III «cuidado Johnny que te quemarás!»

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Santa Perpetua de Mogoda
Barrio de la florida
16 de enero 2023 - 12: 00h. p.m.

Tenia todo lo que un detective necesitaba para comenzar a investigar: un crimen, una víctima, el asesino, un testigo y un mobil por el que el asesino, había dado muerte a la víctima. Ahora debía tener la cita con Elda, ¿o debería pensar en ella como la señora Elda?. El recuerdo del verano y de aquel romance y la noche en aquella habitación del hotel... No, no, no. Ahora debía pensar en ella, como testigo presencial de un asesinato y sonsacarle una pista del sospechoso. A pesar de ello, aquella mujer tenia muchas explicaciones que darme y no dejaba de ser una cita arriesgada.
Mientras todos estos pensamientos, bombeaban mi mente, mi mobil comenzaba a sonar, recordándome que Johnny debía aparecer en escena.
Comenzaba así mi ritual de caracterización.

Santa Perpetua de Mogoda
Restante Dav-Ser
16 de enero 2023 - 12:15h. p.m.

Elda entró en aquel local, donde pensaba esperarme. Bueno, supuestamente esperaba a Victor, de ningún modo se esperaba apareciera Johnny.
Y es así como me presenté, cabo de unos minutos, y la vi, no la confundiría entre un millón. Rubia, con un vestido azul eléctrico y era la única cara de preocupación dentro del bar, me acerqué a ella y me dijo - oh no, este asiento está reservado para Víctor Altamira - No podía saber, que en Victor y yo, éramos las mismas personas, ya que enviaría a hacer traste ambas vidas; la de Victor, porque se le escaparía ante alguien que quisiera hacer daño y desbaratar la investigación, y la de Johnny, porque si en el trabajo enteraran que tengo otro trabajo, me despacho y se iría al traste la tapadera. Así que interpreté como nunca mi papel diciendo - lo sé, de hecho es él quien me ha dicho que me ocupe de su caso, él está preparando los materiales para otra noticia - aquellas explicaciones convencieron a aquella mujer, que me invitó a sentarse con ella y pedí una clara sin alcohol, no porque estuviera de servicio, lo que pasaba era, que yo no era un detective al uso.
No, yo no era de aquellos detectives, que únicamente estaban sobrios cuando estaban de servicio, o de aquellos que se agarraban a un Bourbon para templar los nervios.
Ni fumaba, ni bebía, eso si, en cuanto a mujeres, se podía decir que era todo un don Juan.
Entre trago y trago, fui directo al grano preguntándole - Señora  Elda, ¿conocía a su asesino el señor Edward? -  a Elda, se le pusieron los ojos como platos y casi me escupe la bebida que estaba ingiriendo a la cara, ante mi poco tacto al comenzar mi interrogatorio y dijo -  disculpe las molestias, pero... Por lo que v, usted no pierde el tiempo!. No, desde luego que no, ese individuo apareció de repente, se pusieron ah discutir y le disparó a bocajarro, marchándose de allí como alma que lleva el diablo, el resto...ya se lo debe imaginar, ¿no? – el tono de la últimafrase, parecía querer insinuar algo que podría estar fuera del caso. Pero mehice el duro, en ese momento no podían aflorar los sentimientos de VíctorAltamira. Ese debate interno debía ganarlo esta vez, mi yo detective; JohnnyByte debía tener el control de la situación, así que entre copa y copa, de lasque ella daba buena cuenta, le inserté otra pregunta de mi interrogatorio, conla esperanza de que la borrachera le diera por soltar algo coherente de lo que tirar para el caso – Dice usted, que el señor Edward y el sospechoso, se pusieron a discutir... ¿pudo escuchar sobre que iba la discusión? - la borrachera de Elda, comenzaba a hacerse latente en su forma de contestar con vacilaciones y evasivas como esta - ¿que de que discutían? ¿y tu que crees? Era un tío que quería su minuto de gloria, ¡y vaya si lo tuvo!, mato a mi Edward - el móvil del robo o la venganza personal, pasó a ser por una petición no concedida, por lo que necesitaba que fuera más especifica, así que volví a insistir - ¿y no recuerda algún detalle de la discusión, por pequeño que sea? - como si de repente, se hubiera puesto sobria contestó - creo que es usted un tanto terco, esto es un interrogatorio, ¿verdad? -  asentí con la cabeza y ella continuó - está bien, recuerdo que le entregaba un CD, con la intención de que lo escuchara; mi Edward no tenia intención de escucharla en ese momento, el le gustaba escuchar esas cosas a solas y luego le decía a la gente si valían o no, pero el tipo ese quería que lo hiciera en aquel momento y.... - no pudo seguir, se puso a llorar.
Yo, por mi parte, no tenia mas preguntas que hacerle. Tenia el móvil, la descripción del asesino, que ella dio
a Victor, esa parte de mi, que tenia muchas ganas de acostarse con la testigo y para ello me invente una excusa para salir y volver como Víctor - bueno, con los datos que usted me ha dado, atraparemos al asesino, me voy que me parece haber visto a Víctor, espere usted aquí que voy a decirle que entre.
Me fui al coche y me cambié con rapidez y precisión, y volví a aquel bar, ya convertido en Víctor Altamira, llegué a su mesa y le dije - Hola, siento mi retraso, Johnny me ha dicho que me esperabas, ¡tranquila nena! es un buen detective, dará con el asesino de Edward y lo meterán entre rejas - Vió el estado de aquella mujer y se la llevó de aquel lugar diciendo - vámonos de aqui, creo que ya has bebido demasiado, y no querrás que tus fans te vean así ¿verdad? y ya no digo cualquier paparazzi malintencionado - Se la llevó de aquel bar cogidos como una pareja de enamorados para disimular y le pidió las llaves de su coche para llevarla al hotel donde ella se hospedaba , con el objetivo de que no descubriera su vida secreta y se estuvo con ella toda la noche.

AMOR SOSPECHOSO[Victor Altamira - Reportero y detective vol2]Where stories live. Discover now