9. Lo quiero...

5K 195 42
                                        

Capítulo 9

Lo quiero...

 

MARK

No sé muy bien lo que ha pasado... Hanna me estaba llevando hasta mi cama cogida de mis manos. Entonces, de repente he notado cómo las suyas han tirado de las mías, como si ella se hubiera caído, de modo que yo también, pero... ¿Sobre ella...?

Sí, así parecía ser... Y es que yo notaba su cuerpo bajo el mío, pero sobre todo, notaba su respiración, su aliento... Notaba que estábamos muy cerca, demasiado cerca...

HANNA

Dios mío... No sé como había podido pasar esto... Yo solamente estaba tratando de ayudar a Mark a llegar a su cama... Pero ahora él estaba sobre mí, con su rostro casi pegado al mío y sus labios rozando los míos...

Y lo peor de todo es que no sabía qué hacer...  Mi corazón palpitaba con fuerza y mis manos empezaron a temblar... Pero no podía hacer nada, estaba tan nerviosa que no sabía cómo reaccionar...

Pasaron varios minutos y los dos seguíamos igual... Entonces, al fin, yo pude decir algo:

 - Joven Mark...  -dije con voz temblorosa-  Lo siento mucho... No sé cómo ha ocurrido esto...

 - Señorita Hanna...  -musitó él, nervioso-  ¿Qué ha...?

 - Fue un accidente...  -lo interrumpí yo, más nerviosa aún-  Me tropecé con la cama y al caerme, con sus manos sujetas, lo arrastré hacia mí sin  querer...

Él no dijo nada...  Yo me moría de la vergüenza... Nunca había pasado por una situación tan bochornosa...

 - No se preocupe señorita Hanna...  -dijo él, mientras se reincorporaba-  Usted no tiene la culpa, sólo ha sido un accidente...

 - Joven Mark, yo...  -dije poniendo los pies en el suelo-  De verdad lo siento y... ¡Ya me tengo que ir...!

MARK

Ella se fue. Estaba muy nerviosa, lo había notado, al igual que yo...

Y es que fue una situación bastante embarazosa, pero, fuera de eso, o al menos para mí, fue algo maravilloso, algo especial...

Tenerla así, tan cerca mía, me provocaba tantas cosas... Me hacía sentir tan bien, me hacia sentirme vivo...

Esa chica se estaba convirtiendo en alguien tan especial para mí... No sabía exactamente por qué... Quizá por su forma de ser: Por su ternura, su inocencia, su generosidad... No sabía la razón exacta, pero, de lo que sí estaba seguro, era que ya no podría vivir sin ella...

HANNA

Salí prácticamente corriendo de la habitación de Mark. Estaba tan nerviosa, tan avergonzada... ¿Por qué no tuve más cuidado...? ¿Por qué no me di cuenta de que la cama estaba ahí...?

Pero ya no podía seguir pensando más en eso. Tenía que ponerme a trabajar, pues ya era muy tarde y hoy no había hecho nada en todo el día...

Un amor a ciegasWhere stories live. Discover now