La primera vez que asesiné a alguien fue a los 15 años, fue la primera vez que me sentí vivo de verdad. Antes de juzgarme, sepan que lo merecía, si odias a los bullies tanto como yo estarás de acuerdo conmigo. No recuerdo bien que me impulsó a matarlo, quizá fueron los años de los maltratos de mi padre que me hicieron acumular tendencias parricidas y a la violencia reprimida. El maldito bastardo al que maté se la pasaba burlándose de mi heterocromía, diciendo que mi madre era una prostituta y que mi heterocromía se debía a la combinación de haberse acostado con más de un hombre en una noche. Me topé con él en el vestidor de hombres después de educación física, estábamos solos, me comenzó a arrinconar a la pared, mis lágrimas iban a brotar de mis ojos hasta que sentí el corta cartón que había olvidado en mi bolsillo. Para cuando me di cuenta la mitad de la cuchilla estaba en su abdomen y él me miraba con terror, el mismo terror que yo sentía cada vez que se me acercaba. Una oleada de empoderamiento recorrió mi cuerpo, el miedo me abandonó y me volví sirviente y esclavo de la ira. Cuatro puñaladas fueron las que recibió mientras yo jadeaba liberando toda la rabia acumulada por años de acoso, maltratos. Mi cuerpo liberó la tensión y por primera vez esa noche dormí plácidamente. Y antes de que se lo pregunten, no, no me descubrieron. Ese bravucón tenía varias víctimas además de mi y al haber estudiado en escuela pública cualquiera pudo haber llevado un objeto filoso a la escuela para intimidar o para lo que sea, sospecharon de un chico que tenía comportamiento violento y que, para su mala suerte, llevó a la escuela un corta cartón similar al mío, lo culparon a él y yo salí indemne. Como era alguien menudo y de aspecto débil nadie sospechó de mí.
Algo que descubrí ese mismo año fue que la gente es egoísta e insensible y solo basa sus opiniones en lo que ven; la gente de la escuela olvidó luego de una semana que alguien había sido asesinado en la escuela y siguieron como si nada. Algunos padres sacaron a sus hijos del establecimiento, otros no podían darse ese lujo, como yo. Entonces aprendí que si no le dan importancia a algo o a alguien la gente no hace preguntas, no hay investigaciones ni culpables. No me considero un criminal, más bien me considero un expiador, pero ya les hablaré de eso.
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Red Venom
RomanceKyle es un detective que en secreto es un asesino y está enamorado de su compañero de trabajo, quien no puede saber sobre su doble vida, pero cuando un imponente hombre amenaza con exponerlo su doble vida se ve en peligro pero todo se retuerce más c...
