-----Abril-----
Abril Garza había aprendido desde muy pequeña que en su familia nada ocurría por casualidad.
Las cenas tenían un propósito.
Las fotografías tenían un propósito.
Las amistades tenían un propósito.
Y, al parecer, hasta su futuro tenía un propósito que alguien más había decidido por ella.
-Sonríe.
Abril mantuvo la mirada al frente.
-Estoy sonriendo.
-Eso no es una sonrisa.
-Entonces supongo que tendrás que conformarte.
Su madre la observó desde el otro lado de la mesa con una expresión que no cambió ni un centímetro.
La cena se llevaba a cabo en uno de los salones privados de un restaurante donde una botella de vino costaba más de lo que algunas personas ganaban en un mes. Las luces eran cálidas, la vajilla impecable y cada empleado parecía haber sido entrenado para no mirar demasiado tiempo a los invitados.
Era exactamente el tipo de lugar donde los Garza acostumbraban cerrar acuerdos.
Abril odiaba ese lugar.
Frente a ella, Juan Guarnizo hablaba con su padre sobre una inversión que involucraba varias propiedades.
Abril dejó de escucharlos después de la tercera palabra.
-...la expansión hacia el norte sería bastante conveniente -decía Juan-. Mi padre ya habló con los inversionistas y...
Perfecto.
Otra cena.
Otra conversación sobre dinero.
Otra ocasión en la que se suponía que debía enamorarse del hombre con el que sus padres habían decidido que iba a casarse.
Abril tomó su copa de agua y bebió lentamente.
-Abril.
Levantó la mirada.
Su padre la observaba.
-¿Sí?
-Juan te estaba hablando.
Ella giró hacia él.
Juan le dedicó una sonrisa amable.
Era guapo. Lo sabía.
También era educado, inteligente, tenía dinero y pertenecía a una de las familias más importantes del país.
Sobre el papel, era perfecto.
Ese era precisamente el problema.
Sobre el papel.
-Perdón -respondió Abril-. ¿Qué decías?
Juan repitió la pregunta.
Abril respondió.
La conversación continuó.
Y durante los siguientes diez minutos hizo exactamente lo que había aprendido a hacer desde niña:
Sonreír.
Asentir.
Escuchar.
Fingir.
Hasta que ya no pudo más.
-Voy al baño.
Se levantó.
Su madre la siguió con los ojos.
ESTÁS LEYENDO
El precio de quererte
FanfictionAbril Garza nunca tuvo derecho a elegir. Su apellido pertenece a una de las familias más poderosas del país y su futuro ya está decidido: casarse con Juan Guarnizo para unir dos imperios. Pero entonces conoce a Samantha Rivera. Una mujer fría, pelig...
