Parte 1 Sin Título

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Anne Wellington se dirigía ese día, que parecía no tendría nada de especial a su normal escuela de la clase alta, en un edificio antiguo de estilo victoriano ella no lo sabia en ese momento, pero algo grande estaba sucediendo ahí.

Ella era una chica pequeña, linda pero era una simple adolescente sin mucho de especial: de complexión delicada su cabello largo, castaño y ligeramente ondulado que cuando lo llevaba suelto le caía hasta poco mas abajo de la cintura, su piel pálida le hacía parecer una pequeña muñeca de porcelana y siempre iba elegantemente vestida.

Entró a clases, era un salón nuevo ya que estaba entrando al ultimo de sus tres años de educación, pero en realidad todos los maestros de esa escuela eran ya mayores y conocidos: llevaban años sirviendo al aula mater por lo que no tendría nada nuevo ese día. Ella era conocida y popular en la escuela por su apariencia y el prestigio de su familia por lo que en cuanto llego ya le tenían reservado el mejor de los asientos y estaba de rodeada de gente; su familia era dueña del banco más importante de esa época y también de muchos bienes raíces.; Como cualquier familia de posición distinguida era estricta con su única hija, a sus 13 años ya había tomado clases de modales y estaba preparada para casarse con un buen partido, Anne siempre había sido la chica modelo, había seguido a su familia sin oponerse, era callada y elegante, en realidad ella nunca había anhelado nada , sabia su posición desde el momento que nació y lo aceptaba , al menos hasta ese momento.

El día empezó tranquilo, el profesor nuevo que llevaba escaso medio año aplico exámenes de literatura y ella contesto como siempre, limitando sus capacidades, Anne era inteligente, pero era mujer, sería una vergüenza para su familia que ella como chica fuera mas inteligente que algún chico, le mirarían mal y le costaría trabajo encontrar alguien con quien casarse, contestaba lo suficiente para quedar posicionada por debajo de todos los hombres pero entre el primero y el tercer lugar de las chicas, a Anne realmente no le importaba el lugar en que quedara, de hecho era mejor para ella llevar una vida tranquila con un perfil académico bajo, pero era orgullosa y le encantaba las atenciones que recibía de todos.

El colegio donde iba Anne era mixto, es decir había hombres y mujeres, su eslogan decía que apoyaban la educación en las mujeres ya que recientemente el movimiento feminista había logrado dar este gran paso en la igualdad entre géneros, sin embargo cualquiera que entrara sabia que esta había sido creada como un medio de socialización para hombres y mujeres, el primer periodo se daba a chicos y chicas, constaba de 4 clases (literatura, historia, ciencias naturales y política) después los dos se separaban a las mujeres le daban clases de modales, de idiomas y de cocina, en las altas esferas políticas después de terminar este año las chicas se dedicaban a formar una familia, la única diferencia que logro los movimientos feministas fue que se empezó a ver que las mujeres tenían la capacidad de aconsejar al marido, esto era a lo mas que una podía aspirar.

El prometido de Anne, José, no era muy inteligente pero sin embargo era un buen chico, popular y atlético:siempre había tratado a Anne como una reina, aunque Jose era extranjero se conocían desde pequeños y este eran de los pocos que estaban consientes de la inteligencia de Anne, y lo aceptaba ya que después le ayudaría con el negocio familiar en lo que el no entendía, es decir, ya que ninguna chica 'respetable' estudiaba para ejercer profesión alguna.

Para el final del primer periodo le volvía a tocar clases con ese recto y un poco extraño profesor nuevo llamado Hector Stapleton, era alto, de piel blanca y muy guapo, iba erguido y llevaba un par de libros en la mano siempre, a primera vista no parecía diferente a cualquier profesor nuevo: joven, poco experimentado y ansioso por su clase había causado revuelo al principio entre las maestras del segundo periodo y las chicas de grados mayores, pero había algo en su mirada que hacía que Anne no pudiera voltear hacia ningún otro lado, era notable la forma en la que le cambiaba la mirada y la entonación cuando empezaba a dar su clase, era maestro de ciencias sociales y le daba dos clases diarias. Anne en cada clase trataba de parecer (como la mayoría de las chicas) ocupada por su cabello o por sonreírle a sus compañeros pero en realidad solo disimulaba lo mucho que le atraía la clase de este maestro, sus compañeros pensaban que le hacia la vida imposible a ella puesto a que siempre le hacía preguntas, no era común pero tampoco pensó que fuera algo contra ella, pensó que algún resentimiento contra su familia y lo comprendía, pero le ponía nerviosa la atención de él.

El maestro estaba exponiendo sobre historia, sin embargo ese día Anne estaba perdida en sus pensamientos, su querido abuelo había desaparecido y simplemente no podía concentrarse incluso en la clase de Stapleton, hasta que Catalina, su compañera de alado le dio un codazo regreso al presente.

-Por segunda vez Señorita Wellington ¿me podría decir cuál es el problema actual en el país?- Dijo el profesor mirándole inquisitivamente

-Creo que el problema es la ignorancia de los ciudadanos y nuestra creencia ciega en el sistema-Respondió Anne sin pensarlo volteándolo a ver, el profesor mantuvo la misma cara pero a Anne le pareció distinguir una pequeña sonrisa en su rostro, sus compañeros miraban del profesor a Anne impactados puesto a que el sistema era un tema delicado en este momento debido a los ataques de los radicales, Anne no había caído en cuenta, pero se sintió extraña y no quito la mirada del profesor, y en ese momento sonó la campana para cambiar de clase

-Bien clase eso es todo por hoy- Anuncio el profesor y salió inmediatamente, Anne recupero su dominio y se percato de la mirada de sus compañeros, estos voltearon inmediatamente menos Catalina que le miraba impresionada

-No puedo creer que hayas dicho eso-dijo apenas en un susurro

¿Decir qué?-Pregunto Anne con su normal tono tranquilo restando importancia

-¿Te das cuenta de lo que acabas de decir? No solamente contrariaste nuestras clases de historia sino que citaste al ''arquero''

Anne cayó en cuenta de su error, si el maestro hablaba con eso con el director, tendría graves problemas. El arquero era la figura pública de la rebelión , de los radicales en contra de la corona, por lo que en las familias aristócratas era un tabú hablar de él, Catalina tomo de la mano a Anne y le dijo que probablemente ninguno de sus compañeros sabrían sobre la cita y que si el maestro hubiera reconocido la cita habría ido a hablar inmediatamente a la dirección, Anne respiro profundo reteniendo al aire, era posible lo que decía Catalina sobre sus compañeros, debido a que ellas lo sabían porque espían las transmisiones, pero le parecía muy extraño que el profesor ignorara algo como eso, mañana tendría que hacer uso de todos sus encantos para arreglar esto, soltó finalmente el aire convencida.

Durante el segundo periodo conoció a las nuevas chicas que entraban a la escuela, debían tener 10 años y todas entraron como deberían de hacerlo, con la cabeza en alto, vestidos ampones y tacones pequeños, todas menos una pequeña niña de cabello largo, rubio y rizado, la chica al entrar tenía problemas con el vestido que pisaba debido a que era corta de estatura, la señorita Pilly que era la encargada de la clase la reprendió tal vez demasiado duro, Catalina se burlo como solía hacerlo pero Anne sintió un pinchazo de compasión por la pequeña ,el resto del día transcurrió de manera tranquila.

Como siempre un chofer paso por ella y Catalina al termino de las clases, debido a que eran vecinas. Cata, como le decían, era un poco mayor que Anne y muy atractiva: su piel era ligeramente aceitunada y aunque la figura de Cata era un poco llenita, pero a diferencia del resto de las chicas sus curvas ya se notaban por lo que su uniforme le quedaba mas arriba que a las demás y llamaba la atención. Cata venia platicando de la pequeña rubia de antes, decía que era hija del secretario de la corona aunque se rumoreaba que era una bastarda debido al poco parecido a esa familia, Cata adoraba la información, y de alguna manera sabia todo de los alumnos y maestro, aunque no era de extrañar su padre era el Ministro de comunicaciones y era gracias a esto que podían espiar las trasmisiones sobre la corona y sabían sobre el 'Arquero'.





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⏰ Last updated: Jan 07, 2016 ⏰

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AnneWhere stories live. Discover now