Mario se había ido a dar unas cuantas vueltas por LH. Sus amigos habían terminado la cena y empezaron a buscarle.
-Joder, a saber dónde se ha podido ir —dijo John—.
-¡Madre mía!—dijo Lucía—.
-Bueno sea como fuere, no ha podido salir del pueblo —afirmó Carla—.
Mario, ajeno a todo esto, se fue a su casa cansado de dar tantas vueltas sin hacer nada. Cuando estaba en la puerta girando la llave, oyó como le llamaban a gritos:
-¡Mario! Mario espera. Tenemos algo que contarte —dijo Víctor mientras todos se aproximaban a él—.
-Han llamado de la comisaría, dicen que te tienes que presentar allí mañana. No me han dicho nada más.
-Bueno, pues haré las maletas esta noch... —y antes de terminar la frase sonó el teléfono de Mario, que estaba en el bolsillo de Ana. Ésta se lo dio y Mario contestó.
-¿Diga?
-Mario. No te vas a creer lo que ha hecho Javier —dijo esto sollozando una voz femenina en el otro lado de la línea.
-Primero, ¿quién eres?
-Soy Cristina.
Mario al oír esto se sintió muy tranquilo, al menos Javier no había matado a su novia.
-Segundo, ¿qué ha hecho Javier?
-Javier... Javier se... se ha suicidado —dijo rompiendo a llorar—.
Mario dejó caer el teléfono al suelo y se metió corriendo en la casa.
Sus amigos, que habían estado escuchando las palabras de Mario, pero no las de Cristina, cogieron el teléfono y contestaron:
-Hola, ¿qué ha pasado? —dijo Carla
-Soy, bueno..., era la novia de Javier. Se ha... se ha suicidado.
Ya que el altavoz del teléfono estaba activado, todos quedaron estupefactos. Ninguno tenía ni una sola palabra que poder decir ante aquella situación.
Ahora todos comprendían lo que había pasado, incluido Mario, que estaba tumbado y llorando en su cama.
La llamada que recibió Mario en el cambio de buses fue de Javier, que ya tenía todo preparado. En la cena, la llamada que recibió fue de Cristina, que se había enterado del suicidio. Y la llamada de comisaría seguro que sería para que Mario hablase con el equipo para resolver el porqué, que ya todos sabían perfectamente.
La noche se pasó muy larga para Mario y para sus amigos, que él había dejado pasar. Todos durmieron en la misma casa, si se puede decir que durmieron...
A la mañana siguiente Mario ya tenía todo hecho para volverse a Madrid, cuando sonó un mensaje.
John 08:37 18/08/2019
Mario, ¿a qué hora sale tu autobús?
Mario 08:40 18/08/2019
En 20 minutos, ¿por qué?
John 08:42 18/08/2019
Nada, por curiosidad. Oye me acabo de acordar de algo que seguro que te hará sonreír, al menos esa es mi intención.
Mario 08:53 18/08/2019
A ver, ¿el qué?
John envió un mensaje de audio en el que decía: "Shh... Don't tell to your mother".
A Mario la verdad que sí le salió una sonrisa, porque recordó que esa era la frase favorita de Jhon, ya que era de su cantante preferida.
Mario dejó todo y salió disparado hacia la parada, ya que quedaban 5 minutos para que saliese el autobús. Al llegar se encontró a alguien que nunca pensó que vería allí, en esa precisa situación, en ese instante en el que faltaban 2 minutos para la programada salida del autobús hacia Madrid.
BINABASA MO ANG
Nunca intentaré olvidarte
Teen FictionSu vida era lo peor. Era un chico suicida, depresivo, bipolar, tenía pocos amigos. Su relación con su madre se había empeorado desde el trágico día. Todo esto se deja ver desde el principio. Él era así, hasta que llegó... y todos sus secretos fueron...
