Oh mierda...
Esas eran las palabras que Mizi mentalmente se susurraba, mientras que al frente de ella se encontraba a Sua cargando un niño que se podría decir que tenía como mínimo, unos 4 o 5 años.
Se encontraba hablando con el pequeño que parecía preguntarle alegremente un par de cosas.
Hasta que algo llamo su atención, y al dar cuenta, la vio.
Su rostro cambio al ver que Mizi la estaba observando.
Su expresión serena y tranquila se transformó en uno que no necesitaba palabras para expresarse.
Era ansiedad pura.
Y no solo cambio la de Sua, sino la de Mizi también.
Si esto fuera una caricatura, ahorita mismo estuviera tocando el suelo con su mandíbula por lo impactada, y asustada que estaba.
Realmente no podía creer lo que había visto.
Sua tenía a un niño entre sus brazos.
Y el niño, era idéntico a Mizi.
Entre sus adentros se preguntaba si era suyo, o de alguien más.
Un contexto rápido de su pasado sería que mantenían una relación secreta, que, por desgracia, tuvo que romperse. El ascenso a la fama de Mizi trajo consigo algunos problemas.
Su fanaticada no era la mejor de todas, y, sobre todo, era vigilada 24/7 por su agencia, ya que, si le descubrían algo, sería totalmente destruida en internet, y por ello, su imagen se vería afectada. Ella no quería que Sua sufriera por su culpa.
Le había dolió, y, de hecho, seguía arrastrando con ese peso desde ya hace mucho tiempo.
Pero casi nunca se puso a pensar sobre como se lo había tomado Sua.
Ósea, sería normal que Sua siguiera con su vida, a fin de cuentas, ya no eran nada, y aunque Mizi conservará sus sentimientos por la otra, eso no detendría a Sua de seguir avanzando.
De seguro en el camino se encontró a alguien mejor que ella, a alguien tan bueno como para que terminaran por juntarse y tener un hijo.
¿Verdad?
De por sí, el hecho de pensar que Sua se hubiera juntado con alguien más le revolvía el estómago.
Era imposible que esa mujer o ese hombre se parecieran demasiado a ella.
Tal vez estaba simplemente dándole muchas vueltas al asunto.
Quería quitarte esta pequeña espina de su consciencia.
Así que decidió acercarse, al fin y al cabo, terminaron en buenos términos, ¿no es así? No habría algún problema que se acercará a charlar un rato.
"Sua, hola, ha pasado un tiempo desde que nos volvemos a ver, y veo que tienes a un pequeño entre tus brazos."
"¿Es tu hijo?"
Directo al grano pensó Mizi.
El niño al notar la presencia de Mizi se le quedo mirando.
Esos ojos....
Su corazón comenzaba a acelerarse al notar su presencia.
Pero al mirar el rostro de Sua, vio que paso de estar ansiosa a completamente enojada. Y con un tono no tan agradable respondió.
"Mizi, es una gran sorpresa encontrarte aquí. Se supone que debes estar entre lo más alto de la ciudad, pero te encuentras aquí, en un metro común y corriente" Con movimientos delicados, alzó al niño de sus brazos, y lo soltó.
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Nuestro mundo se ve tan azul
FanfictionMientras Mizi iba en camino a su sesión de fotos termina por encontrarse con Sua. Y lo que más le llamo la atención fue que llevaba un niño en brazos. Y ese niño, se parecía mucho a ella Carajo...
