Prólogo:El muro de las promesas

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-Cuenta la leyenda que una vez en la ciudad de Venturia, donde la oscuridad nunca se iba. Y al parecer las sorpresas tampoco

Detrás de un muro de piedra un misterioso niño escondía su rostro.

Una niña despeinada y muy curiosa, caminaba por el jardín.

Se dice que él tenía ojos azules  apagados Pero muy bonitos.

La niña siempre intentaba acercarse, pero alguien la detenía.

-No te acerques a él cariño -le decía su padre- es peligroso manten la distancia

Pero ella no escuchaba nunca lo hacía.

El niño misterioso nunca hablaba. Solo miraba el suelo,con las manos rotas.

Pero un día,la niña curiosa apareció en la serca con un chocolate en la mano.

-¿Quieres?-dijo ella, extendiendo la mano-. Es chocolate.

-No quiero -respondió él, con la voz baja.

-¿Y por qué no quieres?

-Porque no y no necesito amigos.

-¿Y cómo sabes que no si nunca has tenido uno?

-No lo sé. Pero igual estoy seguro de que no te dejan acercarte a mí.

-¿Y quién me lo va a impedir? -respondió ella, sin miedo.

-Tu padre.

-Pues papá no está aquí ahora. -Sonrió-. Mamá me deja hacerlo.

-No mientas es absurdo que dejen que la niña de papi se acerque a alguien como yo-murmuró él.

-Ella rió-. ¿Absurdo es que una chica quiera ser amiga de un chico?

-No. Absurdo es que una chica quiera comer chocolate con un chico al que todos odian.

-Pues a mí me gusta el chocolate. Y me gustan los chicos que todos odian.

- Pues a mi no me gustan las chicas curiosas

-Bueno -dijo ella, sin rendirse- seré tu amiga de todas formas.

-¿No tienes a quién más molestar? -preguntó él, con los ojos fríos.

-Pues ahora te tengo a tí- dijo ella molestandolo.

-¿Para que me quieres soy aburrido?-dijo él fingiendo indiferencia.

-Para comer chocolate contigo.

Él la miró. Sus ojos azules se encontraron con los oscuros de ella.

-ja-murmuró él.

Pero su boca se curvó. Apenas un poco. Pero se curvó.

Ella sonrió, sabiendo que había ganado.

-Prometo molestarte por siempre-dijo ella muy feliz.

-Yo prometo encontrarte y estar ahí siempre aunque no quiera

-¿Lo prometes? -preguntó ella

-Lo prometo.

-Prometido entonces blue prometido

-¿Blue?-pregunto el sonriendo

-Si por tus ojos azules blue-

-Que cursi-Dijo el fingiendo indiferencia.

Y así, día tras día, ella aparecía para molestarlo con chocolates.
Y él, aunque él no le gustaban,los aceptaba.
Y cada vez, su sonrisa era un poco más real.

-¿Por qué sigues viniendo? -preguntó él, un día.

-Porque quiero.

-¿Y si tú padre descubre que vienes a verme?

-Nada,volveré a venir.

-bien.

Hasta que una noche, la lluvia cayó.
Hombres armados, puertas rotas, gritos.

ÉL niño se fue en un coche negro, y la chica gritó su nombre desde el muro.

-¡Prometiste que estarías conmigo siempre! -gritó ella, con la voz quebrada.

-¡Volveré!-gritó él, desde la ventana del coche-.!Lo juro volveré¡

Pero la niebla se lo llevó.
Y la chica quedó atrás,con las bolsitas de chocolate vacías en la mano.

Años después el niño creció. Frío. Calculador.
Con un plan. Con una promesa.
Y con una sola certeza: la encontraría.

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Supongo que por fin contaré mi historia

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