la necesidad de extender las alas. Una frase, la cual recordaré siempre y estará grabada en mi corazón.
¿Quieres que te cuente un secreto?
Yo también sentía lo mismo. Pero nunca me atreví a decirlo.
Espero y les haya gustado, no estamos leyendo pronto❤📖
YOU ARE READING
Recuerdos
Short Story"Hay recuerdos que simplemente son inolvidables y tu eres uno de ellos."
