Cap 4 ✓

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—Primero que nada debes saber que yo lo tenía todo, una buena posición económica, una empresa que proporcionaba dinero, una familia amable y buena educación –suspiró —La vida perfecta ¿No? En fin, yo tenía todo lo que una familia en es tiempo quisiera tener. Años atrás mi padre desapareció y mi hermano mayor Greg se hizo cargo de la empresa y de mantener a toda la familia, mi madre, mi hermana y yo –tenía la mirada perdida —Por un tiempo todo era perfecto, la desaparición de mi padre se podría decir que no nos afecto mucho pero Greg se casó. Por culpa de su esposa, empezó a beber y dejar todas sus responsabilidades a un lado. Una noche él estaba muy borracho y quiso golpear a mi madre y mi hermana se metió para defenderla –su voz se iba endureciendo —Greg la golpeó hasta que murió –en sus ojos podía ver la tristeza —Yo... no estaba en casa cuando sucedió esto, en aquel momento me encontraba​ en las fueras de la ciudad tratando de salvar la empresa. Cuando volví a casa, encontré a mi madre llorando en frente del cuerpo de mi hermana... Greg y su mujer habían desaparecido... vaya esto parece una autobiografía –dijo riendo

—Sigue por favor –le dije y él asintió complaciente

—Nos enteramos que Greg se había suicidado al descubrir lo que había hecho pero antes su esposa lo había convencido de dejar todo a nombre de ella y de su bastardo hijo. Mi madre y yo nos quedamos sin nada, tirados en la calle, viviendo de los pocos ahorros que teníamos. Meses después mi madre enfermó y murió y yo me quedé solo en el mundo. Una noche de muchas que me encontraba en un bar bebiendo y riendo con desconocidos vi a mi padre –el tono que usaba ahora era de furia —Estaba lo bastante sobrio para saber que era él y seguirlo por aquel callejón, fue ahí donde me mordió...

—¿Tu padre te mordió? –pregunté sorprendida pero pareció molestarle —Disculpa... continúa.

—Sí, él me mordió. Él era la única familia que tenía pero resultó ser uno de los vampiros mas despreciables​. Para resumir un poco, él fue quien me dijo todo lo que tenía que saber sobre los vampiros, como convertir a alguien, que nos mataba entre otros... y al final yo terminé por matarlo ¿Cómo? Le prendí fuego a su ataúd –lo miré sorprendida y aterrada al mismo tiempo —No me mires así, como si hubiera hecho algo terrible, era un ser inútil, una carga. No lo necesitaba. Años después empezó la revolución francesa, así que viajé a los Estados Unidos. Y vagué durante años. Después de mucho tiempo vino la Primera Guerra Mundial, a la cual fui obligado a ir, la diferencia fue que en la segunda me inscribí voluntariamente. Las guerras han sido experiencias asombrosas –yo estaba con una cara de asombro que ni palabras podían salir de mi boca —¿Sorprendida? Pues no deberías. Admito que fue difícil alimentarme pero lo conseguí y me mantuve vivo. Después volví aquí. Empezó la guerra fría y...todo comenzó a desarrollarse demasiado rápido. Como puedes ver, aun sigo teniendo lo que cualquier persona desearía, una mansión, mucho dinero –Niall me miraba sin emitir ninguna palabra por varios segundos, yo tampoco me atrevía hablar, así que espere a que continuara —Pero me sentía solo –me sonrío —Hasta que te vi.

—Pero si has estado tanto tiempo en la tierra, ¿Por qué no has convertido a alguien antes? –pregunté mirándolo fijamente —¿Qué tengo yo de especial?

—Como sabrás, no a cualquiera puedo darle este Don. No quería tener que cuidar a nadie, no como a mi padre, no más cargas ¿Qué tienes de especial? Nada preciosa. Solo supuse que contigo sería diferente y como siempre nunca me equivoco –su comentario me molestó, así que desvié mi mirada —¿Te ofendí? Lo siento, se me olvida que aún puedes sentir –miró su reloj —En algunas horas el sol se esconde, deberías descansar un poco –dijo mientras se ponía de pie y salía de la habitación y me volví a recostar

Mi mirada se enfocó en el ataúd. Demasiada información en pocas horas, no me acostumbraba a que no podía morir.

Cada minuto de mi vida era como el oro, no podía dejar pasar ni un segundo. Pero ¿Ahora que haré? No tengo ni la mínima idea de que hacer.

¿Cómo Niall podía vivir tantos años? ¿Es que acaso no se aburría?

Decidí dormir y poder recuperar energías.

—Es hora de despertar –susurró alguien mientras me movía suavemente

Al abrir mis ojos me encontré a Niall frente mío, me sobresalté

—Aún no sé tu nombre –dijo alejándose

—Galia Green –dije adormilada

—Bueno Galia, ya es de noche. Y es hora de que termines de convertirte en una vampira –dijo mientras extendió su mano para que me levantara, lo miré extrañada, se encogió de hombres pero igual me ayudó.

—Vamos –ordenó, caminamos por la casa hasta llegar a la puerta trasera. Ahora que me doy cuenta la casa era grande y decorada a la antigua.

Llegamos a un bosque.

—¿Es tuyo? –pregunté refiriéndome al bosque

—Así es, lo tengo para la caza. En estos días es muy difícil encontrar un sitio donde cazar –caminamos por el sendero, era lo suficientemente ancho para caminar los dos —¿Hermoso, no?

—Si –susurré

—Bueno... ¿Qué te gustaría cenar? ¿Un conejo? ¿Un jabalí? ¿Una ardilla, quizás? ¿O un ciervo? Aunque es muy difícil encontrar uno –lo miré con horror —¡Por favor! –dijo molesto —Debes alimentarte, sino morirás.

—¿Qué?

—Lo que escuchaste, la sangre de vampiro es como veneno, sino tomas la cura morirás lenta y dolorosamente. Y la cura es que bebas sangre, así que a cazar –no podría creer con cuanta frialdad se podía referir a los animales, los trata como si fuera comida enlatada.

—Mira allí –me susurró, señalando a un jabalí

Apenas tuve tiempo de observarlo cuando Niall se lanzó al indefenso animalito mordiéndole el cuello, haciendo señas para que me acercara mientras el pobre trataba de moverse.

Me arrodillé frente al jabalí, me acerqué a su cuello e hice lo que nunca creí que haría, lo mordí.

Te elegí a ti || Niall Horan || © Donde viven las historias. Descúbrelo ahora