La campana sonó justo cuando un niño rubio fue empujado por sus compañeros del jardín de niños al lodo. Ya estaban todos adentro, excepto él que estaba llorando todavía tirado en el lodo. Una pequeña niña, no tan pequeña ni delgada como sus otras compañeras, corrió hacia él.
—¿Qué tienes?— le preguntó.
—Estoy lleno de lodo y todos se ríen de mí— él sollozó.
—Bueno,— dijo ella metiéndose al lodo con él— ahora yo también estoy llena de lodo.
El niño elevó la mirada y fijó sus enormes ojos azules-grisáceos en la niña corpulenta que tenía enfrente. Elle le había ofrecido su mano para salir de allí y llevarlo al salón de clases, pero por alguna extraña razón sólo quería quedarse con ella. De cualquier manera, él aceptó su mano y la juntó con la de ella, y pensó que su tacto era tan suave y cálido como el que le daba su madre cuando él lloraba por las noches debido a las múltiples pesadillas que tenía o cuando se caía y se raspaba. Entonces la abrazó, porque eso era lo que hacía con su madre y sólo lloró en sus brazos.
KAMU SEDANG MEMBACA
Esperando (Jamie Bower)
Fiksi PenggemarLas luces se van Tratas de no hacer ruido Los corazones colapsan Tenemos mucho tiempo Soy como un niño, un joven adulto de veintitrés Yo creo en nosotros porque tú crees en mí Crees en mí Te estaré esperando en la oscuridad Con los brazos abiertos...
