Capítulo 1: La página

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-¡Leo date prisa o llegaras tarde!-gritaba la madre desde las escaleras apurando a su hijo que al parecer se había quedado dormido o su alarma no había sonado.

-¡Ya bajo!- respondió alzando la voz para que su mamá lo escuche y deje de insistir.

Por su parte Leo se apuraba vistiendo, colocándose de manera torpe el pantalón. Bajó de inmediato una vez listo por las escaleras encontrando sobre la mesa un vaso de zumo de naranja que tomo velozmente, cogió una tostada, dándole un beso a su mamá se despidió.

-¿Qué habrá estado haciendo anoche que se ha levantado tan tarde hoy?-pensaba la mujer mientras se servía en su taza agua de la tetera- Ni tiempo ha tenido para lavarse los dientes. Que hijo para mas descuidado que tengo...hubiese tenido mejor una hija...ellas si son cuidadosas y lindas.

Por su parte, Leo sentado ya en el bus, miraba por la ventana. Pensaba en lo que había ocurrido el día anterior, y sobre todo lo que había estado haciendo anoche y que hizo que se levantara tan tarde...

                           ***
El día de ayer, Gian un compañero, nos había contado a mi y algunos mas de la clase, la existencia de una página pero no de cualquiera. La página de la que hablaba se refería a las de que brindaban información de servicios sexuales para personas "necesitadas".

-Se los digo enserio- nos aseguraba Gian- esta página es de lo mejor que hay en internet, tu decides quien sera para ti todo el tiempo que tú quieras y hasta lo que quieres que hagas...- una sonrisa pervertida salió de su rostro.
Nosotros no salíamos del asombro.

-¿Cómo se supone que encontraste esa página?-le pregunto mi mejor amigo Sam,que escuchaba atento la historia de Gian.

-Eh...esteee...bueno eso fue de casualidad, haciendo una tarea...- nos respondió un tanto nervioso Gian.

-¿Esperas que te creamos la historia de que tu hacías la tarea? ¿es enserio? Había olvidado por completo el responsable alumno que eras- hablaba sarcásticamente Kim, la mejor amiga de Gian que también había escuchado sobre la página.

-Eh...bueno...eso no es el punto- trato de esquivar la pregunta- además esta información no era para ti, era para este par- coloco en esos instantes sus brazos sobre mis hombros y en los de Sam- ellos aún son vírgenes, haber hallado esta página es una gran solución para su "problemilla".

-¿Solución? Que yo sepa eso no es ningún problema ...pero...ahora que lo mencionas eso quiere decir que tu ya no le eres ¿cierto?- Kim se lo pregunto con una sonrisa.

-Pues claro, eso sucedió hace tiempo cuando aun estaba en colegio- empezó a alardear- con una compañera de clase.

Luego dirigió una mirada a Kim y a mí.

-Recuerden esto que sera el mejor consejo que les pueda dar, si piensan perderla,y saben a que me refiero con perderla, no hay nada mejor que alguien de tu clase- de inmediato se le escapó una risita que al para ser estaba tratando de aguantarla hasta terminar de decirnos ese "consejo".

Como parecía que no era el único en no entender esa "broma", voltee a ver las caras de los que habíamos acabado de escuchar ese disparatado consejo, esperando una cara de sorprendido como la de Sam , Kim se hallaba bastante colorada.
El hecho de ser de piel clara hacia que se notase aún mas en la cara de Kim. Me sorprendía el hecho que no le respondiese como solía hacerlo, porque a pesar de ser mejores amigos siempre estaban molestándose.

Cuando ella se dio cuenta que le había estado mirando, trate de pedirle explicación con miradas pero que ella evito verlas, poniéndola aun mas nerviosa.

Yo estaba confundido pero como Sam también lo estaba decidí dejarlo pasar. En ese instante llego el chef y empezó con su clase.

Ya habían terminado las clases y cuando me disponía a ir a mi casa junto con Sam y Kim, fuimos detenidos por Gian en la puerta del aula.

-Kim, esperalos un rato- se dirigió a ella- tengo algo que decirles antes que se vayan, no me demoraré nada, te lo prometo- juntaba sus manos como si fuera a rezar en ese momento.
Kim lo miraba un tanto desconfiada pero aun así acepto esperarnos afuera de la escuela.

Una vez que Gian se aseguro que Kim ya no estaba por los pasadizos, empezó:
-Sam, Leo, ustedes saben que los aprecio bastante como si fuesen lo hermanos que nunca tuve,es por eso que les hago este favor. Hoy cuando llegue a mi casa Lea enviare el link de la pagina que les hable esta mañana- nos quedo mirando como si esperase una respuesta pero que no se la di, no porque me gustase la idea sino porque no me esperaba de que Gian nos termine diciendo esto.
- Si lo sé,lo sé, no es algo correcto pero piensen en ellas, e las pobres chicas que brindan estos servicios, quizás tengan a sus madres o hijos enfermos- nos miraba tratando se sacar una cara triste que se veía claramente falsa.

Nosotros no le respondimos nada porque no sabíamos que decirle luego de haber escuchado a semejante discurso y el pareció darse cuenta asi que decidió finalizar la conversación.

-Pienselo bien, pero cuando ya les haya mandado el link- sonriéndonos se alejo- ¡mañana me cuentan como les fue!- alzando su mano se despidió, al parecer no se rendía con la idea de "ayudarnos".

-¿Qué les dijo?- Kim se nos había acercado a ver a Gian salir de la escuela a parecer muy feliz. Estaba muy curiosa y no la culpo, era la primera vez que nosotros compartíamos un secreto del cual ella era ajena.

Solo rei, tratando de ocultar la cara que había tenido minutos antes.
-No es nada importante- le dije aunque seguramente no la dejo satisfecha la respuesta por el gesto que hizo, supongo que mas tarde llamaría a Gian para que este obligadamente se lo cuente.

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⏰ Last updated: Dec 26, 2015 ⏰

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