Dolor

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Digna, con la frente en alto y los pies puestos firmemente, caminar por esa casa era terrible, me imagine que Angela era así por la cantidad de tiempo que pasa sola en ese lugar lúgubre... Que pasaba con esa muchacha, y estaba... Embarazada.

Cada vez que pensaba en ella simplemente me dolía el estomago. Ahora ademas de una desempleada simplemente tenia que quedarme en la casa, había pensado en llamar a Killer para pedir perdon, pero ahora no podía destruir esa familia que se estaba formando.

Una camioneta gigante apareció derrapandose y casi estrellandose en una muralla.

De ese lugar bajo una Dana furiosa quien avanzaba con paso decidido hasta la entrada de la casa.

- Angela!!! -. Grito mientras me dejaba helada. Ella venia con ropa de deporte y una gran coleta en la nuca. -. Sal de hay maldita sabandijaaaaa...
Mi hermano se puso frente a mi para protegerme pero yo lo corri.

- Dana... -. Ella me miro extrañada y yo sonrei -. Larga historia, que sucede.

Ella tenia los ojos llenos de lagrimas y se notaba que había estado llorando. Me miro pero no salio nada de su boca, se quedo quieta un segundo y me Volvio a mirar.

- Esta estúpida publico en la televisión imágenes con mi novio... Ahora mi madre y mi hermano me quieren matar.

El solo hecho de haber nombrado a su estupido hermano me erizaba la piel.

- No puedes hacerle nada Dana. Por lo menos no ahora. -. Me miro extrañada y yo simplemente tome su mano. -. Te invito a mi casa... Quieres ir a tomar café helado.

Ella parecia furiosa sin embargo acepto.

Le conte todo lo que había pasado y una gran cantidad de blasfemias salian de su boca mientras escuchaba y ella en recompensa me contó lo de su relacion prohibida con un muchacho de su edad, el miedo que tenia de decirlo a cualquiera que no fuera su prima y las cosas espantosas que pasarian si es que ella no podía controlar la situacion.

Dana era un chica consentida por parte de su padre y adoraba a su madre, pero era esta la que ponia las reglas y los castigos así que no tenia tan buena relacion con ella... Le conte lo del bebe para asegurarme que ella no aria nada contra Angela.

- No es de mi hermano... Es simplemente imposible, el no la ama...

Si solo fuera por amor, si solo fuera por que los niños vinieran al mundo por amorr y no por calentura probablemente abrian mucho menos huérfanos.

- Hasta donde me grito -. Le dije haciendo comillas -. Tiene 1 mes.

Ella me miro con lastima.

- No te preocupes por mi, solo era una calentura lo de tu hermano, ahora el debe hacerse cargo de su hijo y su familia. -. Ella me miro dudando.

Mama había preparado su café helado con malvaviscos especial para la ocacion. Dana era entretenida siempre se contradecía en lo que hablaba mostrando su lado amable a las peores cosas, siempre buscaba solución y odiaba a las personas que se creían superior a otras. Temía terriblemente a su madre, sin embargo no por ello dejaba de ser ella. Al parecer Johana viajaba constantemente y siempre quedaba a cargo de su hermano o de primos y tíos... Me causaba rareza de que ella misma no viera a sus familiares como algo lejano, pero al parecer practicamente vivían todos juntos.

Era tarde y al parecer Dana comenzaba a sertir miedo, por mas que había tratado de convenserla ella simplemente no había querido ir a ninguna parte, sabia que su madre la iba a golpear, pero no se quería enfrentar a ella aún.

- Entenderá razones Dana, no creas que es tan cerrada... -. Ella sonrió tomando el ultimo y ruidoso sorbo de su café helado.

- no lo hará... Mira -. Dijo estirando su pequeño cuerpo -. Cuando era niña mi hermano estaba enfermo, a mi parecer no era tanto así que hice que me acompañara al parque... Mi hermano de tanta fiebre que tenia se desmayo... Llore como loca hasta llegar corriendo a casa, mi madre se encontraba hay y cuando resumi lo que paso me arrastro a donde se encontraba mi hermano.
Cuando llegamos al hospital me dio una bofetada que aún recuerdo y al llegar a casa me golpeo hasta artarse... Cuando llego mi hermano y se puso mejor mi madre le dio una paliza memorable por haber salido sin permiso y ponerse en peligro.
La mentalidad de mi madre es simple, desobedese y te golpeara ponte en peligro y lo hará otra vez.

Era increíble que esa mujer fuera tan parecida a mi propia madre.

- Que esperas entonces. -. Ella me miro y yo sonreí. - mejor antes que después no crees, si te va a golpear que sea ahora, ya mañana ni te dejara tracero y lo sabes.

Ella trago saliva y sonrió.

- Tienes razón... No hay mucho que hacer.

Esteban entro en ese momento y sonreí cuando parecia nervioso con la presencia de esta niña, pero quien no lo estaría si al parecer ella era una modelo.

Después de muchos atires y afloja llegamos al consenso de que yo la iría a dejar, pero que mi hermano manejaria.

Llegamos a un tipo barrera donde debias dar una vuelta en circulo para entrar. Había solo una entrada custodiaba por un gigante de proporciones exageradas para ser solo un guardia.

Al vernos se acerco dandonos la bien venida y mirandonos de manera desaprobatoria.

- No me han secuestrado, ahora nos abres...

Casi de inmediato la puerta se abrió mostrando el esplendor que tenia dentro se esta, parecían pequeñas casas rodeadas de hermosos arboles, cada una era individual a la otra mostrando quizás las tendencias de cada cual.

Habían varios autos estacionados en lo que parecia el único estacionamiento que había, al parecer hasta los autos compartian.

Estacionamos donde Dana nos dijo y la llevamos a lo que ella nos indico como su casa. Parecia una casa de muñecas, a su lado muchas rosas y una gran enredadera la cubría como si la casa fuera hecha de ese material.

las luces estaban apagadas, pero una hermosa mujer estaba acercandosenos. Dana era casi idéntica a ella y la mujer al vernos parecia asustada.

- Ella es mi tía... - dijo leyendo mis pensamientos.

Ella la abrazo, al parecer era mayor pero parecia de su edad...

- Tu madre esta furiosa -. Dana asintió mostrando se fuerte frente a la mirada de todos, pero sus manos temblaban nerviosa.

Como si mi cuerpo reaccionara frente a su mera presencia vi como de un hermoso auto bajaba ese a quien no podía olvidar... Me miro y el dolor que sentí fue tan grande y tan dañino que mi cuerpo cedio y solo sentí las manos de mi hermano sosteniendo me...

Olvidando RealidadesWhere stories live. Discover now