Capitulo 1 una tipica noche

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El sol comenzaba a descender sobre Gensokyo cuando Fujiwara no Mokou avanzaba por el sendero que conducía hacia Eientei. A su lado caminaba un humano que apenas podía mantenerse en pie. Tenía varias heridas en el cuerpo y una de sus manos presionaba con fuerza un costado, intentando detener el sangrado.

-Ya casi llegamos -dijo Mokou, echándole una mirada de reojo-. Eirin puede curarte. Así que intenta no desmayarte antes de llegar.

-L-lo intentaré...

El humano estaba claramente agotado.

Mokou había tenido que ayudarlo durante buena parte del camino, después de encontrarlo herido cerca del bosque de bambú.

Finalmente, las puertas de Eientei aparecieron frente a ellos.

Mokou golpeó la puerta.

-¡Eirin! ¡Sal un momento! Traigo a alguien herido.

No tardaron en escuchar pasos provenientes del interior.

Sin embargo, la persona que apareció frente a ellos no fue Eirin.

Era Kaguya Houraisan.

La princesa salió con su habitual elegancia, llevando una expresión tranquila y despreocupada.

-Oh, Mokou... ¿qué haces tú aquí?

Mokou frunció ligeramente el ceño.

-Traigo a un humano herido. Necesita que Eirin lo atienda.

-Ya veo.

Kaguya dirigió entonces su mirada hacia el humano.

-Bienvenido a Eientei. No te preocupes, Eirin podrá ayudarte.

El humano levantó la cabeza.

Y se quedó completamente inmóvil.
Sus ojos se abrieron de par en par al contemplar a Kaguya.

Por unos segundos, pareció haber olvidado por completo que estaba herido.

-Vaya...

Mokou levantó una ceja.

-¿Qué?

-E-es que...

El humano se quedó mirando a Kaguya con una expresión completamente embobada.

-Es... hermosa.

El silencio cayó entre los tres.

Mokou cerró lentamente los ojos.

Una pequeña vena comenzó a marcarse en su frente.

Kaguya, por otro lado, sonrió con satisfacción.

-Oh. Qué amable.

-No le prestes atención -murmuró Mokou con evidente mal humor.

-¿Acaso estás molesta?

-No.

-Pareces molesta.

-He dicho que no.

Kaguya llevó una mano a su mejilla, fingiendo inocencia.

-Qué extraño. Pensé que quizás estabas celosa.

Mokou abrió los ojos de golpe.

-¡¿Celosa yo?!

El humano dio un pequeño paso hacia atrás.

-¿Eh...?

-¡No digas tonterías, Kaguya!

-Solo hice una observación.

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