Los Cinco
Eran cinco amigos
de colores diferentes
de diferentes aficiones
de estrategias de como
sonreír al mundo
de como ganar
algo de ilusión.
El primero no era el más alto
pero tenía el pelo rubio
y creyó que era suficiente
para conquistarla a ella
para conquistar su amor
se equivocó,
a ella no le gustaba el rubio
le gustaba el azul marino.
El segundo no tenía pelos en la lengua
y le dijo con alegría:
"Tu y yo somos estrellas
y quien no lo vea no es malo
sólo está equivocado
Tú y yo nacimos para estar juntos
y yo
moriré por ti
si tú me aceptas
a tu lado"
Ella,
prefirió a su perro Lucas
y le dio un golpe en la nuca.
El tercero la forzó
y ahora llora en las esquinas
su cruel brutalidad
y cuenta en cada bar
como una vez conoció a una mujer sin igual
pero la perdió
o mejor
la cambió
por unos años a la
sombra.
El cuarto esperó
a que el quinto hiciera
su jugada.
El quinto se acercó un día a
su casa color rosa
con flores amarillas
y le dijo:
"Ven conmigo
mil aventuras correremos
mil sitios visitaremos
y olvidaremos
como han pasado los días
solo para ver como cada día
nos sonríe por nuestra osadía
por ser valientes
ven conmigo mi amor,
yo te haré Reina
del Mundo
y de mi Corazón"
Ella se fue
se fue con él.
Pasaron los años
y mientras el cuarto esperaba
ellos hacían el amor cada semana
en un país distinto
en un lugar distinto
y vieron
y conocieron
todo lo que los seres humanos nos negamos
a ver
a disfrutar.
Pero un día
ella miró hacia atrás
y añoró a sus cinco amigos
sus cinco velas
sus cinco almas
sus cinco verdes ilusiones.
Así que volvió al pueblo
dejando al quinto
en una taberna de París.
Volvió al pueblo
sólo para ver al cuarto esperando
cual Penélope
esperando en silencio
en la única esquina del pueblo.
Se acercó a él
y
con los ojos cerrados por la emoción
le susurro al oído:
"Ya puedes dejar de esperar
ya estoy aquí
solo para ti"
Él se arropó en ella
y lloró.
"No puedes quedarte a mi lado
no merezco tu compañía
porque ni siquiera intenté
conseguir tu cariño"
Ahora te quiero a ti
le dijo ella.
Ya que no has hecho nada para
sé
que no harás nada para que me
vaya.
Y él comprendió
que ella
jamás
se iría de su lado.
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No era así, como debía ser.
PoetryHistorias y relatos en clave poética (o no) que, en principio, no debían ser de la forma en que fueron...
