Dicen que el amor a primera vista es solo cuentos, bobadas, cosas del momento o simple aturdimiento, pero para mí es y será algo que vale la pena recordar. No diré mi nombre, ya que quiero que esto sea algo "anónimo" si me entiendes, solo diré que me dicen Nana y que soy...muy especial. Tal vez no lo comprendas ahora, pero al leer lo entenderás perfectamente.
Todo empieza una tarde de principios de otoño, estaba a punto de salir de clases para por fin llegar a mi departamento a comer, seguir estudiando y preparar las cosas para el día siguiente.
-Ya saben chicos, no quiero súplicas en mi oficina a final del semestre: "es por mi futuro" o "es la única vez, profe"- Decía la profesora de estadística general con un tono irónico he imitando la voz de alguno de nosotros. Yo por mi parte tomaba atención -a mi manera, pero la escuchaba- y anotaba sus indicaciones y ejercicios en mi cuaderno para repasar luego.
Por fin tocó el timbre de salida aunque, como siempre, me tome mi tiempo para guardar mis cosas e irme de la sala hacia la parada, relajadamente. Miré por la ventana; Típico de un día de inicios de otoño que esté todo nublado, frío, y oscuro debido a la hora. Aún así yo sentía una tranquilidad inmensa con solo haber terminado, no solo esa clase -que tanto odiaba-, sino todas las clases del día. Mientras miraba hacia afuera y admiraba la tarde, oscura y fría del exterior, mi profesora se acercó sigilosamente para terminar asustándome por detrás. Di un brinco y reprimí una mueca de disgusto.
-¿Qué mira tanto hacia afuera? - me preguntó en un tono pícaro y con su sonrisa desagradable a mis ojos.
-n nada... solo pensaba...- le dije un poco distraída aún.
-Hm... estas muy distraída últimamente... ¿será por algo...o...por alguien? - me dijo acercándose más fulminándome con su mirada escalofriante de profesora.
-¡Claro que no! - le dije moviendo mis manos y mi cabeza en negación por el nerviosismo.
-Hm, está bien...toma más atención y deja de volar tan alto en mi clase - me dijo secamente y se fue.
Debo admitir que esa profesora no me cae nada de bien. Pero qué va, uno no elije a sus profesores, aunque así quisiera que fuera. En fin, terminé de guardar todo en mi bolso, ponerme mi abrigo y salir de la sala antes que se hiciera muy tarde. Bajé por las escaleras hasta llegar a la salida y dirigirme a tomar locomoción cuando alguien me detuvo de golpe.
-¡Hey! Nana, ¿por qué demoraste tanto, eh?
-Ah! Ana, que susto me diste- dije un poco agitada por la improvista llamada de mi amiga.
-Ya pensaba que nunca saldrías, ¿vamos?
-¿qué? - puse mi mirada en blanco. No entendía.
-¿Ya te olvidaste? Me prometiste que me acompañarías a ir a buscar a Max - me dijo en tono de reproche.
-Ah, pero Ana, tenemos un informe para mañana y... eh! ¡Espera! - no me dejó terminar mi frase, me tomó del brazo y me llevo arrastrando hasta la salida de la facultad donde se encontraba Max.
-Solo faltan unos minutos para que salga- me decía con una sonrisa.
-Mas te vale...tengo hambre- le decía de forma deprimida.
-ya, ya... - Suena su celular- ¿ves? Ya va a salir- me dijo un poco impaciente.
Después de unos minutos Max apareció y saludó a su querida novia melosamente mientras yo caminaba por otro lado ignorando el hecho de que estaba tocando notablemente el violín. En ese momento desvié mi mirada para disimular que era intencional.
Fue entonces cuando lo vi.
Era un chico alto, de cabello oscuro y ojos cafés, con una mirada profunda y un poco misteriosa; lo seguí con la mirada por unos segundos con curiosidad hasta que giró su cabeza de golpe hacia donde estaba y agaché mi cabeza para disimular que lo veía. Unos chicos se acercaron a él: uno un poco más alto que él y de cabello negro azabache y otro del porte de él de tez blanca y pelirrojo. Ambos sonrientes y riéndose le dirigieron la palabra y los tres fueron avanzando por la calle hasta que los perdí de vista. Ese chico... ¿qué había hecho para que no pudiera dejar de verlo? Me parecía...
-Nana... ¡Nana!- gritó Ana para que le tomara atención y saliera del trance en que ese chico me había dejado.
-Ah, si ¿qué ocurre?-dije volteando hacia ellos.
-Hola Nana- me saludó Max amistosamente.
Hola...Max- dije aún un poco metida en esa extraña sensación.
- Dios niña, si que estas distraída hoy ¿te sientes bien?- me dijo mi amiga un poco preocupada.
-Estoy bien, solo debo irme a descansar, ¿sí?, nos vemos mañana- le dije despidiéndome de ella y de su novio. Caminé hacia la parada para tomar el bus y llegar a mi casa de una vez por todas hasta que doblé hacia una calle y el bus que me servía, ¡se iba! Corrí lo más rápido que pude pero no lo alcanzaba, doble una calle y choqué con alguien de frente.
-Auch... eh, ¡Lo siento mucho! sólo trataba de alcanzar... - No podía creer que había chocado torpemente con él. En ese momento no sabía dónde meterme, solo pude mirar hacia abajo y muy avergonzada le volví a decir lo siento. Él al verme bajó rápidamente la mirada y sólo se corrió sin ni siquiera volver a mirarme, hizo un ademán con la mano y siguió caminando...en ese momento, sinceramente, me sentí la chica más torpe del mundo.
Luego de ese incómodo momento, tuve que esperar el siguiente bus, lo tomé y llegué por fin a mi departamento. A pesar de haber comido y haber ordenado mis cosas seguía con esa sensación extraña, Estuve así hasta que, ya tarde, logré conciliar el sueño.
..........................................................................................................................................................................
Hola ~ ^^ bueno, es la primera novela que he decidido subir y pues... ¿ qué les parece? Poco a poco iré subiendo más capítulos y pondré una portada ( tal ves con alguna pista sobre lo que le espere a Nana) y bueno~ espero sea de su agrado y vallan tomándole cariño al personaje :)
~ Agradezco sus criticas y toda sugerencia ~ :3
Atte. Gumi2707
YOU ARE READING
~ Memorias de un otoño ~
Teen Fiction- No sé por qué te gusta tanto el otoño... es tan frío, húmedo y melancólico... - Puede que sea así, pero es más que eso... (...) Frío, pero lleno de cálida amistad. Húmedo, pero lleno del consuelo y cariño materno... Nana es tan joven y, a pesar...
