Despierto en medio de la oscuridad. Parpadeo hasta que los ojos se me acostumbran a la falta de luz. Estoy en un sótano, pero no es el de mi casa. Noto las manos a mi espalda, estoy atada. Empiezo a recordar lo sucedido. ¡Nick! Mierda. Le dispararon... Y Jake... Debo escapar y encontrar a los dos.
Me incorporo e investigo la sala. Subo las escaleras. Me acerco a la puerta y la empujo. Un objeto la bloquea des de fuera. Observo des de arriba posibles objetos cortantes. El suelo está lleno de cajas precintadas... Qué raro.. Es una casa deshabitada. Claro... droga.
Sigo recorriendo el sótano con la mirada hasta que veo una estantería llena de botes de pintura. Está vieja y desgastada. Tengo una idea. Bajo los escalones con energia y me acerco esperanzada. Bingo! Está astillada. Me doy la vuelta, de espaldas a la estantería. Clavo en una gran y puntiaguda astilla la intersección que separa las dos manos, atrapadas en la cinta adhesiva. Forcejeo un poco, hasta que el agujero es lo suficiente grande y me permite cierta movilidad. Entonces hago fuerza llevando cada mano hasta una dirección opuesta y la cinta se parte. Suspiro de alivio.
Cojo una gran barra metálica que se dejaron entre los restos de las obras y me acerco a la puerta. La coloco de tal forma que permite hacer palanca. Por suerte el objeto que obstruye no parece muy pesado, empleando toda mi fuerza cede. Tengo suficiente hueco para poder pasar, así que salgo con cautela.
Estoy al final del pasillo. La organización de las casas de la zona es parecida por lo que tengo un mapa mental de la casa. Me dirijo al salón con la barra de hierro en mano. Me escondo tras la pared y hecho un vistazo dentro. El individuo enmascarado está de pie en medio de la sala gesticulando de forma exagerada mientras discute con alguien, al que no puedo ver des de donde estoy.
- ¡No, tío! ¡Me importa una mierda! ¡Me debes diez de los grandes o te extirpo tu puto hígado graso y me hago un paté con él!
Me pongo de cuclillas y me acerco lo suficiente para poder ver con quién está cabreado. En ese momento levanta el rifle amenazante. Estoy justo detrás de él, escasa distancia nos separa. Y entonces veo la cara del asustado oyente. Joder. NICK. ¡Y el muy hijo de puta le está apuntando!
No me lo pienso dos veces. Me incorporo de repente y le propino un sonoro golpe en la cabeza al desconocido. Se desploma. Nick me mira perplejo. Agarro el pasamontañas y tiro de él.
Un momento. Yo conozco esta cara.
- ¡¿Hayden!? ¿¡Le debías pasta a tu amigo y por eso casi nos mata?!
Nick contempla a su amigo de la infancia y me mira sin saber que decir.
- ¡NICK JODER! ¿Es por drogas?
Mis ojos empiezan a inundarse de lágrimas. Nick está bien. Debo ir a buscar a Jake. Salgo corriendo de la casa, sin decirle una palabra más. Llego a mi hogar, la puerta está medio abierta, justo como yo la había dejado. Corro hasta el salón.
- ¡Jake!
Está estirado en el suelo, en la misma posición. No reacciona a mi gritos. Pruebo un estímulo más fuerte. Lo zarandeo violentamente. Abre los ojos.
- ¡Jake por Dios! ¡Estás bien!
Me siento a su lado y lo cojo entre mis brazos, envolviéndolo en un cálido abrazo. Jake está luchando por mantenerse consciente. Noto como la sangre de sus heridas me empiezan a empapar la ropa. Tiene cortes por todo el cuerpo, como si lo hubieran estado torturando.
-Jake... No me dejes, ¿vale? Ahora está todo bien. Iremos al hospital, ¿sí? Allí te pondrás bien.. Y luego nos iremos de vacaciones... Sí... Solo tú y yo... En mmh... ¡Copacabana! Recuerdo que lo hablamos el día que nos besamos por primera vez...
Jake me dedicó una frágil sonrisa.
- No sé piensalo... Tú, yo y toda una vida por delante.
¡BANG!
Una bala atraviesa el pecho de Jake. Mi ojos se llenan de lágrimas mientras mis manos se tiñen de sangre.
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No contestes
Misterio / SuspensoUna hacker y su novio. Una foto de ella con una diana dibujada en la cabeza. Luz en la casa deshabitada de al lado. Y una inquietante llamada a media noche. Será mejor que no contestes...
