Unai Simón apenas se lo creía cuando el árbitro pitó el final del partido. Eran oficialmente los ganadores de la Eurocopa 2024. Se dejó caer con sus rodillas contra el césped, alzó los brazos y gritó, desgañitándose, mientras alguno de sus compañeros se acercaba a abrazarle. David Raya, Aymeric Laporte y Robin Le Normand se fundieron con él y apenas le dejaron respirar, mientras que por todo el campo el resto de los jugadores de la Roja celebraba entre lágrimas y risas.
El portero del Athletic tuvo que aguantar el llanto durante la celebración en el césped junto a amigos y familia, así como cuando Morata elevó la copa a los cielos de Berlín. El peso de la medalla de oro contra su pecho era casi irreal. La fiesta se extendió a los vestuarios, donde una amalgama de jóvenes de diferentes equipos, orígenes y edades se dedicaba a gritar, cantar y dejar correr el alcohol. Era extraño ver a Rodri, el siempre estoico jugador del City, pegando alaridos y empapándolos a todos con una botella de champán mientras canturreaba "Potra Salvaje".
Pronto fue Lamine Yamal quien se dedicó a poner diferentes canciones para la fiesta, ante las cuales Jesús Navas bailaba con cierta confusión. Se notaba la diferencia de edad entre ambos, de casi 22 años. El menor, que acababa de cumplir los 17, se encontraba subido en una mesa y lo daba todo con una Coca Cola en la mano.
El portero titular, por su parte, celebraba junto a Nico Williams, que sonreía de oreja a oreja por haber colaborado en el 2 a 1 que les había dado el título. Aquel chico con el que compartía equipo y selección era como un hermano pequeño para él, y Unai estaba muy orgulloso de sus logros en aquel torneo.
Tras ellos apareció Mikel Merino con un vaso enorme de champán y una sonrisa que denotaba incipientes signos de intoxicación.
-¿El copazo de la paz vasco? -inquirió, y les ofreció un trago.
Ambos jugadores del Athletic sonrieron y aceptaron. Mientras Nico dio un pequeño sorbo, Unai bebió como si aquello se tratara de agua y él de un hombre sediento en el desierto. Ya empezaba a sentir los efectos del alcohol, lo que favorecía que tuviera menos control sobre sus actos, y bebiera aún más.
-Madre mía, qué tío.
-Porque no le viste en la celebración de la Copa del Rey -rio Nico-. El cabrón se bebió hasta el agua de los floreros.
-No fue pa' tanto... -dijo el guardameta. Rodeó a Merino por encima de los hombros con un brazo y le dio un par de golpecitos en el pecho-. Que no te engañe el niño.
-Te diste picos con la mitad del equipo, cabronazo.
-¡Es que estaba tan feliz! ¡Yo qué le hago!
-En fin, voy a seguir repartiendo paz y amor -dijo el mediocampista con su perenne sonrisa-. No al nivel de Unai, pero... -Y desapareció en dirección a la otra esquina de los vestuarios, donde le esperaban bailando abrazados Zubimendi y Oyarzabal.
El capitán de la Real estaba eufórico. Unai sólo lo había visto así cuando el equipo donostiarra les derrotó en la final de la Copa del Rey en 2021, y cuando marcó aquel penalti en la anterior Eurocopa. Aún recordaba con cariño (y con algo de agitación y confusión) cómo se le arrojó encima y le abrazó como si él fuera un árbol y el de Eibar un koala. En ese instante, el delantero responsable de la victoria saltaba, sonreía y bebía. Sus ojos verde oscuro brillaban casi tanto o más que la medalla que colgaba sobre su pecho, mientras rodeaba con un brazo por encima de los hombros a Martín y con el otro a Merino, que acababa de llegar a su lado. Le sentaba bien sonreír así, pensó Unai, sin querer dedicarle mucha atención a esa idea.
El navarro le ofreció un sorbo de su copa, ante lo que el menor de los Mikel no fue capaz de rehusar. Mientras daba un largo trago de champán y unas gotas caían por las comisuras de sus labios, Merino le susurró algo al oído entre risas. En ese momento, el de Eibar desvió la atención de sus compañeros para dedicarle un rápido vistazo al guardameta que lo observaba.
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Puedes contar conmigo
FanfictionUnai Simón no suele emborracharse. Pero, cuando lo hace, suele ponerse cariñoso de más con sus amigos, sin ninguna intención extraña de por medio, claro. En este contexto llega a la Eurocopa de 2024, donde la Roja se sobrepone a Inglaterra y la vict...
