Estoy en mi cuarto terminando una pintura para la clase de arte, cuando de pronto, mi teléfono comienza a sonar y vibrar. Reconozco quien es la persona que está llamando, por la canción que le he asignado; One Call Away, retumba entre las 4 paredes de mi habitación, anunciando la llamada de Camila. Me acerco y tomo el teléfono.
-Hola, Camz- Le digo, y en mi boca nace una sonrisa.
-Hola, amor- Me dice chillando contenta.
-¿Por qué estás tan feliz?- Le pregunto.
-¿No puedo estar feliz de hablar con mi novia?- Pregunta ella aún muy contenta.
-Hmm, sí puedes, porque tienes una novia muy caliente- Bromeo.
-No voy a discutir eso. Es verdad- Admite, y sé que del otro lado de la línea, ella tiene una sonrisa.- Te llamo para invitarte a salir ésta noche- Me cuenta.
-¿Ah, sí?-
-Sí, ¿qué dices?- Me pregunta con voz dulce.
-Está bien. Sólo porque no quiero romperte el corazón- Le digo en broma.
-Tonta- Dice riendo.- Te veo más tarde. Te amo.
-También te amo, mi niña.- Le digo,y escucho como lanza un beso y cuelga.
Pienso en lo que tuvimos que pasar para llegar a esto. En todo lo que tuve que esperar para que Camila, me viera con ojos de amor; Y no de amistad.
*Flashback 2 años atrás*
-Camila, él es un idiota- Le dije a la morena, quien tenía una supuesta "cita" con Zac. Era el chico más guapo de la preparatoria, según todas las chicas del colegio con las hormonas alborotadas.
-No lo es, Lauren- Se niega Camila.
-Pero claro que lo es.- Le repito.
-Claro que no- Insite ella.- No lo conoces, ¿Por qué dices algo así?- Pregunta, deteniéndose en su casillero.
-Lo conozco.- Le cuento.- Va en mi clase de química. Y no se comporta para nada. Además tiene fama de sólo llevar a las chicas a la cama, y después botarlas.- Camila parece no escucharme.
-No me voy a acostar con él, Lolo- Me dice rodando los ojos.
-Eso espero, Camz- Me pongo a su lado para tomar sus libros.
-Confía en mí, ¿Sí?- Dice con dulzura- Sólo me invitó al partido de fútbol, no es la gran cosa.
-Está bien- Me rindo.
Por la tarde, acompañé a Camila a casa, no me quedé con ella, pues tenía que arreglarse para su "cita".
Una vez que llego a casa me pongo a escuchar música. Luego me pongo a leer. No quiero estar sin hacer nada, porque pensaré en Camila y el idiota de Zac. Me meto tanto en mi libro, que no tengo tiempo para pensar en nada, lo cual me alegra, pero no noto que el tiempo se ha pasado volando.
Levanto mi vista hacia el reloj que está en la mesa de dormir al lado derecho de mi cama, 9:30 p.m. parece que me he perdido todo el día.
Bajo a la cocina para comer algo, y el teléfono de la casa comienza a sonar. Chris está en la sala jugando videojuegos con audífonos puestos, y no lo escucha, Taylor está en casa de una amiga, y mis padres de seguro están fuera de casa, pues no veo a ninguno, así que no tengo más remedio que ir a contestar yo misma.
-Diga-
-Laur...- Sollozaba Camila a través del teléfono.
-¿Qué sucede, Camz?- Le pregunté preocupada de que él estúpido con el que salió le haya hecho algo malo.
