Viernes en la noche. Yo no era de las personas que asistían a esos eventos. No era una chica de sociedad. Pero ese día tenía las entradas para ir y no me apetecía quedarme a aburrirme en casa. Llame a Lina y a Mallen y ellas a sus hermanas y aprovechamos para ir a deleitarnos los ojos con bellezas que no entendíamos y que nos eran ajenas.
Llegamos al hotel lujoso y adecuado a la situación y nos encontramos con que había una fiesta previa al desfile, o un brunch así que para no aburrirnos ahí llegamos. Había mucha gente al llegar así que todas las mesas ya estaban ocupadas. Nos acercamos Mallen y yo a la barra en lo que las demás chicas trataban de ligarse a un grupo de modelos de cera. Pedimos una cerveza y cuando nos dimos cuenta teníamos al rubio más hermoso que habían visto nuestros ojos, sentado justo al lado nuestro con una sonrisa en sus labios que tocaban intermitentemente la cerveza.
