Prólogo ¡!

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Advertencia: contenido romántico y/o sexual consensuado entre personajes mayores de edad

Taehyung había pasado todo el día tratando de terminar aquel dichoso trabajo de la universidad.

El maldito profesor Kang había adelantado la fecha de entrega para un proyecto de más de treinta páginas de investigación. Taehyung no era un estudiante muy aplicado, pero un enorme porcentaje de su nota dependía de aquel dichoso trabajo, y no se podía permitir el lujo de suspender.

Aún así, a pesar de lo ocupado que estaba, no había podido olvidar que aquel día era especial.

Era el cumpleaños de su bonito.

El cumpleaños de Jeon Jungkook.

El azabache y él se conocieron hace un par de años, al comenzar la universidad. Jungkook siempre le había parecido un muchachito precioso. Inocente, con ojos enormes y las mejillas siempre rojas.

Taehyung siempre lo había encontrado atractivo, pero sus amigos le habían repetido mil veces que no era adecuado meterse con un chico menor que ellos por un par de años.

Kim siempre había estado de acuerdo con sus amigos, aunque eso no significase que no se diera el lujo de observar desde la distancia al bonito azabache.

Pero, con este cumpleaños, todo cambiaría.

Jungkook cumplía veintiuno, eso significaba que ya era legal para beber alcohol, votar...

Y para hacer todo tipo de cosas.

Por eso, y tras haber pasado el día entero entre cuadernos, libros, y con la mirada completamente sumida en la pantalla de su ordenador, Taehyung había salido corriendo de su apartamento en busca de un regalo acorde a su bonito.

Sin embargo, el tiempo no corría a su favor, y para cuando pudo comprar algo, la mayoría de las tiendas estaban cerradas.

Las únicas que había abiertas no tenían un regalo lo suficientemente adecuado.

Lo peor de todo, era que después del mensaje de felicitaciones que le envió a primera hora de la mañana a Jungkook, Taehyung le había asegurado que se presentaría en su apartamento de noche, para comer pastel y darle su regalo.

Y ese era el maldito problema.

Que no tenía un regalo.

De vuelta en su apartamento, mientras se cambiaba de ropa, Taehyung meditaba la mala idea que sería presentarse en el apartamento que compartían Jungkook y su mejor amigo, Jimin, sin algo más aparte del pequeño pastel de nata y fresas que había comprado la tarde anterior.

Kim suspira, completamente desesperado. Se había vestido con un pantalón oscuro y una camiseta blanca. Se acerca a su mesita de noche para sacar de ella su cinturón de cuero, pero al abrir el cajón, sus ojos divisan la caja de condones que mantenía ahí por costumbre.

Fue entonces cuando un pensamiento fugaz cruzó su mente.

Hacía algunos meses que Taehyung descubrió que Jungkook estaba enamorado de él.

Make a Wish - VKook BPHistórias para pegar e não largar. Descubra agora