Hay mañanas en las que despertar y recordar que eres actriz parece una buena idea.
Esta no era una de ellas.
—Cinco minutos más...
Hundí la cara contra la almohada y estiré una mano hasta encontrar mi teléfono sobre la mesa de noche. Lo desbloqueé con los ojos entrecerrados.
7:18 a. m.
Mi sonrisa desapareció.
—Mierda.
Me levanté de la cama de golpe. Tenía una reunión en GMMTV a las ocho y media y yo tenía una regla bastante simple en mi vida: jamás llegar tarde.
Bueno...
Casi nunca.
Veinte minutos después, salí de mi apartamento con el cabello todavía un poco húmedo y una taza de café en la mano. Mientras caminaba hacia el auto, revisé nuevamente el calendario que me habían enviado la noche anterior.
Reunión. Lectura de guion. Sesión de fotos. Entrevista.
Y, por supuesto, otra reunión sobre mi "pareja".
Suspiré. No tenía nada en contra de las relaciones ficticias. Ese era prácticamente el trabajo. En la industria, los actores no solamente interpretábamos personajes. También existían los ships.
Una pareja en pantalla podía convertirse en una pareja promocional fuera de ella: fotos juntos, entrevistas, eventos, contenido para redes sociales. Y, si la química funcionaba, la gente comenzaba a querer verlos juntos en absolutamente todo.
El problema era cuando tu compañero de ship era alguien que no soportabas.
Y, desafortunadamente, ese era mi caso.
—Buenos días —saludé al guardia cuando llegué a GMMTV.
—Buenos días, Jan.
Sonreí y entré al edificio.
El ambiente era exactamente como cualquier otro día. Personas entrando y saliendo, asistentes corriendo de un lado a otro, cámaras, maquillistas y actores repasando guiones en los pasillos. Todo parecía normal.
Hasta que escuché una voz detrás de mí.
—¿Otra vez tarde?
Cerré los ojos y suspiré.
No.
Por favor.
No esta mañana.
Me giré lentamente.
Ahí estaba Sing.
Mi compañero de trabajo. Mi compañero de escenas. Mi compañero de entrevistas. Mi supuesto "novio".
Y la persona que menos quería encontrar antes de las ocho de la mañana.
—Buenos días para ti también —respondí, poniendo los ojos en blanco.
Él sonrió. Esa sonrisa falsa que utilizaba frente a las cámaras. La misma que hacía que miles de personas pensaran que éramos una pareja adorable.
La realidad era bastante diferente.
—Tenemos lectura en quince minutos —dijo, mirando su reloj.
—Lo sé.
—Entonces intenta no llegar tarde.
Lo miré fijamente.
—¿Sabes qué? Me parece increíble que hayas decidido que tu trabajo ahora también consiste en controlar mi horario.
KAMU SEDANG MEMBACA
After Dark (Sangre y Deseo)
Fiksi PenggemarJan está acostumbrada a fingir frente a las cámaras, hasta que conoce a Jingjing. Una nueva actriz, una atracción inexplicable y un secreto que podría cambiarlo todo. Porque algunas historias comienzan cuando cae la noche.
