Faltaba poco para por fin comenzar una nueva etapa en su vida.
Gilberto y Kenneth por fin se casaban. La famosa Boda del año, como a Kenneth le gustaba llamarla. Kenneth esperaba con ansias ese día, pues estaban a una semana de que sucediera.
Kenneth despertó, y como era debido, Gilberto se encontraba a su lado. Lo abrazaba por la cintura.
Kenneth dirigió la mirada hacia su futuro esposo y como solía hacerlo cada mañana lo admiraba por unos cuantos minutos antes de despertarlo. Observaba con detalle su rostro, veía pequeñas y ligeras pecas que la adornaban, veía sus largas y perfectas pestañas, su nariz e incluso sus cejas, hasta llegar a sus labios.
Aquellos que había besado tantas veces, sonrió al pensar que nunca se cansaría de hacerlo.
—Gil —murmuró Kenneth sonando lo más tranquilo posible para despertarlo.
—Qué sucede —pronunció Gilberto con un tono adormilado.
—Es hora de ir a trabajar amor —declaró con ese semblante tierno que solo Gilberto lograba sacar.
—Mmm, solo 5 minutos más.
—No, levántate, llegarás tarde, el dueño no debería llegar tarde —expresó con una sonrisa en la cara al verlo de esa forma.
—Precisamente por eso puede llegar tarde —trataba de hablar firme, pero no lograba conseguirlo.
—Vamos andando —dijo levantándose de la cama para dirigirse al baño.
Minutos más tarde, Kenneth se encontraba haciendo el almuerzo. Gilberto se acercó tomándolo por la cintura juntándolo hacia él y depositándole un casto beso. Este ayudó a acomodar la mesa para comenzar su desayuno juntos.
Al terminar, Kenneth, como de costumbre, volvió a revisar una vez más algunos detalles de su boda.
Los trajes estaban perfectamente acomodados, la iglesia para la ceremonia esperaba por ellos, los arreglos florales tenían hora exacta para llegar y ser acomodados en el salón, las invitaciones habían sido entregadas, y el ramo estaba intacto.
Kenneth decidió volver a la sala en donde se encontraba Gilberto, este hablaba por teléfono con una enorme sonrisa, siendo visto por Kenneth.
Este que justo había llegado con el no alcanzó a escuchar, solo se limitó a preguntar.
—¿Quién era Gil? —preguntó por curiosidad.
—Nada importante —soltó con un semblante serio que hace unos minutos no mantenía.
Kenneth observó como guardaba el teléfono en su bolso más rápido que de costumbre.
—Kenneth, debo irme. No me esperes para cenar no llegaré, tengo asuntos más importantes que atender —Indicó.
Aquello desconcertó a Kenneth.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó más que confundido por aquel tono.
—Kenneth, por Dios no empieces —contestó con frustración.
Kenneth se quedó callado, pues aquella sonrisa de hace un instante había desaparecido.
No quiso discutir. No a una semana de su boda.
Gilberto se marchó. La puerta sonó más fuerte que de costumbre.
Kenneth quedó en la sala completamente atónito sin saber que acababa de suceder.
Sintió que algo no encajaba con Gilberto.
Y por un instante, volvió a acordarse de todo. El cómo había comenzado aquella historia de amor con Gilberto. Sonrió al recordar aquel día que había coincidido con aquel chico tan tímido.
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Total eclipse of my heart
Ficción GeneralKenneth ha pasado prácticamente toda su vida con Gilberto. 17 años. 17 años de crecer juntos, de primeras veces, peleas estúpidas, reconciliaciones eternas, pero sobre todo 17 años de amor. Se conocen desde que ambos tenían 13 años y desde que Ken...
