capitulo 1

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La capital catalana, una ciudad conocida por sus monumentos, su estilo de vida y, sobre todo, por la noche barcelonesa.

La Barcelona más intensa, llena de rincones donde disfrutar al máximo, como por ejemplo Opium, una discoteca situada en el paseo marítimo de la Barceloneta.

En su interior, la discoteca estaba llena, pero entre toda la multitud destacaba un grupo de jóvenes sentados en uno de los sofás, tomando algo frente a la pista de baile.

-¿Dónde está la cumpleañera? -preguntó Anastasia, dejando su mojito sobre la mesa mientras miraba a su alrededor.

-Está en la pista con Alejandra, Natalia y los compañeros del trabajo que nos presentó antes -respondió Rocío, señalando al frente.

Anastasia volvió a coger su mojito, se lo bebió de un trago y, acto seguido, se levantó. Cogió de la mano a Rocío y ambas se dirigieron a la pista.

Una vez allí, se acercaron a una chica pelirroja que bailaba en el centro de su grupo de amigas, al ritmo de Rauw Alejandro.

Las luces de la discoteca se movían al compás de la música y, de vez en cuando, se activaba una ligera neblina acompañada de un poco de espuma.

-¡Venimos a darlo todo! -gritó Anastasia, provocando que la chica se girase.

Se trataba de Emma. Había dejado crecer su cabello hasta casi la cintura, cubriéndole toda la espalda. Llevaba un top blanco muy corto combinado con unos pantalones negros de tela fina que le llegaban hasta los gemelos, junto a unos tacones transparentes que dejaban ver sus pies con las uñas pintadas de color marrón.

-¡Vamos! -gritó Emma, alzando su copa.

En ese momento, las luces se atenuaron y comenzó a sonar la canción de Cumpleaños feliz de Ozuna. Al mismo tiempo, aparecieron Lara e Iván con una tarta de tres chocolates y varias velas encendidas.
Emma esperó a que Iván se acercara un poco más para poder soplar las.

-Pide un deseo antes -dijo Natalia, colocándole la mano frente a la boca para impedir que apagara las velas.

-Veintidós tacos ya -comentó Alejandra, terminando su cubata.

-Bueno... solo te llevo unos meses -respondió Emma con una sonrisa, tocándole el hombro.

Iván observaba a Emma con una leve sonrisa en el rostro. Emma apagó las velas y, al instante, del techo comenzaron a caer confetis de colores mientras la música volvía a sonar con más intensidad.

Lara cogió la tarta y se dirigió a la barra acompañada del resto del grupo.

Iván y Emma se quedaron a solas durante unos minutos, bailando entre la multitud al ritmo de Mal Acostumbrado de María Becerra, Mau y Ricky.

-Los demás te esperan -susurró Iván a escasos centímetros de su boca
.
-Que esperen -respondió ella, pegándose un poco más a él.
Iván observó de reojo cómo sus amigos los miraban desde la barra.

-Esos dos... -murmuró Rocío.

-Hay tema, pero vamos -añadió Natalia, colocando los vasos de chupito que habían pedido.

-A Max no le va a hacer mucha gracia -comentó Alejandra con gesto serio.

Todos se quedaron en silencio al oírla.

-¿Qué? -preguntó Alejandra al notar cómo Anastasia negaba con la cabeza.

-Pareces celosa soltando ese tipo de comentarios -le recriminó Rocío.

-¿Cuánto has bebido? -preguntó Iván, acariciándole una de las mejillas.

-Aún voy bien -protestó Emma, aunque dejó que Iván la arrastrara suavemente hacia la barra para reunirse con los demás.

-¡Venga, a por los chupitos! -exclamó Natalia, dando un golpe sobre la barra.

-Natalia, relax -rió Emma.
Tras varias horas bebiendo y bailando, el grupo salió finalmente de la discoteca.

-Madre mía, qué mareo llevo -comentó Emma, agarrándose del brazo de Ángel mientras se llevaba la otra mano a la frente y miraba al suelo.

Iván se acercó de inmediato.

-¿Vamos todos juntos o cómo? -preguntó Anastasia, sujetando a Emma por el otro brazo.

-No debimos haber mezclado tanto -murmuró Alejandra antes de inclinarse para vomitar junto a un árbol cercano.

Iván, Lara y Ángel eran los que menos habían bebido y se encontraban en mejores condiciones.

-Podéis venir a mi casa y mañana ya será otro día -dijo Iván con gesto serio, mientras Ángel ayudaba a colocar a Emma sobre su espalda.

-¿A tu casa? -preguntó Alejandra segundos antes de volver a vomitar.
Iván observó la escena con resignación.

-Viendo el percal... no me queda otra -respondió, mirando a Emma.

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⏰ Última atualização: Aug 10 ⏰

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