-El primer sonido de la tarde en el palacio de los Viceconte no fue el sonido de una melodía hecha por los ángeles como se esperaría cualquier pueblerino, si no el sonido de los sirvientes tratando seguir los pasos de una pequeña cosita que no tenia pensado en quedarse quieta-
"¡Princesa, le ruego que no corra por los pasillos!" -Rogo una de las doncellas con cansancio/desesperación, recibiendo únicamente en respuesta la dulce risa de una niña-
"¡Wiiiii, ahora si vamos a jugar!" -Exclamo una alegre bolita de energía, esquivando fácilmente a los sirvientes del palacio con la agilidad que solo una criatura de 7 años recién cumplidos podría tener-
"¡No podemos jugar ahora, princesa, le recuerdo que su fiesta de cumpleaños será en 4 horas y aun ni siquiera esta vestida!" -Grito uno de los sirvientes con nerviosismo, tratando de atrapar a la princesa pero siendo esquivado fácilmente por esta, haciéndolo tropezar y caer al suelo de mármol con un golpe seco-
"¿Por que siempre hace esto cada vez que tenemos que arreglarla para alguna ceremonia importante?" -Cuestiono una de las sirvientas entre jadeos desesperados, mientras que la otra casi tropieza al tratar de agarrar a la princesa-
"Porque la princesa es muy inquieta y ama de jugar todo el tiempo, quizás" -Respondió la otra sirvienta, deteniéndose un segundo antes de volver a correr tras las princesa- "Cada año cuesta mas seguirle el ritmo..."
"¡No pueden atraparme!" -Chillo la pequeña con alegría antes de sus ojos lograran captar movimiento fuera del palacio, en el jardín trasero del palacio. Los sirvientes iban y venían, decorando todo de forma perfecta para lo que era una de las festividades mas importantes del reino, provocando que los ojos azul cielo de la pequeña se iluminaran como mil estrellas a causa de la emoción- ("¡Whooaaaaaa, tantos colores! ¡Seguro tienen empanaditas de queso recién salidas del horno! ¡Mhmmmm, necesito ir a agarrar una!")
-Justo cuando la princesa estaba a punto de llegar a las puertas de madera que conducían al jardín trasero, una figura casi enorme se lanzo a ella y logro agarrarla como si fuera un gato, sacándole un chillido de sorpresa a la pequeña mientras ambos caían al suelo y rodaban un segundo antes de detenerse-
"¡Alto ahí, pequeña ratita roba empanadas!" -Grito el joven con una gran sonrisa, sus manos acunando el rostro de la princesa antes de besarlo repetidamente con cariño- "¡Feliz séptimo cumpleaños, mi dulce Eliette!"
"¡Ah, Benicio!" -Chillo Eliette con sorpresa, pero ni siquiera se pudo sorprender mucho, pues no pudo evitar empezar a reírse a carcajadas cuando su hermano mayor empezó a hacerle cosquillas a causa de sus besos- "¡Nooo, para, me haces cosquillas!"
"¡Vamos, no te quejes tanto, Elie!" -Respondió Benicio entre risas alegres, deteniéndose un segundo solo para mirar a Eliette con brillantes ojos divertidos-
"¡Príncipe Benicio, su ropa!" -Justo entonces, ambos hermanos escucharon el jadeo de los sirvientes, quienes miraban la cara ropa de su majestad totalmente arrugada por haberse lanzado a su hermana-
"¿Eh?" -Benicio parpadeo un segundo, mirando su ropa antes de reírse con absoluta felicidad, levantándose con su hermana en brazos mientras miraba a los sirvientes con una sonrisa- "¡Ah, vamos, no se preocupen, es solo tela que se lava luego" -Exclamo Benicio, acomodando a su hermana en brazos antes de darle un beso en la frente- "Además, mi hermana es mas importante que un simple traje, no podía esperar mas para poder felicitar a mi hermanita por cumplir 7 años"
"Pero, su alteza-" -Una de las doncellas trato de decir algo, pero fue interrumpida cuando Benicio simplemente se acerco y coloco a Eliette en los brazos de la chica-
"Gracias a mi maravilloso movimiento, finalmente pudieron atrapar a esta bolita energética, no me lo agradezcan" -Interrumpió Benicio orgullosamente antes de revolver el cabello de su hermana y empezar a irse en la dirección contraria- "Iré a seguir con la verificación de la decoración, ustedes podrían empezar a preparar a la princesa"
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Reina de corazones
RomanceEliette Celyna Viceconte nació para convertirse en una princesa digna de la corona de Elyria. Lo que jamás imaginó fue que su destino también incluiría a treinta y dos hombres dispuestos a hacer cualquier cosa por conquistar su corazón. Príncipes, p...
