Podía observar una silueta parada en mi portal y enseguida la reconocí: era Carly.
< ¿Qué estará haciendo aquí a estas horas? >
— ¡Melanie! - Me saludó al verme. Estaba tan emocionada que parecía que no nos hubiésemos visto en años. — Llevo esperándote hace bastante pero al ver que no contestabas mis llamadas opté por venir hasta aquí... - Comenzó diciendo mientras yo permanecía en silencio. Solo la observaba. — Sé que sigues enfadada con migo por eso he venido, quiero que me des la oportunidad de explicártelo.
Me sentí bastante mal por no haberle contestado, me sentía tan mal que no dudé en abrazarla, pero segundos después ese recuerdo invadió mi cabeza haciendo que me soltase rápidamente de ella.
— No tenías por qué venir... - susurré. Entonces Carly me miró deprimida, se había dado cuenta de que seguía molesta por lo que había ocurrido.
— ¡No es lo que te estás pensando! - dijo de golpe un poco alterada. — Lo juro... - Entonces bajo su mirada y empezó a tocarse el pelo una y otra vez.
— ¿Entonces? ¡Explícamelo! -No tardé en contestarle.
Me miró con los ojos llorosos, entonces agachó la cabeza y se echó a llorar. ¿Qué es lo que estaba pasando? Lo primero que se me ocurrió por la cabeza es que me diría que lo sentía por haberme engañado ocultándome que salía con Hales. Mi cabeza no se le ocurría otra cosa. Ella seguía cabizbaja, sin dejar de llorar. < Melanie, ¡abrázala! > - ordenó mi celebro. Entonces lo obedecí.
— Carly... - bisbisé – No llores más por favor.
Levantó la cabeza que segundos antes se encontraba apoyada sobre mi pecho. Tomó el pañuelo que le había ofrecido y se secó las últimas lágrimas que sus ojos habían soltado.
— Dime que es lo que sucede por favor. Da igual que tan doloroso sea – pausé unos cuantos segundos y luego seguí hablando. – Da igual que estés saliendo con Hales... Solo quiero que me lo cuentes tú. Solo dímelo...
Ella me miraba melancólica, guardando silencio. Al ver que no reaccionaba y que no decía nada aparté la mirada de sus ojos y cogí mis llaves con la intención de abrir la puerta.
— ¡Espera! – Me detuvo su voz y seguidamente me agarró con fuerza del brazo. Mi mirada seguía apartada. Solo estaba esperando que hablase. – No puedo contártelo.
Con rabia agarré su mano obligándola a que me soltase. Me costó varios segundos introducir la llave en el pomo, pero finalmente lo conseguí:
— Cuanto dejes de ser una cobarde cuéntamelo. Mientras tanto no me dirijas la palabra. – Cerré la puerta con fuerza y luego apoye mi espalda en ella hasta caerme en el suelo.
Respire unos cuantas veces intentando olvidar todo, pero mi cuerpo se negaba en detener mis lágrimas.
No me podía creer lo que acababa de hacer. Me sentía como una bruja, como una autentica bestia. Pero luego mi subconsciente me hizo sentir que había hecho lo correcto.
* * *
Aquella mañana me levanté más temprano que de costumbre. Tenía una razón para hacerlo: evitar a Carly.
Me puse lo primero que encontré en mi armario, recogí mi cabello con una coleta bastante imperfecta y con los patines puestos salí disparada al instituto.
Nunca antes había llegado tan temprano, ni siquiera el primer día, ya que me perdí ¿Os acordáis? El ambiente era menos caótico y más tranquilo. Las únicas personas que se encontraban allí eran las que se etiquetaban como "empollones". Las motos de algunos alumnos y los coches aún no habían llegado. Y por primera vez, pude observar como venían los profesores y entraban al edificio cerrándonos las puertas en nuestras narices hasta que el reloj marcase las ocho en punto.
Cuando llego la hora, entré rápidamente y me dirigí a mi casillero para coger los libros que me tocaban en esas tres primeras horas antes del recreo. Justo cuando posicioné mis llaves para abrirla, una mano me impidió que lo hiciera apretando con fuerza la puerta de mi taquilla. Alcé mi mirada para encontrarme con el culpable, y ¿cómo no? Hales Brown me miraba con una sonrisa divertida que tanto me irritaba:
— ¿Se puede saber que estás haciendo? – pregunté frunciendo el ceño.
— ¿No es un poco obvio? – me contestó irónicamente con otra pregunta. Su sonrisa no desaparecía de su rostro. ¿Cómo pude ser tan estúpida y pensar que este demonio tenía un buen corazón? Sinceramente no quería asumirlo, por más irritante que se me hacía a veces, pensar que él pudo salvar la muerte de mi hermano es algo que jamás podré olvidar.
— Sea lo que sea lo que estés haciendo déjalo ya. – arrugué mi rostro esperando que él se fuera, aunque no lo hizo. – A ver niñato, ¿acaso no te enteras? ¿Vas a quitar tus sucias manos de mi taquilla? – tal vez me había pasado un poco. Era una suposición pero debo admitir que me sentí tan bien cuando el obedeció escondiendo sus manos en los bolsillos de sus jeans.
— Es tan divertido ver como dos amigas se están peleando por mí. – dijo sonriente y luego me saco la lengua.
— Eres un gilipo... – Apreté mi puño listo para golpearlo en ese bonito rostro que tenía. Pero la presencia de Carly me lo impidió. Aun así no quise dejarle con el orgullo. – Nunca me fijaría en un idiota.
— ¿Vas a dejar de liarla más? – Dijo mirando a Hales y luego volteó hacia mí. – No te creas nada de lo que te diga este idiota, solo intenta tomarte el pelo.
— No Carly, creo que la única que me está tomando el pelo aquí eres tú. – Dije de mala leche y abrí (por fin) mi taquilla evitando ver sus rostros.
Ellos seguían allí de pie, sin reaccionar ante mi último comentario. < ¿Por qué no se iban? ¿Acaso no se dan cuenta de que no quiero hablar con ellos? > Seguidamente se susurraron unos cuantos segundos mientras yo fingía que no me estaba enterado de lo que hacían. Pero pasó algo que nunca me hubiese imaginado:
— Somos hermanos. – dijeron a la vez.
N/A: ¡¡¡CHAN CHAN CHAN!!! ¿A que no os lo esperabais? Cada vez os sorprendo más ¿eeh? En fin, si te ha gustado el cap (por mas corto he lo haya hecho esta vez) regalame una ESTRELLITA (que me ara super happy) y dejame un comentario. Me gustaría saber lo que pensáis sobre todo esto.
Por cierto, para aquello que les gustó mucho AARÓN, en el proximo cap vais a ALUCIAR COLORES con él!!!
YOU ARE READING
Una carta para Melanie (sin editar)
Teen Fiction❝Cuando crees que lo posible es imposible, es cuando no te tienes que rendir.❞ «¿Qué pasaría si recibieses una carta de ti misma del futuro con el objetivo de cambiarlo todo? Bueno, todo no, pero cambiar errores, juntar personas que no estaban desti...
