El auditorio olía a piso recién trapeado y a malas decisiones.
Yo estaba sentada en primera fila, con las piernas cruzadas y mi mejor cara de "me importa una mierda". Al lado mío, el club de porristas cuchicheaba. Al frente, el equipo de debate parecía un funeral con corbatas.
Y en el escenario, la directora con su sonrisa que no llegaba a los ojos.
"Para representar al Instituto San Marcos en el Nacional de Excelencia Estudiantil, hemos tomado una decisión..." hizo una pausa dramática. Odio esa pausa. "...Deben ir en parejas mixtas. Un líder académico y un líder estudiantil."
Perfecto. Genial.
"Por liderazgo y notas, nuestros representantes serán:"
Tragué saliva.
"Valeria Castillo. Capitana de porristas. Y..."
No. No. No.
"Iker Méndez. Capitán de debate."
El mundo se congeló 2 segundos.
Iker. El imbécil que en primero me quitó la beca porque "su proyecto tenía más impacto social". El que me corrigió la pronunciación en inglés frente a todo el salón. El que me mira como si fuera un problema de matemáticas mal resuelto.
Él se levantó del otro lado. Traje. Pelo perfecto. Cara de yo-no-tengo-la-culpa.
Nuestras miradas se cruzaron y fue instantáneo: asco mutuo.
"¿Alguna pregunta?" dijo la directora.
Yo levanté la mano. "Sí. ¿Puedo renunciar?"
"Las renuncias se aceptan después del nacional, señorita Castillo."
Iker ni me miró. Solo ajustó su corbata y murmuró lo suficientemente alto para que yo escuchara:
"Genial. 8 semanas cargando con lastre."
Yo sonreí. De esa sonrisa que da miedo.
"Tranquilo, genio. Yo cargo pompones. Tú carga tus libros. A ver quién se cansa primero."
La directora aplaudió. "¡Excelente! Empiezan los ensayos mañana a las 7am. Juntos."
Juntos.
La palabra me cayó como condena.
Cuando salí, él ya estaba en la puerta esperándome. No para hablar bonito.
"Escucha, Castillo. No voy a dejar que arruines esto por tu ego. Tú haces tu parte de imagen y sonrisas. Yo hago la parte del cerebro. ¿Trato?"
Me acerqué hasta que casi tocamos narices.
"Trato. Pero que te quede claro una cosa, Méndez: Te odio. Y en 8 semanas pienso ganarte en tu propio juego."
Se fue sin decir nada más.
8 semanas. Él y yo. Encerrados en ensayos, viajes, y una habitación de hotel en la final porque "el presupuesto solo alcanza para una".
Esto va a terminar mal.
Muy mal.
O muy bien.
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TE ODIO EN 3 IDIOMAS.
No FicciónÉl es el capitán del equipo de debate y tiene el promedio más alto del instituto. Ella es la capitana de porristas y reina sin corona del desorden. Se odian desde que él le quitó la beca de liderazgo a ella en primero. El problema: para ganar...
