Prólogo

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La nieve descendía lentamente entre los árboles y el viento congelaba aun con suficiente abrigo.

Entre malezas, una pequeña semi-humana huia de sus persecutores, las diminutas botas golpeaban tierra húmeda y raíces enterradas mientras las ramas le rasguñaban los brazos.
Su respiración entrecortada formaban nubesitas blancas que desaparecían en la noche.
A lo lejos la perseguían voces cada vez mas cerca.

-¡Por ahí!
-¡No la pierdan!
-¡Esa maldita semibestia no puede escapar!

Sus orejas se tensaron involuntariamente,Podía escucharlos perfectamente.
Las pisadas hundiéndose en nieve húmeda,El metal chocando contra cinturones,La respiración pesada y el odio escondido detrás de cada grito...

Un pequeño maullido nervioso emergió desde el bolso junto a su cintura.

-Lo sé Junji... lo sé... -murmuró ella

Mientras intentaba recuperar el aliento.Siguio adelante pero una rama corto su hombro,la nieve se cristalizo con sus lágrimas,no podia gritar,tampoco suplicar.
Tomo un pedazo de tela de sus ropas y vendo aquella herida.
Una imagen de su casa apareció un instante en su cabeza,las hierbas colgando del techo,el humo cálido.
Una voz cansada...

—Nunca cruces más allá del bosque.

Sus ojos temblaron y siguió huyendo.

—No importa lo que ocurra.

Sus pisadas se hundían en la tierra cada vez mas rápido.

—Aquel Bosque no devuelve a quienes entran.

El sonido de un arco tensándose rompió el aire.
Ella giró su vista detras suyo apenas y el brillo de la punta de una flecha roso por su cabeza, sus piernas se debilitaron y sus parpados se cerraban.

Pero entonces los árboles cambiaron,
De repente aparecieron mas,y el viento dejo de soplar.Ella se detuvo,y finalmente lo vio,
El límite de aquel bosque.

Los enormes árboles ennegrecidos se levantaban como pilares muertos bajo la nieve nocturna. La oscuridad entre ellos parecía demasiado profunda... como si la luz simplemente no pudiera entrar.

Detrás suyo las voces también se detuvieron.

Incluso ellos tenían miedo.

-...No puede hablar en serio.

-Esa idiota realmente va a entrar ahi...

Uno de los hombres levantó la antorcha con nerviosismo.
La llama tembló,el bosque frente a ellos parecía tragarse la luz.

Ella observó la oscuridad en silencio,su pecho subía y bajaba rápidamente.
Cada instinto en su cuerpo gritaba que escapara.

Pero detrás de ella tampoco había lugar al que volver.

Apretó los dientes,y dio un paso adelante.
Mientras se adentraba en aquel lugar el aire cambió inmediatamente,un frio aun mas pesado,Junji escondió la cabeza dentro de aquel bolso.

El bosque estaba en silencio absoluto.
No había viento,No había insectos,Ni siquiera el sonido de la nieve.
Solo sus pasos,uno tras otro.

La oscuridad parecía observar cada movimiento,las sombras entre árboles se deformaban apenas fuera de su visión,tragó saliva y siguió avanzando.
Detrás de ella, los hombres continuaban inmóviles en el límite.

-Ya está muerta... -murmuró uno.

Otro negó de inmediato.

-¿Entonces la dejamos ahí?

Luego uno de ellos avanzó.

La rabia seguía marcada en su rostro pese al miedo evidente en sus ojos.
Ajustó lentamente el agarre de la espada en su cintura,después tomó una antorcha.
Nadie intentó detenerlo.

El hombre escupió sobre la nieve,y entró al bosque.
Los demás retrocedieron al verlo desaparecer entre la maleza.

La nieve crujía bajo sus botas, y aquella antorcha iluminaba apenas unos metros frente a él.
Troncos ennegrecidos, nieve y oscuridad,nada más.
El hombre avanzaba lentamente mientras observaba alrededor buscando cualquier rastro de la fugitiva,su respiración comenzaba a escucharse demasiado fuerte.El silencio de aquel bosque era insoportable.
No había viento,ni animales,siquiera ramas moviéndose,Solo sus pasos...

-Entonces...

Un crujido seco.

El hombre se detuvo inmediatamente, su mano fue hacia la espada y observó alrededor levantando la antorcha.

Nada.

Solo árboles y una densa oscuridad,Siguió avanzando, aun mas lento ahora.

Otro crujido.Algo se movía entre los árboles.
El hombre tensó la mandíbula.

La nieve frente a él comenzó a oscurecerse lentamente, y entonces vio una silueta,lejana entre los árboles.
No podía distinguir qué era exactamente.El fuego de la antorcha tembló,y aquella figura seguía inmóvil,
Solo observaba desde la oscuridad.

Dio un paso y las sombras bajo los árboles comenzaron a moverse.
Violentas,Rápidas.
El hombre retrocedió de golpe,algo salió disparado desde la oscuridad y atravesó su pierna,el hueso crujió y Su grito rompió el silencio absoluto del bosque.

Cayó sobre la nieve mientras la antorcha escapaba de sus manos y poco a poco era consumida por la oscuridad,Intentó levantarse y salir huyendo como pudiera.
Pero algo atravesó su hombro,Luego su abdomen.
Como colmillos nacidos de la oscuridad.

El hombre comenzó a arrastrarse desesperadamente dejando sangre sobre la nieve.

-¡Ayuda...!
-¡AYUDA!

Miró hacia atrás.

Nadie.

Solo quedaban árboles observándolo desde la oscuridad, y la misma comenzo a envolver lentamente su cuerpo mientras intentaba escapar arañando la nieve.

Entonces algo se movió detrás de él.

El hombre giró aterrado y mientras las sombras lo arrastraron violentamente hacia la oscuridad, el grito se cortó de golpe.
Y el bosque volvió al silencio absoluto...

La nieve caía lentamente y Ella no podía moverse,sus orejas permanecían tensas, podía sentir algo observándola.

-De repente...

Dos ojos blancos inmóviles entre los árboles.
Lejanos,quietos.
La oscuridad comenzó a tomar forma lentamente.
Primero las enormes astas,luego el cuerpo entero.

Un enorme ciervo con el color de la noche misma emergió desde las sombras del Bosque.

La nieve caía sobre él sin quedarse jamás en su pelaje.
No parecía un animal,parecía parte del mismo bosque.

Junji maulló y se erizó completamente.

Pero el ciervo no avanzó,no atacó.
Solo permaneció ahí,observándola.

Y Ella...No pudo apartar la vista de aquellos ojos blancos como la luna en mitad de la noche.

Chiyusha to HōrōshaStories to obsess over. Discover now