El sol comenzaba a descender sobre Gensokyo cuando Fujiwara no Mokou avanzaba por el sendero que conducía hacia Eientei. A su lado caminaba un humano que apenas podía mantenerse en pie. Tenía varias heridas en el cuerpo y una de sus manos presionaba con fuerza un costado, intentando detener el sangrado.
-Ya casi llegamos -dijo Mokou, echándole una mirada de reojo-. Eirin puede curarte. Así que intenta no desmayarte antes de llegar.
-L-lo intentaré...
El humano estaba claramente agotado.
Mokou había tenido que ayudarlo durante buena parte del camino, después de encontrarlo herido cerca del bosque de bambú.
Finalmente, las puertas de Eientei aparecieron frente a ellos.
Mokou golpeó la puerta.
-¡Eirin! ¡Sal un momento! Traigo a alguien herido.
No tardaron en escuchar pasos provenientes del interior.
Sin embargo, la persona que apareció frente a ellos no fue Eirin.
Era Kaguya Houraisan.
La princesa salió con su habitual elegancia, llevando una expresión tranquila y despreocupada.
-Oh, Mokou... ¿qué haces tú aquí?
Mokou frunció ligeramente el ceño.
-Traigo a un humano herido. Necesita que Eirin lo atienda.
-Ya veo.
Kaguya dirigió entonces su mirada hacia el humano.
-Bienvenido a Eientei. No te preocupes, Eirin podrá ayudarte.
El humano levantó la cabeza.
Y se quedó completamente inmóvil.
Sus ojos se abrieron de par en par al contemplar a Kaguya.
Por unos segundos, pareció haber olvidado por completo que estaba herido.
-Vaya...
Mokou levantó una ceja.
-¿Qué?
-E-es que...
El humano se quedó mirando a Kaguya con una expresión completamente embobada.
-Es... hermosa.
El silencio cayó entre los tres.
Mokou cerró lentamente los ojos.
Una pequeña vena comenzó a marcarse en su frente.
Kaguya, por otro lado, sonrió con satisfacción.
-Oh. Qué amable.
-No le prestes atención -murmuró Mokou con evidente mal humor.
-¿Acaso estás molesta?
-No.
-Pareces molesta.
-He dicho que no.
Kaguya llevó una mano a su mejilla, fingiendo inocencia.
-Qué extraño. Pensé que quizás estabas celosa.
Mokou abrió los ojos de golpe.
-¡¿Celosa yo?!
El humano dio un pequeño paso hacia atrás.
-¿Eh...?
-¡No digas tonterías, Kaguya!
-Solo hice una observación.
YOU ARE READING
Entre llamas y luz de luna
FanfictionDurante siglos, Fujiwara no Mokou y Kaguya Houraisan han sido enemigas, enfrentándose una y otra vez sin que ninguna esté dispuesta a ceder. Pero después de un inesperado encuentro en Eientei, algo comienza a cambiar entre ellas. Los celos de Kaguya...
