Más tarde salieron a pasear. Nadie podía enterarse de la naturaleza fantástica de Julius, por lo que Liam lo disfrazó de cachorro, del atuendo que Zeus había dejado cuando fue atropellado al frente de la casa de los Neyra. Recorrieron el olivar de San Isidro, Liam algo impaciente porque la identidad de Julius no sea revelada en frente de los cientos de peruanos que rodeaban el lugar, y Julius, que hacía más notoria su peculiaridad.
Entonces, Julius ve un helado derretido sobre el suelo y deja las cuatro patas para andar corriendo en dos a por el. La multitud muy encandilada murmuraba y se preguntaba qué era aquel espécimen andante. Mientras que Liam lo llamaba muy ruborizado. Inmediatamente, se le acerca un joven de estilo gótico - ¡Pero que grandioso perro veo! ¿De qué raza tan exótica es? - exclama a Liam, que solo reparó en decir que se trataba del cruce entre un Affenpinscher alemán y un Rottweiller, cruce que solo se daría en la imaginación pues la primera raza no existe.
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Las Travesias de Liam y Julius
Short StoryLiam despierta un día como cualquiera atolondrado por el ruido misterioso de su armario. De pronto descubre algo fuera de lo común que lo hará pasar por los mejores y peores momentos de su infancia, para lo cual tendrá que sobrevivir de lo que sera...
