Capitulo 1 Recuerdos

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Lilian

No te preocupes, cumpliré tu deseo...lo prometo- ¿Por qué? ¿Por qué deberías si te causa tanto sufrimiento?... ¿Por qué?

Las palabras se repiten incesantes en la oscuridad como un eco infinito. Una voz ansiosa por encontrar la salida entre tanta penumbra. Tristeza, angustia, desesperación...cada vez que lo escucho me pongo nerviosa por no saber la causa de tanto dolor.

¿Por qué alguien haría una promesa así? ¿porque tan solo de escucharlo me hace creer que pueda lograrlo?

Una promesa que entre el dolor cobra vida y voluntad firme de hacer lo imposible solo para cumplirlo. Tal vez debería de estar preocupada y sentirme culpable, pero la firmeza en cada letra al pronunciar su promesa me hace sentir...segura y confiada en que, si se lo propone, lo logrará.

Pero, ¿Por qué?

-Quién eres? - grito- ¿Cual deseo? - una figura se mueve entre las sombras y se acerca.

- No sufrirás, seré el culpable de los deseos perdidos y de sus sufrimientos. No vuelvas ... eres diferente a nosotros- la amargura en sus palabras, el tono despectivo, ¿cómo cambió todo tan rápido? ¿fue una farsa? ¿en realidad me odia?

-Recordar qué, ¿a dónde no debo volver? -pregunto a la nada, pero ya no lo escucho, se ha ido.

Despierto con la respiración entrecortada y el corazón acelerado.

Otra vez...

Tomo respiraciones profundas para calmarme, pero la ansiedad no se va.

Debo mantener la calma o me sedaran. Ya no quiero estar inconsciente, no por el momento. No después de volver a escucharlo.

Me siento en la cama y un pequeño dolor de cabeza comienza a formarse, no hago caso, ya casi el ataque ha pasado.

Debo buscar algo para distraerme, algo que me ayude a olvidar el sueño. Mientras más lo recuerdo, el dolor de cabeza se intensifica.

Solo hay sombras en la habitación, volteo hacia las demás camas y me relajo al notar que no he despertado a nadie. Todos siguen durmiendo. Afuera solo se oye los pasos de las enfermeras, sus ligeros murmullos y se ve la pequeña luz que se filtra por debajo de la puerta.

Ya todo ha pasado, me paso la mano por la cara y cierro los ojos un momento tratando de aclararme, al abrirlos, me fijo en la luz que se filtra por la pequeña ventana arriba de mi cama. Me concentro en la luz y recuerdo el sueño.

Si hubiera una luz así, tal vez podría ver su rostro.

Tal vez podría entenderlo, tal vez ya no se volvería a repetir el mismo sueño, tal vez...

Exhalo fuertemente y me reprendo para mis adentros de que no puedo hacer mucho ruido.

Volteo hacia mis compañeros de cuarto y no noto indicios de haber fastidiado su descanso.

Solo un día más, es todo lo que queda para el alta y así volver a mi cuarto. A mi ansiada cama y a toda la comida chatarra que pueda comer.

Pero por ahora...

Con cuidado, volteo a mi costado y abro el primer cajón de la mesita de noche, casi olvido el libro que traje, lo saco junto a una pequeña lámpara para leer. Me acomodo y sigo leyendo las pocas hojas que me quedan para terminar la historia. Quién lo diría, "la romana" me ha enganchado de principio a fin.

Cada vez que sueño con la misma voz, no es fácil dormirse después, así que para distraerme leo hasta dar cabezazos o los doctores vengan a ver las mejorías de los pacientes.

Leo hasta que la luz en la ventana se hace más fuerte y el dolor de cabeza ha desaparecido.

-Buenos días- entra una enfermera y con su llegada me indica que ya debe ser las 6.

Comienza a revisar los sueros de algunos pacientes y a otros solo pasa por su lado.

-Buenos días Lilian-me saluda y le devuelvo el saludo.

-Buenos días-ella me da una sonrisa y sigue pasando por las demás camas.

No me ha dicho nada sobre anoche, es decir, no se dieron cuenta. No puedo dejar que lo noten.

Me quedaría más tiempo internada o tendría que ir a psicólogos o psiquiatras, ya no, solo quiero que acabe.

Pero los ataques que trae consigo cada vez que aparece, lo evita a toda costa.

Conozco esa voz, pero no la recuerdo.

Eso provoca que tenga un ataque cada vez que lo sueño. No puedo detenerlo, algo en mi interior se remueve y se desespera cada vez que lo escucha.

En el lugar donde vivo todos nos conocemos desde siempre y el no saber de quién se trata me hace pensar que son imaginaciones mías, pero no es posible porque...

¿puede una ilusión hacerte sentir tranquilidad y preocupación a la vez?

Le conté al doctor sobre estos sueños y dijo que era algo normal tenerlos, un indicio para recuperar los recuerdos que se me borraron del año pasado y de inicios de éste.

¿Cómo esa voz puede ayudarme si en realidad me está desgastando?

Según el doctor, podría ser alguien a que conocí mientras estuve desaparecida.

La causa, aún no se sabe, solo me encontraron en un parque después de haber desaparecido por 3 días. Me llevaron al hospital inconsciente y cuando desperté mi mamá estaba conmigo llorando y abrazándome por haberme encontrado. No entendía nada, al intentar pensarlo me dolía la cabeza, tenía un gran espacio en blanco al escuchar lo que había sucedido.

Estaba asustada, no recordaba y fue peor cuando la policía vino para hacerme preguntas sobre lo que había sucedido. El médico le explicó la situación y no insistieron; se fueron archivando el caso como un escape voluntario.

Mi madre no lo aceptó, pero como no había pruebas y yo estaba bien lo dejo pasar, lo que no se esperaba era las pesadillas, aún no sabe que son constantes, pero cuando salga lo sabrá.

Aquello son las únicas pistas para recordar lo sucedido ¿Que hacía en el parque? ¿Por qué me fugue? ¿Qué pasó en ese tiempo que me escape? necesito saber para acabar con todo esto, para poder olvidarlo sin remordimientos. Pero más aún, aunque una parte de mí no lo quiera aceptar, es para saber quién es el dueño de la voz...saber de él ¿Cómo se llamaba?

Deseos PerdidosWhere stories live. Discover now