Las uñas, perfectamente lacadas, repiqueteaban contra la superficie de mármol.
La blanqueza de la mano, contrastaba con la negrura del marmol y, las uñas rojas, parecían sangre sobre todo aquello.
Todo reflejaba impaciencia.
Cuando el reloj dio las doce, la mano cesó su repiqueteo. Para siempre.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Desde el otro lado
Kısa HikayeDe pronto y sin avisarnos, nuestra mente se fija en algo, puede que sea algo grande o que sea pequeño, que sea algo corriente o que sea algo fuera de lo común. Lo que todos los hechos tienen por igual, es que todos pueden convertirse en algo extrao...
