Prólogo

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Qué hijueputas ganas de cagar cuando me dan una mala noticia, o una noticia de esas que son un tal vez, un no sé qué coño va a pasar con mi vida en una semana. Sí, en una semana.

Es posible que hayan pasado casi 26 años de mi vida cagando en lugares públicos, dígase oficina, centros comerciales, casas ajenas, entre otros, sin limpiarme el culo con una toallita húmeda o lavándomelo como me lo lavo en casa cuando cago. Pues sí, hace poco empecé a usar y a llevar a todas partes toallitas húmedas. Pero ¿y el resto de años que anduve por allí con el culo lleno de mierda?

Recuerdo que en el colegio mi profesora de inglés siempre decía que lo único que, por más que lo limpies, siempre huele a mierda es el culo. Por más que lo limpies y lo limpies, siempre va a oler porque el sudor de tu espalda baja justamente se deposita allí. Es el centro de la podredumbre. Allí vacías todo.

Yo, por ejemplo, en el último año me he dado cuenta de que todo lo somatizo en el estómago.

La paso mal, gracias.

Soy estreñida y me estás ayudando a cagar, pero qué ayuda tan hijueputa.

...

Aquí vamos, un día más, intentando no llorar en público, porque la desesperación y la incertidumbre me están matando.

Esta mañana estuve en el médico porque llevo casi dos meses con una o unas bolitas en la ingle. No se ven y no se suelen sentir, pero están allí. Y duelen. Pensé que sería solo un grano o algo por el estilo, pero lleva dos putos meses allí y no se va. Ya me preocupé.

La cosa es que fui al médico. Me revisaron, me mandaron un tratamiento y me dijeron que era una adenopatía, que puede darse por estrés, entre otras cosas.

La verdad, lo del estrés me suena. Y mucho.

Pues este año ha sido una mierda: altos y bajos, un millón de cambios y esa sensación constante de no saber qué coño va a pasar después. Estoy a punto de tirar la toalla.

Hace como tres meses también estuve súper maluca. Tuve fiebre, malestar general, una cosa que no me dejaba ni caminar con fuerza. Horrible. Me hicieron exámenes y todo salió bien.

Pero hoy, cuando se me dio por revisar la receta y mirar el medicamento que me habían mandado, descubrí que primero había sido ácido fólico. O sea, yo, la más embarazada.

Y luego, disque, pregabalina.

Cito textualmente de algún sitio de internet:

"La pregabalina es indicada para el tratamiento de la epilepsia, neuropatía diabética, fibromialgia o trastorno de ansiedad generalizada, pues actúa en el sistema nervioso y ayuda a regular las actividades de las células nerviosas."

Me quedo con las palabras más fuertes:

Neuropatía.

Trastorno de ansiedad generalizada.

Ayuda a regular las actividades de las células nerviosas.

O sea, ¿me está diciendo esa médica, que no me tuvo ni diez minutos en consulta, que sufro de los nervios? ¿Que estoy más loca que mil locas juntas?

Así me siento.

En la locura infinita.

...

Mi hermana está reapareciendo en dosis pequeñas, pero ayer... oh, Dios mío, ayer.

Me envió un reel sobre Matthew McConaughey y Woody Harrelson: "¿Son hermanos?", acompañado del siguiente mensaje:

"Nuestro progenitor en estos dos actores, son la proyección perfecta de su personalidad y guapura que nos heredó a las dos. Amo estos actores demasiado 😍😏😈. No sé qué opinas tú? Loviux 💋"

Casi la mando pa' puta mierda.

Me tiene mamada cada vez que sale con alguna tontería sobre el padre que nos une. O sea, ya basta con ese cuento de nadie me quiere, todos me odian. Tengo muchos problemas en este momento como para prestarle atención.

Muy linda, muy bella, muy hermosa cuando le da la gana, pero el resto de veces me desespera y me enloquece. Igual o más loca de lo que ya está ella.

...

Ayer mi jefe me confesó que no sabe qué va a pasar con nosotros. Les van a entregar todas las unidades de negocio a los socios del jefe de mi jefe porque, básicamente, no supo cómo hacer que el chuzo funcionara.

Y aquí estoy yo, a siete días de que mi contrato acabe, sin saber si me van a renovar o no.

Hoy ya tuvimos la incómoda conversación. Mi antiguo jefe —no quiero decirle así, pero ese es su nuevo nombre— y yo lloramos. Me confesó que durante mucho tiempo estuvieron buscándome, pero que, tristemente, llegué en el momento en que debía hacerlo, aunque tal vez fue demasiado tarde.

Me dijo que le encanta mi trabajo.

Y lloramos los dos juntos.

Han pasado tres horas desde ese fatídico momento y yo sigo llorando.

Quisiera compartir mis tristezas con Mario, pero no me quiere. No, al menos no como yo quiero y merezco ser querida. Ya ni siquiera me agrega a WhatsApp para ver sus estados. Si en nuestras idas y venidas siempre volvía a agregarme, esta vez no está siendo así.

Octubre será buscar trabajo e intentar ser freelance.

Esa es mi vida al día de hoy.

Y eso que todavía no les he contado del asco de relación que tengo con mi mamá últimamente.

Estoy, en serio, tan harta de todo y no sé qué voy a hacer con mi fucking vida.

Creo que este es el prólogo más largo que habrás leído jamás, si es que llegaste a esta página.

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⏰ Last updated: Sep 24 ⏰

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