Sus piernas dejaron de sostenerle y cayó de rodillas. La lluvia golpeaba su cara haciendo que la sangre se difuminara. De lo más profundo de su mente empezó a emerger una palabra: VENGANZA.
Sus pequeños ojos se encontraban cerrados, el sentimiento que crecía dentro suyo, aumentaba, y a cada paso se llevaba todo atisbo de piedad.
No descansaría, cada madre tiene el derecho de ver a su hijo crecer. Ese hombre no era nadie para arrebatarle tal derecho.
¿Sería justo arrebatarle la vida también? Claro que sería justo, acaso no dice la gente: el que las hace ¿las paga?
Una vida, por una vida. Porque ladrón que roba a ladrón, tiene cien años de perdón.
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Relatos Cortos Y Algo Más..
RandomBueno, es la primera vez que escribo, nunca he tomado el valor de hacer pero, que más da, ahí vamos! Aquí subiré historias cortas, que publico para participar de algunos concursos y demás, espero les gusten. Saludos!
