Prólogo

27 6 0
                                        

María se encuentra en el despacho de su casa, donde estaba todas las mañanas desde hace 5 años.
Los hombres leales de sus padres, junto a la cocinera que hizo de madre, la criaron. Tenía 9 años cuando sus padres tuvieron un accidente, un maldito avión que se derrumbó y sus padres estaban entre los pasajeros. La vida.....pensaba ella, la vida era así de jodida.

Aprendió a llevar los negocios, a hablar de drogas,armas, asesinatos como el que habla de comer arroz o pasta.

Hoy 19 de agosto de 2026, un día antes de su boda, Marcos, su hombre más fiel, hijo del hombre más leal de su padre que a día de hoy le servía, entró a su despacho.
-Tienes lo que te pedí?
-Si María, tú futuro marido tiene una amante, Lucia. Tienen un hijo de cinco años. Ella a la vez es amante del viejo Moretti.
-Que puto asco, Moretti es un señor de 60 años, joder con las putas, les vale cualquiera.
-Pensabas que las putas se sientan a trabajar María? Ellas solo se abren de piernas.
-Moretti sabe lo del niño y lo de Mario?
-No, contestó Marcos, tu suegro tampoco lo sabe, solo Elena, tú suegra.
-Vieja infeliz, dije yo, dime Marcos, quién paga la casa donde vive Lucía y el niño?
-Moretti, este conoció a Lucía ya embarazada y en ningún momento preguntó quién es el padre, no le interesa, al viejo ya ni se le levanta.
-Marcos, conseguirás que no cene está noche.
Me acerqué a él, y le besé el cuello.
-Que haremos con esto Marcos? Nadie debe sospecharlo siquiera, ni enterarse, no puedo permitirme tener un punto débil y tú lo eres.

Nos empezamos a besar y terminé encima de la mesa del despacho con Marcos encima mío, me hacia suya como otras tantas veces lo hizo, entre gemidos, gritos y besos.
Pero nadie debía saber esto, nadie debía sospecharlo siquiera. Odiaba que mi vida fuera planeada desde que nací, odiaba a De Luca desde antes siquiera de conocerlo.
Amaba a Marcos pero el perdería la vida si lo reclamaba como mío, mis hombres lo matarían y los hombres De Luca lo torturarian.
.-Vete a dormir María, mañana estarás casada y esto no debe suceder más. Estaré a tu lado, te protegeré con mi vida, pero esto debe terminar María.
Asentí, le di un ultimo beso y me fui a mí habitación.

1. María, la esposaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora