Prologo

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El chico bebió de una soda en lata que sostenía en su mano, su cabello rubio era corto y se movía al compás del viento con ligereza –No es que las chicas sean difíciles- Sus ojos azules denotaban la misma seguridad con la que hablaba, su tez era muy bronceada, y debía serlo para vivir en Miami –No hay chica que realmente lo sea, te lo digo yo que sé de eso amigo.

La motocicleta se detuvo, era una ducati diavel negra con azul, un par de botas rojas bajaron de ella. En ellas iban calzadas un par de esbeltas y delineadas piernas, estas subían hasta perderse en unos shorts de jeans, sus caderas eran delgadas y tenían una camiseta a cuadros tipo leñador anudada en esta. Su figura seguía de forma muy estilizada debajo de una blusa blanca tipo esqueleto blanca que dejaba ver un poco de su sujetador de color negro a los lados y en el centro. Camino con paso seguro hacia el gimnasio. Era un lugar muy grande de color rojo como el ladrillo, Tania un gran pórtico que era sellado por un portón de latón y en él había una pequeña puerta que estaba abierta de par en par, dentro habían muchas colchonetas tiradas en el piso, sacos para golpear, peras de boxeo, aditamentos suaves de seguridad sobre unas vigas duras de concreto, un par de escaleras al fondo que daban a una pequeña oficina al fondo, del lado derecho era piso sólido y de color gris que daba al vestidor, ella era la única chica presente entre tantos hombres musculosos entrenando firme y fieramente.

-¿En qué te basas para decir eso?- Un chico de cabello largo un poco crespo le pregunto al rubio de forma muy directa –Hasta donde sé ni ellas mismas se entienden ¿Qué hay de fácil en eso?

El rubio suspiro de forma sarcástica –Mi joven aprendiz el mundo de las chicas no es tan salvaje como ellas lo quieren hacer parecer- Sonrió y lo abrazo -Todas no solo son fáciles, también son muy débiles y necesitan de un hombre que las proteja y que se aproveche de eso- Le enseno un pequeño cuaderno –Esta es la prueba.

Ya los shorts habían desaparecido y ahora la chica tenía un leggins que le llegaba a las rodillas junto a una camisa deportiva que se ceñía de tal modo a su cuerpo que la hacía ver aún más atractiva, su cabello de color gris con raíces negras ahora en lugar de estas libre estaba anudado en una cola de caballo, sus botas ya no estaban, iba completamente descalza, se había terminado de amarrar la vendas en las manos y ahora se estaba colocando un par de guantes de color azul. Un chico entro al vestidor y la vio escaneándola de arriaba abajo y le sonrió a lo que ella contesto con un gesto displicente.

-¿En serio lo harás?- El chico era muy musculoso y tenía una camisilla verde oliva llena de sudor, parecía haber terminado su rutina del día. Tenía unos ojos cafés de apariencia seductora, su cabello era negro y lo traía de forma muy corta -¿Realmente pelearas con Tyler?

La chica le sonrió y siguió acomodándose los aguantes para pelear -Para eso vine- choco los guantes al terminar y sonrió muy segura de sí misma.

-Amigo son muchas chicas- El chico de cabello rizado paso varias páginas una tras otra -¿Qué son estos nueros?

-Esas son las veces que las he llevado a la cama a cada una- El rubio sonrió de forma muy triunfal –Te diré un secreto- Se acercó al de cabello risada –Si le gusta leer, lee. Si le gustan los videojuegos, juega video juegos. Si le gustan las cosas cursis, se cursi. Averigua sus gustos, lee sus acciones y por lo menos una vez la tendrás en tu cama- Sonrió como si fuera el mejor en lo que sea que se atreviera a hacer –Yo te lo garantizo.

La jaula donde estaban estaba a un lado del gimnasio, para no molestar a los demás en su entrenamiento, aun que de todos modos lo detuvieron para ver la pelea. El chico frente a ella tenía el cabello muy negro, sus ojos eran azules como los de ella y había cierto parecido en sus rostros, sus músculos eran muy grandes, tenía unos guantes de color rojo al igual que su pantaloneta, el réferi se paró en de ellos y con su mano señalo el inicio de la pelea, Tyler dio un par de pasos al frente al igual que la chica.

Mas fuerte que un idiotaStories to obsess over. Discover now