1- El internado.

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Faltan todavía 2 horas de viaje para llegar a Londres, que desastre, no hay nada interesante para hacer, solo estar sentada y mirar a las azafatas caminar de un lado para el otro, ¡Que diversión! noten mi sarcasmo. 

Por fin estamos aterrizando, creo que me va a venir a buscar el conductor del internado, o al menos eso me informaron.

Se preguntaran porque mis padres me mandaron a Londres a estudiar, la respuesta es siempre, ellos se enteraron de que mi mejor amiga es mi novia y me mandaron muy lejos de ella, gracias queridos padres, noten nuevamente mi sarcasmo.

Estaba caminando con mis maletas hacia la salida del aeropuerto y ahí fue cuando vi a el chófer del internado que tenía un cartel con mi nombre "Olivia hert"  me acerque a el y lo salude

-Hola, soy Olivia, ¿tu sos el chófer no?- Le pregunte

-Hola señorita Hert, si soy el chófer que la llevara al internado, permítame sus maletas por favor- Me dijo mientras me sacaba las maletas y las empezaba a meter en la cajuela del auto- bien, ¿vamos?- me preguntó mientras que cerraba la cejuela.

-Vamos- Le dije mientras le sacaba el modo avión a mi celular.

Apenas termine de sacarle el modo avión me empezaron a llegar mensajes de Lola. Se preguntaran quien es Lola, bueno es mi mejor amiga y mi novia, y si, seguimos juntas ya que decidimos tener una relación a distancia. Ella es bisexual, ya a estado con chicos y chicas, yo soy lesbiana aunque aveces lo dudo un poco, ya que me atraen algunos chicos, pero nunca eh estado con alguno, Lola es mi primera novia.

Mensajes:

Lolita:                                                                                                                                                                                        -Cariño te extraño mucho.

Lolita:                                                                                                                                                                                         -Amor ¿ya llegaste a Londres? Te extraño cielo.

Yo:                                                                                                                                                                                               -Si mi linda, hace unos 15 minutos aterrizamos y ahora el chófer me esta llevando al internado. Te extraño muchísimo más beba. 

Lolita:                                                                                                                                                                                          -Mi amor que tengas suerte, me tengo que ir, después hablamos. Te amo.

Yo:                                                                                                                                                                                                -Gracias Beba, dale, después hablamos, también te amo.

Fin de mensajes.

La voy a extrañar mucho, mis padres son tontos, como me van a mandar a un internado que ya empezó las clases hace con 3 meses y que todavía está al otro lado del mundo, Nunca se los perdonare.

Por fin llegamos a la cárcel, digo internado, es bastante grande y está lleno de gente a esta hora, pues claro Olivia es la hora del almuerzo.

El chófer detuvo el auto y bajo para abrirme la puerta, cuando baje note que todos me miraban, y era un poco obvio que eso iba a pasar ya que las clases empezaron hace meses y no es muy común que alguien empiece el curso tarde.

-Vamos señorita Hert la llevaré hasta su nueva habitación.- Dijo mientras empezaba a caminar.

Yo lo seguí sin decir nada, solo escuchaba que todos hablaban bajito y sabía que era sobre mi.

Cuando llegamos a la habitación el chófer me dio mis llaves y se despidió. Yo entre al cuarto y no había nadie, que bien. 

Como no quedaba más lugar en el edificio de chicas me mandaron al edificio de chicos, dios, que mala suerte que tengo.

Empecé a desempacar mis cosas hasta que sentí que alguien estaba abriendo la puerta, me di vuelta y vi a un chico parado mirándome fijamente de arriba a abajo, entonces le dije

-¿Tengo algo tuyo que me miras tanto?- le dije cruzandome de brazos, lo que hizo que ese idiota mirara mis... ¡mis tetas!-deja de mirarme y responde-Le dije.

-Em... Hola soy José, tu debes ser Olivia?-dijo cerrando la puerta y caminando hacia una de las cuatro camas que había en la habitación que seguro que una de esas era de él.

-Si soy Olivia.-Le dije cortante. Ya no me cae bien este chico.

-Bienvenida al internado novata.- Me dijo con un tono relajado.

-Gracias.- Le dije mientras terminaba de arreglar mis cosas.

Tengo que admitir que José no está para nada mal, pero tiene pinta de ser un idiota, me mantendré alejada de él.

Tenía hambre, pero no sabia donde estaba la cafetería, así que le pregunté a Jose.

-Hey ¿Me puedes decir donde queda la cafetería por favor?- Le dije con una pequeña sonrisa.

-Claro, te llevaré hasta allí.-Dijo mientras se levantaba de la cama.

-No es necesario.- Le dije rápidamente.- Solo dime donde qued...- Me interrumpió antes de que terminara de hablar.

-Te llevare, además que yo voy para ahí ahora.- Me dijo con una gran sonrisa en la cara- Vamos!- me dijo mientras caminaba hacia la puerta.

En el camino a la cafetería José me hizo muchas preguntas y una de ellas fue si tenia novio, a lo que le respondí que no, pero no le dije que tengo novia y que soy lesbiana, quiero mantenerlo en secreto. Cuando llegamos a la cafetería todos me miraron devuelta o creo que miraban a José no lo se. Camine a la barra y pedí una hamburguesa con papas fritas, una soda grande, una dona de chocolate con chispas y un flan, José me miró sorprendido y me dijo

-Es la primera vez que veo que una chica de aquí pide eso, la mayoría comen ensaladas y eso- dijo mirándome mientras yo agarraba la bandeja que tenía mi comida.

-Yo no quiero morir de hambre.- Le dije y me fui a buscar una mesa.

Vi que José pidió su comida y se fue a sentar con unos chicos los cuales me miraban con una mirada rara, pero no le di importancia y me senté en una mesa vacía. Comí toda mi comida sola, ya que no conocía a nadie y volví a mi dormitorio, José aún no volvía y todavía no sabía quieres dormían en las dos camas que sobraban, pero me daba igual, fui al baño, me di una ducha rápida, me cepille los dientes y me fui a dormir.

Mañana será un largo día.





Me enamoré de una lesbianaStories to obsess over. Discover now