Este es el hogar de ellos.
-Como saben, todos ustedes se podrán graduar de esta escuela de magia como hechiceros si cumplen con las misiones asignadas.- dijo el director de "La Asociación de Hechiceros"- En el tablero hay bastantes, dependiendo de el nivel de la misión, mayor será su rango chicos. Les deseo la mejor de las suertes-dijo un hombre alto, de cabello totalmente blanco, aunque sin arrugas, y ojos naranjas.-Pueden retirarse.
Matt y yo siempre fuimos un gran equipo, solo que al principio no no llevábamos tan bien..., desde la educación básica mágica, él tenía unos 10 y yo 12, nos asignaron una tarea, y ni él ni yo soportábamos la idea de tener que hacerla juntos, en ese entonces nos debatíamos por ver quién era el mejor hechicero, se podría decir que hasta nos odiábamos, pero en esa misma misión de buscar hierbas raras en el bosque nos perdimos, primero cada quien iba por su lado, hasta que cayó la noche y tuvimos que colaborar para sobrevivir a la fría noche de nuestro reino, el reino de los hechiceros, el poderoso reino de Priphilim.
Esa noche aprendimos que estamos mejor unidos que separados.
-Oye, Matt...-dije sin mirarlo a la cara.
-Ehh...-contestó sin gana, bueno nos hacían levantar a las 10:00am para comenzar las clases, pero antes debías hacer toda tu rutina, tus deberes primero que nada, ducharte, desayunar, arreglarse para la escuela y caminar hasta acá. Eso hacía que nos levantáramos a las 7:00am, hacer todo eso en 2:30hrs y caminar hasta acá para no perder la condición física, tardábamos unos 20 min. lo que nos dejaba 10min para caminar por los largos pasillos de esta lujosa mansión(multimedia) sin llegar tarde a clase. No éramos muchos aprendices, pero contando los maestros, los alumnos, los visitantes, las personas de servicio sin mencionar todo el mobiliario, nos apretujábamos en los pasillos.
-Creo que le pediré a Trévor que sea mi acompañante en mi misión, ¿tú crees que acepte?-dije para molestarlo, a lo que respondió con un claro y sonoro«¿Ahhhhhhhhhhhhhhh?»que se escuchó por todo el lugar, haciendo que la gente se volteara para vernos, yo solo reí mientras que jalaba a mi compañero incrédulo por todo el pasillo hasta llegar a clase antes de que nos riñera el profesor de invocación de demonios.No podía parar de reír ,su expresión era única-Ya, ya...cálmate, fue solo una pequeña bromita.-me miró con fastidio
-Que bonita "bromita", haber si alguien más te soporta. Espero no me hables por el resto del día, por qué solo te ignoraré.
-Vamos, no puedes ponerte así por cada broma que te juego.
-¿Ahora quien juega bromas?-dijo entre risas-Debiste ver tu cara.- y ahora los dos comenzamos a reír, risa que paró cuando entró nuestro maestro más estricto.
El día pasó volando, cuando acabaron las clases fuimos a el tablero y revisamos el tablero. Había de categoría A a la F, pero volteamos a ver más arriba y decía
Misión: Encontrar a la próxima Diosa
Rango: AAA
Fecha de publicación: Octubre 16, 1562
El papel se veía viejo, y si ha estado ahí desde tanto tiempo no creo que alguien se anime a buscarlo. Había una que era más sencilla
Misión:Encontrar el anillo de la próxima Diosa. Se perdió en el mundo humano hace más de 400 años
Rango:A
Fecha de publicación:Marzo 9, 2002.
Esta sonaba menos descabellada, y fue apenas hace unos años.
-Matt, ¿Qué opinas de esta?-dije señalándosela, la volteo a ver y tardó unos segundos en leerlos y dijo
-Considerando que el rastreo de esencias es de mis mejores cualidades, creo que es perfecta.-se volteó sonriente, sonreí yo también, pero desde el corazón. Hace mucho que no sonreía así, no desde que eso ocurrió.
-Bueno, entonces regresemos a casa.-dije animado- así podremos preparar todo.
-¿Ya tienes todo?- me preguntó Matt
-Casi...solo...falta...cerrar, ¡esto!- dije entre jadeos intentando cerrar mi equipaje.
-Así que...- dijo Matt nostálgico- es la última vez que pisamos esta casa,¿no?
-Por mi mejor, no quiero pasar otro segundo más en esta dimensión- dije con asco
-¿Y cómo te sientes?-preguntó preocupado.-La última vez que pisaste ese lugar fue cuando...
-Si, lo sé...- lo interrumpí molesto.-No es algo que me guste recordar
«-¡Ya te dije mil veces que no debes de hacer eso!- y me volvió a golpear
-Por ...favor, no me...golpees...papá-dije entre sollozos, siempre que me golpeaba sabía que se hería más el así mismo que a mí.O al menos eso quería pensar yo...
-¡Carajo! ¡No me digas qué hacer!- tenía la cara enrojecida por el enojo y los ojos inyectadas de sangre.-¡Fue tu culpa!
-Ya-aaa-aaa...a-dije llorando, mientras que me lanzaba otro puñetazo
-¡Fue tu culpa!¡Por tu culpa se murió!¡TÚ...TU LA MATASTE!
-No, ¡Noooo!- dije realmente impotente por no poderle haber hecho abrir los ojos a tiempo.
-¡Cállate!- me golpeó tan duro que caí al suelo y de la nada ví todo negro.
Al día siguiente desperté con un dolor terrible en toda mi cara, corrí a verme al espejo y fue la primera vez que noté cuanto daño me hacía mi padre. Sentí una costilla rota, los dos ojos morados, una rajada en mi ceja y mis labios rotos, además de muchos otro moretones en mi cuerpo. A los cinco años podía valerme por mis mismo perfectamente, ya que yo trabajaba en vez de el maldito drogadicto de mi padre, a demás podría perfectamente aprobar en una escuela de magia ya que había practicado lo suficiente al encontrarme aquellos viejos libros de mi madre, eran mi tesoro, sabía que tendría que huir de ahí, así que un día no me lo pensé más, tomé todas mis cosas, las puse en un saco de cuero , también todos mis ahorros y los libros de mi madre y me fui. Como planee entré en una academia de hechicería.
Pero un día, después de un mes me encontré en un callejón sin salida, no recuerdo bien como, creo que persiguiendo a un animal que me pareció extraño, era algo entre un Phoenix y un zorro, pero me encontré con una cabecilla plateada tirada en el suelo, un niño aproximadamente de mi edad a punto de desangrarse, rápidamente lo curé y lo lleve a el hogar de la Academia, cuando despertó abrió sus ojos de par en par, y tenía unos impresionantes ojos color gris
-¿Dónde estoy?- dijo alterado
-A salvo-dije intentando infundirle calma-si no te molesta me podrías decir...¿Qué te sucedió?-dije preocupado o quizá más bien indagando, ya que lo que sea que le hizo daño puede atacar otra vez
-¿Dónde estoy?-algo pareció asustarle-¡¿Dónde estoy?!- comenzó a llorar
-En un lugar donde no tienes que temer por nada- yo comenzaba a alterarme, cuando lo que vi a continuación me dejó sorprendido, no pensé que él fuera como yo. Un tipo de magia que yo no conocía, todo comenzó a agitarse y a brillar tenuemente de un color rojizo, una brisa caliente comenzó a hacerse presente en la enfermería donde nos encontrábamos, hasta el punto en que mi garganta empezó a arder. Entonces no sé de dónde yo empecé a soltar una brisa helada que hacía que un pequeño tornado en el centro de la sala se formará a penas visible, de pronto los profesores comenzaron a llegar, tanto el niño como yo estábamos un tanto alterados, pero más que nada impresionados, nos volteamos a ver a los ojos por un momento y una llama apareció en el centro de sus ojos, y según el, vio un copo de nieve en los míos.»
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The Magic lies in your eyes: All colored wizard eyes
Science FictionPartes extras de The Magic lies in your eyes. Nate, Matt y Zero's POV. Todo desde el punto de vista de ellos
