Capítulo 1

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NACIÓN DEL FUEGO: PALACIO IMPERIAL

​El Señor del Fuego Ozai caminaba con paso firme por los pasillos de su palacio. Su objetivo era claro: los aposentos de su esposa Ursa, quien acababa de dar a luz a dos hijos gemelos

 Su objetivo era claro: los aposentos de su esposa Ursa, quien acababa de dar a luz a dos hijos gemelos

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​Al entrar a la habitación, las sirvientas hicieron una reverencia inmediata. Ursa, quien yacía en la cama, inclinó la cabeza en señal de respeto hacia su esposo

 Ursa, quien yacía en la cama, inclinó la cabeza en señal de respeto hacia su esposo

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​-Mi señor, son dos niños muy fuertes-Dijo una de las sirvientas

​Ozai caminó hacia la cama para observar a los recién nacidos en los brazos de su madre. Ambos niños eran idénticos: cabello negro y, según asumió, unos ojos tan oscuros como los suyos. Sin embargo, lo que verdaderamente llamó la atención de Ozai fue el niño de la derecha, quien en ese preciso instante abrió los ojos para mirarlo

​-¿Cuáles son sus nombres?-Preguntó Ozai, tomando en brazos al pequeño, quien no emitió sonido alguno y sostuvo fijamente la mirada de su padre

​-El que sostiene en sus brazos es el mayor, se llama Naruto. El menor es Zuko-Respondió Ursa, observando a Ozai con serenidad

​-Naruto-Dijo Ozai, contemplando a su hijo mientras lo levantaba en lo alto-Un nombre digno para quien heredará el trono-Sonrió al ver que el bebé le devolvía la sonrisa

​Tras devolverle el niño a su esposa, Ozai salió de la habitación con rumbo a la sala del trono; tenía muchos asuntos que atender

​-Manden a llamar al General Tetsuo-Ordenó Ozai al sentarse en su trono. De inmediato, uno de los sirvientes salió presuroso a cumplir la orden

​Ozai no tuvo que esperar mucho. Pocos minutos después, cruzó la puerta un hombre de unos treinta y ocho años, con una cicatriz cruzándole el rostro que pasaba justo por encima de su ojo izquierdo

​-¿Me mandó a llamar, mi señor?-Preguntó Tetsuo, arrodillándose ante el trono de Ozai

​-Así es, general. Muy pronto se dará la noticia oficialmente, pero mi esposa acaba de dar a luz a dos gemelos-Dijo Ozai, haciendo que Tetsuo asintiera respetuosamente

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