3 de Julio de 2013 00:43
Hola, estoy tumbada en mi camita del hotel, hoy ha sido un día ajetreado. Cuando nos llamaron:
Tras la puerta se situaba un despacho en un espacio tan reducido que hasta me empezaba a agobiar. De pie un general, y al lado en el escritorio sentado, lo que sería el responsable de esa oficina. Al entrar nos solicitaron los DNI.
- ¿Y bien?, ¿cuál fue el motivo de vuestro viaje?
Los tres transmitimos los diferentes motivos, y acto seguido preguntó:
- Bueno… ¿conocéis cómo va el proceso de reconocimiento?
Y por toda respuesta tomó las expresiones de nuestros rostros por referencia.
- Bien… verán, el proceso de reconocimiento se estableció hace pocos días. Por tanto aunque es de carácter rutinario no ha sido puesto en práctica en numerosas ocasiones. Consiste en un proceso de declaraciones que durará unas pocas horas al día.
Lo único que se les pide es que declaren todo lo que recuerden con sinceridad. Todas las amenazas graves que puedan alcanzar nivel mundial…
El motivo por el cual se ha creado este proceso es por el desconocimiento de la situación. Ahora mismo señores, España está en una situación pésima, estamos actuando a ciegas y toda prevención es poca. Los medios de comunicación de EEUU apenas responden a las alarmas, es como si quisieran ocultar la gravedad de la situación. Lo han camuflado todo…-. Y de este modo concluyó la explicación.
- ¿Y bien?, ¿qué es lou que quieren?... ou déjenemeu adivinarrlo... uschedes desean que leus contemous la bonicha experience que hemous pasadou en América, ¿nou es cierrcho?
- Señora, señora, por favor cálmese. Sólo la pedimos un poco de colaboración, nada más. Sepa que todo el mundo está muy nervioso y que ha de colaborar con nosotros, si no... Sufrirá las concecuencias-. Hizo una inclinación de cabeza y lo que debía de ser el responsable de aquella oficina comenzó a teclear muy concentrado en lo que estaba haciendo. Mientras tanto, Miss Helen nos dirigió un par de miradas impacientes.
Miré la hora en la pantallita del iPhone 5, eran casi las nueve. Al mirarlo sentí de nuevo una gran tristeza, era una foto hecha desde detrás a contraluz, mi padre a la derecha y mi madre a la izquierda. Un precioso atardecer de verano y un largo paseo por el césped hasta casa... En ese instante recordé la promese que me hice de no volver a derrumbarme nunca, alcé la cabeza y la mantuve.
Cuando el chico paró de teclear, extrajo un papel de la impresora y nos lo presentó:
- De acuerdo, residirán en el hotel Auditorium de Madrid, a apenas 15 kilómetros de aquí. No se preocupen pues el gobierno acarreará con todos los gastos. Su habitación es la 210. Una triple, tienen media pensión, pues los horarios de reconocimiento son muy amplios. Y he de hacerles un hueco-. Alcanzó una gorca libreta con una tapa de cuero y la abrió. Pasó las hojas y finalmente se decidió por tres horarios distintos y prosiguió:
- Mmm, de acuerdo. Dos de los horarios los he conseguido poner iguales, de mañana de... 11:25-13:25 . Pero uno de ustedes habrá de venir por la tarde, de 17:50-19:50 .
- No os preuocupéis, cogerré io ese horario-. Comentó el inglés.
- Okey, eso eschá muy bien... perro ahorra ¿cómo nous trasladamos al hochel?-. Intervino Miss Helen
- Oh, por ello no os preocupéis, cada media hora sale un autobús gratuito hacia el hotel, sólo habéis de presentar la hoja de la reserva y no se olviden de traer las tarjetas con vuestro horario correspondiente, muchas gracias que tengan un feliz estancia.
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UN ZOMBIE Y YO
Teen FictionEsta es la historia de Sara, una chica de 15 años que se ve envuelta en un caos, un virus se extiende por la ciudad de Athlanta en EEUU a la que viaja desde Madrid (España), debido a que su padre es uno de los científicos mejor formados que hay, ya...
