Amanecer

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Las ramas rasgaban mi rostro mientras intentaba escapar de aquellas personas. Los gritos, las disparos me ponían los pelos de punto pero necesitaba llegar a la frontera para poder salir.

-Mierda!- agarre mi brazo herido y seguí corriendo con todas mis fuerzas, no podía dejar que me atraparan.

-Creo que lo vi!- escuché a unos pocos metros de dónde me encontraba y la ansiedad comenzó a invadirme.

Corrí hasta llegar a un viejo granero, entre y le oculte en la paja, mi respiración era lo que se escuchaba pero pronto callé, los pasos se escuchaban cerca.
Tape mi boca y espere.

-Maldito, ¿Dónde carajos estás!?- la voz de un hombre me hizo temblar y modi mi dedo para ahogar mis sollozos.

-Excelencia!, vimos a alguien correr. Parece que va a la ciudad.

-Bien, vamos- los pasos se alejaron y hasta que estuviera seguro que ya no había nadie me quite el dedo lleno de sangre de la boca y respire.

Kihyun

Me levanté con las piernas temblando y analice todo, había mucha paja, madera llena de moho. Salí con cuidado y me encontré con gran casa a lo lejos, era mi oportunidad.
Camine hasta llegar a la entrada. Era una casa con toques de la era virreinal.

Kihyun

-¿Quién eres tú?- a mis espaldas escuché la voz profunda de un hombre, con terror gire y...



-Kihyun!- Abrí los ojos. La luz golpeaba la ventana y cortinas de mi habitación.

-Minhyuk- frote mis ojos y mire al niño de cabellos castaños-. ¿Qué pasa?

-Papá dice que tienes que levantarte!- halo la cobija que me cubría y sonreí.

Yoo Minhyuk era mi medio hermano, mamá se separó de papá cuando tenía trece años, tres años después me enteré que tenía un hermano menor. Era hijo de mi padre con una señora de nombre Ninna. Era agradable y buena.

-De acuerdo! Ya voy!- me levanté y lo abracé, el soltó una pequeña risa y se bajó de mi cama y posterior entre al baño.

Mi madre me dejó con papá, con la excusa de que no podía cuidarme por qué tenía demasiado trabajo, cosa que no era verdad. Ella era adicta al juego, cosa que a papá le desagrada. Así que con más razón se divorciaron. La verdad estaba feliz, Ninna me cuidaba y me quería como si fuera su hijo también.

Baje las escaleras y camine al comedor, el rico aroma inundó mis fosas y sonreí.

-Buenos días Ninna- tome un vaso y me servi agua.

-Hola Ki, bueno días, toma asiento, ya casi está el desayuno.

-Gracias, ¿Y papá?

-No está, dijo que tenía una reunión- Minhyuk hablo mientras jugaba con su cereal.

-Ya veo.

-Dijo que iría por ti a la escuela- Ninna dejo me pasó mi plato y le agradecí-. Hoy tenemos también una cena en casa de un amigo de tu padre.

Papá trabajaba en una gran empresa de marketing, por lo que no tenía problemas al relacionarse con la gente y tener dinero. Ninna era una famosa repostera, casi siempre estaba en su pastelería por lo que mi hermano estaba bajo mi cuidado o el de algún vecino.

-Supongo que tendré que ir con traje- metí un poco de huevo a a mi boca.

-Mmm es lo más probable- se sentó a mi lado y comenzó a desayunar-. Ve el lado bueno, tendrás una excusa para no ir a la fiesta de la facultad.

La mire atónito y ella solto una risa, no le había dicho de aquella fiesta que hacen cada mes en la facultad. Estudiaba diseño en la universidad, ambos estuvieron de acuerdo. Dejando eso de lado, las fiestas eran solo una excusa para que los adolescentes hormonales tomarán hasta el amanecer o estuvieran teniendo sexo en alguna habitación. Mis amigos y yo preferíamos saltarnos esas fiestas ya que la última vez Yoongi termino en la piscina con la ropa manchada de salsa. Namjoon termino borracho a más no poder, confundió a Mingi con un policía.

-Al menos tendré una excusa.

-¿No estás molesto?, vi la invitación en tu escritorio mientras limpiaba.

-No, no me molesta, solo me sorprendió- y es verdad, no me molestaba que limpiará mi habitación, llevaba siete años viviendo con ellos así que no le veía nada de malo.

-Bien- sonrió y le regrese el gesto-. Mi vida, ya desayuna que se nos hará tarde para la escuela.

-De acuerdo mamá.

Manual para dos corazones destinadosStories to obsess over. Discover now