4:14 de la madrugada.
Comenzó aquel noviembre del 2013, cuando vi una fotografía de un chico con playera de AC/DC. Se llama David. Fue lo que llamó mi atención, se le veía muy bien, aparte tenía una pinta de guapo y buena onda, así que se me hizo fácil mandarle la solicitud de amistad en una red social. La acepto al día siguiente, pero no le hable. Era un tanto patético.
El 25 de diciembre del mismo año fue la primera vez que le hable y sé que es un poco extraño que recuerde las fechas, pero con el tiempo entenderás porque el es tan importante ahora. Comenzamos una conversación de lo más común pero pareciera que fuéramos amigos de toda la vida, lo que me tomo por sorpresa.
Era más que seguro que ya me atraía. No paraba de hablar de él en la escuela y en todas partes, especialmente a cuatro amigas.
-Tania: iba en mi escuela y era de esas personas que les decías las cosas tal y como sonaban en tu cabeza, optimista ante todo.
-María José: el tipo de amiga que trata de tener una actitud madura siempre, pero aunque supiera de cosas que pasan en la vida, no era la más pura...
-Ana: muy linda, mente abierta y súper cursi.
-Alexa: era una amiga que conocí por internet desde hace años, vive lejos pero aún así nos conocíamos por vídeo. Es la persona que siempre ha podido entenderme y tener las palabras indicadas para mi.
La primera que supo acerca de este chico fue Tania, ella me decía "¡Wow! Eso si que es amor...Se ve que te ama...Deberían de ser novios o algo..." como dije, nunca era negativa. Tal vez ese tipo de comentarios fueron los que me empezaron a hacer la mentalidad de que en algún futuro podía llegar a pasar algo entre David y yo.
Ana siempre me decía que la tenía harta con el, pero aún así le gustaba ver como me emocionaba por las cosas que le contaba.
En cambio, María José era de comentarios "raros", no entendía bien cual era su fin...Me decía que estaba muy guapo y tenía una "voz de macho-men", hablaba de él como si a la que le gustara fuera a ella. Debo admitir que me enojaba, pero en fin, nunca le dije nada.
Con el tiempo, me fui enamorando de David, pasamos muchas noches platicando juntos, aunque cada quien del lado de su pantalla. Mensajes de voz, muchos "te quiero", promesas y cuantas cosas lindas te puedas imaginar.
Todo era casi perfecto en esos momentos de mi vida. Había sido la primera vez que me enamoraba. Pero como siempre, no todo era color de rosa, empezaba a notar algunos celos por parte de María José, incluso, ella le mandaba mensajes diciéndole cosas para ligar.
Ella se enteró de que David y yo nos llevábamos muy bien y planeo alejarme de él para que así, si ella no podía tenerlo, nadie más.
Inventó que él término con su novia por mi y me amaba, le pregunte y me lleve la sorpresa de que me dijera que estaba loca. No volví a hablarle en un largo tiempo, era inevitable extrañarlo pero había quedado como tonta ante todo esto.
Al cabo de 8 meses me decidí y lo hice, le hablé. Todo había cambiado, especialmente la confianza y decidí que no podía arreglar las cosas. Aparte, el tenía novia y era sumamente feliz con ella.
Desde ahí ella cambie, me di cuenta que el amor no era como lo pintaban y ahora me cuesta ver las cosas buenas que me pasa , pero aún así podría decirse que me va bien.
Pasaron los años, ya era 22 diciembre.
Había salido de vacaciones en la facultad que estaba, después de muchos exámenes.
Me encontraba con Alexa en una cafetería. Sí, nos conocimos en persona después de tres años, ella se fue a vivir cerca de mi casa por el empleo de su padre y desde ahí nos frecuentamos mucho, de hecho, se volvió mi mejor amiga.
Desde que nos empezábamos a hablar nuestro sueño siempre fue ir a Inglaterra, a Sheffield principalmente, de donde era nuestra banda favorita.
Y ahí estábamos, desayunando en el café, planeando nuestro viaje.
Ella iba a ir con su novio Mauricio. Y yo me iría con su mejor amigo, Mateo. No éramos pareja o algo, pero iríamos de acompañantes, aparte de que nos llevábamos muy bien.
Pedimos algo de tomar y comenzamos a dar nuestras ideas, especialmente Alexa y yo, ya que era nuestro "sueño".
-Estuve investigando y hay un hotel cinco estrellas con una temática de rock muy cool.
-¿Hay fotos?
-Claro, siempre vengo preparada - dijo mientras me daba su iPad con un par de fotos del hotel - ¿qué te parece? - dijo ansiosa.
-¡Creo que será el mejor viaje de nuestras vidas! - sonreí y llenas de felicidad, nos abrazamos. ¡Al fin cumpliríamos nuestro sueño y podría viajar por primera vez fuera del país y con amigos!
-Bien, al rato iré con Mau por los boletos y hacer reservación en el hotel, juro que será perfecto - dijo con una sonrisa de oreja a oreja mientras le daba un beso a su novio.
Los miraba con dulzura, me hacia feliz ver como mi mejor amiga era feliz y un hombre no la hacia sufrir como normalmente pasaba y comencé a recordar esos tiempos de nuestra adolescencia...cuando alguien interrumpió mis pensamientos. Era Mateo, el mejor amigo de Alexa, lamentándose por llegar tarde.
-A ver si el día que nos vamos de viaje no te dejamos por impuntual - Alexa lo miró con ganas de asesinarlo pero con su sonrisa en la boca, ya que todo era de broma.
- Una vez más, lo lamento tanto... -se acercó a ella para saludarla de beso, con un apretón de manos a Mauricio y cuando era mi turno, me saludaría igual que a Alexa, pero quiero pensar que accidentalmente me quiso dar un beso en la boca, aunque me voltee. Nadie dijo nada, ya que tal vez solo fue un accidente cualquiera, pero Alexa si lo noto y me vio raro. Mientras analizaba lo que había sucedido, Mateo se sentó al lado mío y Alexa le explicaba lo que habíamos decidido. Sólo escuchaba...
-El 26 salimos...Tal vez a las dos de la tarde...Este es el hotel...dos semanas...Sí, yo me quedo con ella en la habitación y tú con Mau...
Después de desayunar nos despedimos.
-Al rato te llamo, Jenn - dijo dirigiéndose a mi - luego nos vemos, te amo.
-Yo a ti - la abracé.
Llegué a mi casa y me encerré en mi cuarto. ¿Qué diablos le pasaba a Mateo? ¿Por qué hizo eso? pensé. Trataba de sacar ideas pero ninguna apuntaba a otro lado más que le gustara y no es que no lo quisiera, sólo que no quería una relación con el, somos amigos.
Quise olvidarme de eso un poco, tome un baño y cuando salí comencé a ver mi facebook. Seguía y seguía bajando hasta que me encontré con una foto de David. Era una de esas donde estaba tocando con su banda, parecía estar en un bar, el se hizo músico y su banda no era muy famosa, pero tenía pegue. En la descripción decía "¡Gracias por todo! Ame el hotel y el trato que me dieron. Nunca pensé que Sheffield sería tan chingón." ¿Qué carajos? ¿Estaba en Sheffield? Y lo peor, era el mismo hotel donde iríamos, esto no podía estar pasando. Todo se acabo cuando comenzó a sonar mi celular, era Alexa.
No me dejo contestar - ¡Hola! ¡¿Adivina qué?! ¡¡Ya tengo los boletos!!
-Genial.
-¿Qué? ¿Pasó algo?
-David.
-¿Otra vez? ¿Qué hizo?
-Ve su perfil...
-Espera - hubo un silencio mientras ella revisaba - Ay, Jennifer...No puedes dejar que esto te afecte ¿si? No sabemos cuanto tiempo se quedará, seguro ya esta por irse, así que sólo tenemos que disfrutar nuestro viaje. Han pasado años, Jennifer, no dejes que ahora vuelva a dolerte.
-Esta bien, creo que aunque no me guste lo tengo que olvidar y tomarlo sin importancia.
-Sí, prometo que no la pasaremos increíble, ya verás.
-Gracias, pero entonces cuéntame, ¿ya hiciste la reservación y tienes los boletos?
-¡Sí!, El viernes nos vemos en el aeropuerto a las 11:00, ya le avise a Mateo y tú y yo tenemos una conversación pendiente sobre él, eh - me dijo en forma burlona.
-Si mamá, relájate.
Pude oír su sonrisa desde el otro lado del teléfono - Te amo mucho, Jenn. Hasta el viernes.
-Yo a ti, cuídate - colgué.
Bien, ahora estaba a unos días de ir a Sheffield, esperando no encontrarme con David.
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Enterrando mi química
Teen FictionEstábamos justo en lo alto de la ciudad, podía verse todo. Había un silencio de paz... No hice mas que admirar y seguir callada fumando. -Jennifer...-voltee. Me estaba mirando y sus ojos ahora eran rojos. -¿Si?-dije en voz baja. Se quedo callado...
