Capítulo 4

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Para mi sorpresa, Ross, el chico que había hablado conmigo durante la hora de Física y Química se acercó a mi y me preguntó- ¿Te sientas conmigo?-.

Me hice la interesante y tarde un poco en contestarle, -¡Vale!- le respondí finalmente. Nos sentamos en primera fila, justo delante de la mesa de la maestra. La verdad es que soy la típica chica a la que le da vergüenza sentarse con chicos, pero esta vez me sentía demasiado tranquila, me sentía bien.

Las demás horas pasaron muy lentas, cada vez que miraba el reloj parecía que las agujas no se movían, que ganas tenía de salir de allí, no sabéis cuantas.

Al fin tocó el timbre de las tres, no se porque me había parecido eterno el primer día si ya estaba cansada de las vacaciones, solo sabía que quería llegar a casa. El padre de Ashley nos esperaba enfrente del instituto, como todos estos años, mi padre nos lleva y su padre nos recoge.

Nada más llegar a casa intenté escabullirme de mi padre, ¡tenía muchísima hambre! solo podía pensar en ir a la cocina, pero no logré escaparme de sus brazos así que me rendí y le dí un beso. No me gusta dar besos a la gente, por si no lo habéis notado.

En cuanto terminé de comer, metí mi plato y mi vaso en el lavavajillas y corrí hacia mi cuarto con mi mochila en la espalda. Cogí el mando de mi equipo de música, puse Four, el cuarto álbum de One Direction y me tumbé en la cama. No me habían mandado deberes, como era normal el primer día, pero como decía mi madre, hay que estudiar todos los días, desde el primero. Tenía pensado hacerle caso pero después de las seis horas de clase necesitaba relajarme. Después de descansar un rato me acordé de que no había instalado mi juego favorito en la tablet, ¿a qué estaba esperando? Cogí la tablet de mi mesita de noche y comencé a instalar el juego, School of dragons. Hacía muchísimo tiempo que no jugaba, pero aún podía recordar mi nombre de usuario y la contraseña así que decidí no hacerme una nueva partida.

Rachel, así me llamaba en el juego. Mi dragón era un nader mortífero, la había llamado Midna, la verdad es que había otros que me gustaban más pero al hacer el test era la que más correspondía conmigo así que decidí no arriesgarme. Llevaba tanto tiempo sin jugar que no sabía si los amigos que antes tenía seguirían jugando, dentro de poco lo averiguaría.




A Different Girl?Where stories live. Discover now