Universidad Cornell 1998 - Halloween
La música retumbaba en todo el campus. Estudiantes disfrazados bailaban, bebían y reían por todas partes.
En medio de la multitud caminaba Eren Yeager, disfrazado de Bill Clinton con su traje y máscara.
—Luces bien... Encantado de verte. Oye, ese disfraz necesita tintorería —le dijo Eren a una chica que pasaba, antes de volverse hacia otra que le dio una servilleta con un numero anotado y un cigarrillo —. Gracias... ¿Mina? ¡Oh, demonios, Hillary! Está bien...
Pasó al lado de una chica vestida de Blancanieves.
—Hola, Bill —le dijo ella.
—Hola, Blancanieves. ¿Dónde está la 11B? —Eren buscó con la mirada por el pasillo de los dormitorios hasta que vio el letrero—. ¡Bingo!
Se detuvo frente a la puerta de la habitación 11B y recordó lo que Mina le había escrito en la servilleta. Estiró la mano hacia la parte superior del marco de la puerta, buscando a ciegas.
—¿Dónde dijo que estaba la copia? —murmuró, hasta que sus dedos tocaron el metal—. Aquí está.
Tomó la llave, abrió la puerta y se metió en la habitación a oscuras.
—Es hora de un poco de acción —susurró mientras cerraba la puerta con cuidado.
Se quitó la chaqueta junto con la camisa y sus pantalones mientras se acercaba a la cama a oscuras.
—¿Porqué te acostaste tan temprano?– preguntó metiéndose en la cama y pegándose a la figura femenina que dormía de espaldas abrazándola.
De repente, la figura en la cama se giró de golpe.
— ¡AHHHH! – gritaron los dos al unísono.
Ella agarró un frasco de vidrio con liquido y se lo roció directo en los ojos.
—¡AHHH NO, NO, MIS OJOS! —gritó Eren cayéndose de la cama rodando y dándose un golpe seco contra el piso—. ¡Mis ojos, maldita sea! ¿Donde esta Mina?
—¡¿Cómo entraste aquí?!
—Ella me dejó entrar, ¡ah mis ojos! –contestó mientras se quitaba la mascara y se tallaba los ojos.
—¡¿No te dijo que estaría aquí su compañera de cuarto?!
—¡Dijo que estarías en la biblioteca porque eres una nerd! – le contestó apretando los ojos por el ardor.
—¡No soy una nerd! – le reprochó la azabache de cabello corto golpeándolo con una almohada.
—¡¿Qué te pasa?! ¿Qué era eso? ¿Gas pimienta? –preguntó él poniendo sus manos para protegerse.
—Eternity, de Calvin Klein. – le contestó tomando la botella de perfume y rociando un poco en el aire.
—Abre los ojos —dijo ella, tomándolo del brazo para levantarlo del suelo y que se vistiera.
Terminaron caminando hasta la sala común del piso, donde aún quedaban varios estudiantes ebrios durmiendo en los sillones entre vasos rojos de plástico. Eren se lanzó directo al bebedero de agua, apretando el botón y metiendo la cara de lleno bajo el chorro mientras soltaba quejidos de alivio.
—De ahora en adelante me cuidaré cuando me meta a la cama —soltó Eren entre salpicones de agua, secándose los ojos con una pequeña toalla.
La azabache no pudo evitar soltar una pequeña risa mientras lo miraba todo empapado de la cara.
—Eso te caería muy bien, ¿no crees? —contestó ella con sarcasmo.
Al lado, en la pequeña barra de la sala, Mikasa intentaba servir un poco de café hirviendo en un vaso.
Intentó tomar el vaso para sostenerlo, pero el plástico delgado le volvió a quemar los dedos. Rápidamente tomó el vaso, caminó a paso veloz hacia la sala y lo colocó sobre una mesita al lado del sofá.
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Quiero robarme a la novia | EREMIKA
FanfictionHistoria corta inspirada en: La película | Quiero robarme a la novia | 2008 Cuando Eren Yeager se da cuenta que su mejor amiga Mikasa Ackerman es su amor platónico, un casanova aprovecha su papel de dama de honor para sabotearle los planes de boda...
