Capitulo 3

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Es por la mañana temprano, el sol casi no ha atravesado el horizonte. Mientras tanto el cansancio se apodera de mi, dejándome debilitada. Siento que me voy a desmayar,lucho por vencer al cansancio,al fin consigo ponerme en pie declarándome ganadora.

Me dirijo en mi monovolumen, oxidado de hace miles de años a la universidad. Estaba en sus últimos minutos, no quedaría mucho tiempo para su despedida.
Creo que me asusta conducir, me tiemblan las manos, se me juntan las cosas y siento que en cualquier momento cerraré los ojos y me quedaré durmiendo. ¿Acaso tenía más remedio?No hay otra opción, salvo no asistir. Esa alternativa no me la planteo, mis padres se darían cuenta, los profesores les harían llegar una nota. El castigo que me caería sería peor que una muerte en carretera.

Una vez allí nos dicen los alegres profesores con sus dulces voces:
-A las once y media se va a convocar una reunión, les recomendamos por su bien que asistan puntualmente.- la voz tan tensa con la que pronunciaban me irritaba.
-Vaya rollo- se queja Alba-¿No tienen una cosa mejor que hacer que dejar que perdamos un valioso tiempo que jamás recuperaremos? Entonces, si ese es su plan, buen trabajo, lo han conseguido.
-Deja ya de quejarte anda,así nos perdemos clase-le contestó exasperada-Estás todos los días bufando con impaciencia, explicando lo aburridas que son las clases, algo que todos sabemos. Ahora que tienes la oportunidad de saltártelas te vuelves a quejar. Aclárate.

Veo a un joven que pasa por delante de mi, un chico que no había visto antes en la escuela, no me sonaba su cara, debía de ser nuevo. Tiene una mata de pelo hechado hacia atrás, definiendo un carácter salvaje, su color rubio casi blanco, describiendo su poder y sus ojos, sus ojos oscuros  penetrantes que me miraban con superioridad.
Me recuerdan a una cueva escondida en la lejanía de la playa, habitada por murciélagos peludos.
Me mira y yo le miro con curiosidad más que con temor. Parece no conocer a nadie, quizás por su aspecto de macho alfa, siento la necesidad de hacer que se sienta a gusto,intento acercarme para saludarle.

Doy unos pasos hacia él y se marcha sin dirigirme una palabra si quiera. Lo debería haber intuido, una persona así de arisca tiene que tener aquel comportamiento rancio e indiferente.
Aun así me enfado un poco, no soporto que nadie me ignore de esa manera, pero noto que se me pasa, es nuevo ya acabará queriendo tener amigos. Es una necesidad que tiene el ser humano, ser sociable por naturaleza, le tendrán que venir las ganas. Desde luego aquel chaval era de lo más irritante.

Llega la hora de la reunión y me siento al lado de Alba. No me quedaba otra que soportar sus incesables quejas matutinas. Una ronda de estas avisaba con aparecer.
-De nuevo, vaya rollo.
-Oh, tienes razón vayámonos a una fiesta en la discoteca a bailar todo el día mientras volamos en un universo paralelo dónde no existan los deberes- le reprocho intentando que sonase como una broma.

-Estimados alumnos, estamos hoy aqui todos reunidos...
Alba tenia razón, hay que reconocerlo, vaya discurso más inaguantable. Dudo si prefiero estar haciendo matemáticas. Me desespero y paso de escuchar todo el sermón que están soltando. Aguanta cristina, no te rindas.Mi atención vuelve cuando menciona algo de una especie de baile de fin de curso. Quizás para cualquier adolescente normal de mi edad le hubiese parecido una noticia de lo más divertida. Para variar, yo tengo que ser lo opuesto, dar la nota. Me niego a asistir a uno de esos festivales de fin de curso, en los que tienes que buscar una pareja incompetente y realizar una danza ñoña. Desde luego no soy partidaria de este tipo de eventos. Estoy segura de que yo no voy a asistir.
-Ya no me parece tan aburrido esto - Alba se emociona-Me pregunto quien será el apuesto caballero que me pregunté romanticamente si asistiré al baile con él.
-Si tu lo dices.
En mi cabeza no cabía el entusiasmo de mi amiga. Cómo alegrarse por dar cuatro pasos al frente con una persona que con un poco de suerte no te vaya a dejar abandonada por una chica con facciones más mejoradas que las tuyas.

Los póster de la clase de Historia son tan aburridos como el profesor que enseña. Me quedo embobada analizando uno que trata sobre los fósiles del Paleolítico. Doy a gracias a no tener que enfrentarme a los gigantes animales de aquellos tiempos, los feroces dinosaurios.Aunque también tiene su mérito aguantar el suplicio de soportar siete horas diarias enjaulada en una cárcel en la que se supone que deberíamos aprender.
En esta clase no tengo compañía ninguna, aunque el motivo sea elección mía. Creo que me concentro más cuando no tengo a nadie hablándome o distrayéndome. Resulta obvio, yo soy una de esas personas que no pueden evitar conversar con su compañero-aunque su relación con este sea terrible- mientras el maestro está explicando la materia. El trimestre pasado las notas me bajaron más de la cuenta debido a mi pésimo comportamiento. Debería escarmentar.
Miguel esta sentado en un pupitre al lado mía, junto con la típica chica repelente que hay en todos los lugares. Tiene una pose seductora intentando hacerse pasar por un Casanova veterano. No tengo nada en contra de la chica que se encuentra sentada distraídamente a su derecha pero me gustaría que fuese algo más simpática cuando la saludo. Mis intenciones son más que buenas y ella me devuelve una expresión de desprecio gratuita.

-Oye Cristi, tu querrías venir conmigo al baile, espero que no me des calabazas - dice mientras me guiña un ojo-Estoy muy seguro de que soy la mejor opción que tienes, te recomiendo que no la desaproveches. Soy muy valioso¿Sabes?
Me siento muy incómoda y se me forma un nudo en la garganta.Em la Universidad nos deberían enseñar cómo aprender a negar a las demás personas en vez de hacernos entender de qué manera las plantas realizan el proceso de la fotosíntesis. Ridículo. No quiero ir con el así que en un intento fallido de excusa se me ocurre decir:
- Es que ese día tengo que ordenar mi habitación-estaba insegura, tenía que se notase demasiado mi mentira imprudente.
Justo cuando estaba pronunciando la ultima palabra me doy cuenta de que todavía no han dicho que día era. ¿No podías haber metido más la pata verdad Cristina? Te has lucido, no quiero saber qué sentimientos de desprecio estará experimentando Miguel. Es cierto que lo aprecio como amigo pero nada más.
Parece que Miguel lo comprende y varios sentimientos de culpabilidad se me pasan por la cabeza. Me siento fatal, no soporto herir a alguien y mucho menos si esa persona me importa.

Quiero irme a la siguiente clase sin hablar con nadie, quiero pensar y olvidarme de todo. Quizás me contradiga. Suelo darle vueltas al hecho que me preocupa mientras me agobio y cumplo mi misión de dejarme sin uñas. Luego me digo que ya ha sido demasiado martirio, que debería dejar de hacerme daño.Claro que eso es lo que me propongo. Siempre interrumpo mis planes y hago lo contrario de lo que me tenía propuesto.

Acaban las clases, por fin pienso para mis adentros. Estaba agotada, tanta información de como cazaban los nómadas termina por destruirme.

Intento arrancar el monovolumen pero parece que una rueda se ha pinchado y no llevo ninguna de repuesto. Buena suerte, Cristina, este es tu día seguro. Que voy a hacer ahora, debería ser más precavida, me lo tengo dicho. Es el resultado de no hacer caso a nadie, incluyéndome a mí misma.
Decido llamar a mi padre pero se ve que tiene el teléfono apagado o fuera de cobertura. No entiendo para qué se compra un teléfono si no lo va a utilizar. Lo lleva en el bolsillo cada día, aunque el móvil nunca ve la luz.

Empiezan a pasar cada uno de mis amigos, ignorándome. Gracias por vuestra ayuda, sois muy amables todos. Os lo agradezco mucho.Muchos amigos con los que hablar pero luego te das cuenta de que para ayudarte han salido todos corriendo y no te queda nada, estas tu sola. Supongo que no son merecedores de la palabra amigos, prefieren llegar a comer antes a sus casitas que entretenerse medio segundo en ofrecerme sus coches para poder llevarme a la mía. Demasiado pedir.

Mi vida, la suya y la de élTahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon