Capítulo 1: El principio.

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Todo comenzó como una noche normal en Nueva Yorke; lo suficientemente normal para cuatro tortugas mutantes adolescentes ninjas  claro está. Y no podía ser más normal que estropeando otro de los laboratorios de Shredder, yo y mis hermanos.

Todo estaba bien, festejabamos  nuestra victoria contribuyendo con toda clase de bromas y insultos a esos pobres perdedores del Foot Clan.

Todos acepción de Mikey, el más bien se presentaba impaciente por llegar a la guarida, algo raro en el, por lo general es el primero en protestar por el echo de regresar a casa.

Al llegar a casa nos dividimos en nuestras respectivas labores, Leo prendió la televisión y se puso a ver ese ridículo programa de “Viaje a las estrellas”, Donnie a sus computadoras y a arreglar uno que otro aparato electrónico, ya saben típicas cosas de nerds, Mikey como siempre fue a la cocina a prepararse alguna porquería. Y yo me fui a entrenar un rato.

Miguel Ángel se encontraba en la cocina, siendo muy propio de el, entonces saco del refrigerador un poco de leche y la sirvió en un pequeño plató. Fue entonces cuando, de entre sus brazos, saco lo que paresia ser un pequeño gato bebé.

Su pelaje era amarillo con motitas negras como las de un jaguar, pero tenía la sospecha de que esa pequeña criatura no era un jaguar ni un gatito, si no algo mas. Aún así decidió quedarse lo, no podía dejarlo ahí solito, entre escombros de lo vidrio, aparatos electrónicos rotos y cubierto de un líquido viscoso de color azul. Antes de soltar a pequeño, cogió uno de los trapos de la cocina, de preferencia de los que estuvieran limpios, acto siguiente lo humedeció un poco, el pequeño mínimo parecía estar todavía aprecia estar cubierto de esa sustancia viscosa azul, cuando la encontró trato de limpiarlos con sus manos, pero poco ayudó a la pobre criatura,

Miguel Ángel soltó al pequeño animalito en el suelo, pero noto de inmediato que el bebé temblaba al contacto con el frió suelo, aparté de qué no podía tomar la leche del plato lo tomo devuelta entre sus brazos, recogió el plato, lo dejo en la mesa; busco entonces en lo más hondo de un estante  un biberón, agradeció internamente al Sensei por guardar éstos pequeño recuerdos de cuando ellos eran pequeños. Vacío, pues, todo el contenido en uno de ellos, con biberón lleno en mano tomo al pequeño felino en uno de sus brazos, y con mucho cuidado dirigió el subvenir a la boca del pequeño cachorro.

–Cuidado amiguito que te puedes atragantar –. Menciono la tortuga de bandata naranja al notar el voraz apetito de la criatura. Una vez que el animal término con el contenido del biberón hizo un gesto parecido a un pequeño bostezo.

–Que adorable eres –. Exclamo mientras veía como el pequeño se restregaba en contra de el, en aparente señal de cansancio.–Pero si pretendo conservar te tendré que ser bastante cuidadoso, al sensei no le gustan los gatos, y con mis hermanos nunca se sabe, en especial con Raphael verás el odia toda cosa linda –. Explicó el menor de las tortugas al cachorro, para después quedarse pensativo, cuando sus ojos se detuvieron en una caja de galletas bastante grande. Está estaba por arriba de un estante cercano.

–Veamos –. La exclamación fue acompañada por un pequeño pujido al intentar alcanzar, con éxito, la caja de galletas, de considerable tamaño,  para después colocarla sobre la mesa.–Ahora unos trapos –. Dijo mientras colocaba a la pequeña criatura en el contenedor de cartón para después cerrarla, manteniendo su contenido resguardado de la mirada de curiosos.

Tomó la caja en brazos y como si de un ladrón se tratase, Miguel Ángel asomó su cabeza por el portal de la cocina,  volteando hacia ambos lados con cautela, comprobando que nadie lo estuviese viendo, con movimientos ágiles salió de la cocina, se dirigía hacia su habitación, en donde nadie lo molestaría, ni entraría, a no ser que sea necesario.

Al llegar a la puerta de su cuarto pensó que la había librado por completo, pero en cuanto iba a dirigir una última mirada cautelosa a su alrededor choco con algo firme, lo que provoco, a la vez, que el contenido de la caja rebotará  y maullara.

–¿Que es lo que traes hay Mikey? –. Pregunto la tortuga de bandata roja de, recurrente, mal humor.

–¡Rafa! ¿que paso viejo?–. dijo el menor de las tortugas al intentar quitarse a su hermano de encima.

–No me vengas con boberías… No lo volveré a repetir ¿que es lo que traes ahí?–. Volvió a preguntar la tortuga pero esta vez con más fuerza y señalando a la caja.

Mikey estaba nervioso, no le quería decir a su hermano que en esa caja traía a un gato bebé. Antes de que pudiera actuar la tortuga de bandata roja, se escuchó una voz bastante conocida.

–¡Hey! ¡Raphael! ¡Amigo mío! ¡tengo boletos para el hockey en hielo de esta noche! ¿¡Quieres venir!?, ¡El evento es en 20 minutos!–. dijo Casey Jones con el brazo extendido hacia arriba, mientras mecía de un lado a otro los boletos que tenía en su mano enguantada.

Miguel Ángel dio un suspiro de alivio puro, había sido salvado por la campana, o por Casey. Mientras tanto Raphael dio un pequeño gruñido, lo suficientemente audible como para que lo escuchará su hermano frente a él.

– Te salvo la campana enano–. Dijo esto señalándolo con el dedo, al mismo tiempo que le picaba con este el pecho .–Pero escúchame bien más te vale que no estés tramando nada… Si no te las verás conmigo y el señor puño –. Lo último lo dijo reafirmando lo con una siniestra voz. Apartó a su hermano menor del camino y se aproximó a saludar a Casey.

Miguel Ángel solo se apresuró abrir la puerta de su cuarto y serrar la puerta tras de sí. Una vez en ella, dio un largo y fuerte suspiro, coloco la caja en el suelo, al mismos tiempos que se sentaba en su cama. Abrió la caja y tomo al pequeño animal entre sus brazos para inspeccionarlo más de cerca.

— Que gato más curioso, está todo moteado de negro, pero su pelaje es un poco amarillo… jejeje parece un jaguar, un tierno y adorable Jaguar en miniatura–. Pensó Mike con una voz tierna y chillona.

Fue en ese momento que pudo presenciar los lindos ojos del mínimo, eran de un azul ultramar, con destellos que parecían de Esmeralda pura.

En ese momento soltó un pequeño “Awww”. Al notar que el gato comenzaba a tener signos de sueño y de frío. Entonces lo volvió a colocar en la caja dulcemente, lo tapo con delicadeza, para que durmiera, no sin antes depositar un pequeño beso en la cabeza de este mismo.

Después el también decidió irse a dormir de una vez, mañana sería un nuevo día.

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Pues bueno, aquí traigo un fic de mi serie favorita, las TMNT. No espero que les guste ya que está no contiene relaciones emparejadas entre las tortugas.

Pero, si  por el contrarios te interesó o gustó este capítulo, bota y comenta, si quieres.

He de aclarar que este fics, fue pensado por mi hermana y no por mi, yo solo lo redacto, pero ella es la mente maestra. Así que cualquier voto o comentario que proceda de esta historia irán a parar a mi hermana.

También les comento que este trabajo tendrá tanto referencias de las TNMT del 2003 y del 2012.

Sin más que decir adiós :D

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⏰ Terakhir diperbarui: Aug 18, 2019 ⏰

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